
Valores de la cultura empresarial
Se entiende por cultura empresarial el conjunto de valores, filosofía y actuaciones que identifican la forma de proceder de una organización.
El concepto de cultura de empresa o cultura corporativa es aún reciente. Se habla mucho de ella porque se ha demostrado que las reglas no escritas del juego y los valores compartidos impactan de modo decisivo en las personas y en los resultados.
Cada organización debe tener su cultura, que es la que hará que se adapte, sobreviva, crezca, fabrique productos de calidad, sea competitiva o, por el contrario, fracase y desaparezca.
La empresa, al iniciar su actividad, debe establecer con claridad su razón de ser y enunciar su filosofía y valores así como la forma de alcanzar lo que ha establecido, implantando políticas y procedimientos.
La filosofía y los valores delimitan un marco en el que establecer otros elementos que doten de contenido la gestión de la empresa, como códigos éticos, responsabilidad, etc.
En determinadas circunstancias las organizaciones desean manifestar públicamente su nivel y grado de compromiso con la sociedad en la que operan. Generalmente esto se realiza a través del establecimiento de la Política de empresa, que es una declaración de intenciones de la alta Dirección.
Las áreas que manifiestan síntomas de la cultura empresarial son:
- Situación de la competencia, coyuntura del sector, situación del comercio exterior, etc.
- Evolución del sistema de valores socioculturales, como indicadores sociales, etc.
- Documentos de estrategia: tipo de documento, dimensiones, grado de concreción, claridad, etc.
- Ideas, directrices estratégicas, acciones y decisiones en relación a los entornos (elección del negocio, productos, clientes, precios, promoción, publicidad, etc.).
- Capacidad de implantación de las estrategias: conocimiento e importancia de los objetivos estratégicos en la actuación diaria, entre otras.
- Documentos y organización: número de documentos, dimensiones, configuración, etc.
- Filosofía de organización: grado de centralización y descentralización, campo de libertad de la dirección, criterios de clasificación, formas de configurar los puestos de trabajo, estructura de poder y responsabilidad dentro de la organización, etc.
- Estructuras informales y procesos: red informal de contactos y comunicación en la empresa, etc.
- Sistemas: número de sistemas, tipos, dimensiones y configuración de los mismos; sistemas de producción (tecnología, diseño de tareas, sistemas de inventario, de innovación, etc.) y sistemas administrativo-financieros (flujo y control de información y toma de decisión).
- Redundancia: las “vacas sagradas” dentro de los sistemas, orgullo vinculado a cada uno de los sistemas.
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