Auditorías energéticas, una iniciativa a medio gas

Auditorías energéticas, una iniciativa a medio gas
Este artículo describe por qué las grandes empresas están obligadas a mejorar la eficiencia energética desde la aprobación del Real Decreto 56 de 2016

El 12 de febrero de 2016 el Gobierno aprobó el Real Decreto RD 56, que transpone la Directiva europea 2012/27/UE. El objetivo fundamental de dicho Real Decreto es mejorar la eficiencia energética, actuando fundamentalmente en tres àreas: auditorías energéticas, acreditación de auditores y proveedores de servicios energéticos y promoción de la eficiencia del suministro de energía.

Una de las ventajas de mejorar la eficiencia energética es elahorro de consumo energético a nivel nacional, lo que conlleva una menor dependencia del exterior, en materia de energía, debido a la bajada en las importaciones de combustibles de origen fósil y a una reducción en la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Auditorías energéticas

El RD establecía la obligación de la realización de auditorías energéticas a las grandes empresas, definiendo como tales a aquellas con un número de trabajadores superior a 250 o más de 50 millones de euros de volumen de negocio.

Estas auditorías deben cubrir, al menos, el 85 % del consumo total de las instalaciones de la empresa y se deben realizar, como máximo, cada cuatro años.

Las empresas debían pasar dicha auditoría en un plazo máximo de 9 meses desde la aprobación de la directiva.

El RD establece que dichas auditorías deben llevarse a cabo por auditores cualificados profesionalmente para tal fin, aunque no excluye a los propios trabajadores de la empresa, siempre que tengan la formación y acreditación suficientes para la realización de dichas auditorías.

Proveedores de servicios energéticos

Establece, además, cuáles son los requisitos necesarios para que los proveedores de servicios energéticos puedan desarrollar su actividad profesional.

Por un lado, deberán acreditar su formación académica, ya sea mediante su título de formación profesional, título universitario o pruebas teóricas y prácticas. Por otro, deberán suscribir de forma obligatoria un seguro de responsabilidad civil.

Finalmente, se pondrá a disposición del público una lista con los proveedores de servicios energéticos de las distintas comunidades autónomas.

Situación actual

En los párrafos anteriores, se ha expuesto lo que decía la ley a través del Real Decreto, pero otra cosa muy distinta es cuál es la situación actual, entrado ya el año 2017.

El Real Decreto 56/2016 establecía claramente un plazo de 9 meses desde la entrada en vigor del mismo para que las grandes empresas estuvieran debidamente auditadas conforme a los requisitos establecidos. Por desgracia, la situación es que, a día de hoy, existe un alto porcentaje de empresas que no han iniciado siquiera el proceso de auditoría.

El pasado 14 de noviembre de 2016 fue la fecha en la que expiraba el plazo para que las grandes empresas estuvieran debidamente auditadas. Desde ese momento, las comunidades autónomas son las que deben establecer cuáles son los mecanismos de inspección y control, para comprobar que todas las auditorías energéticas obligatorias dentro de su comunidad han sido efectuadas.

El hecho cierto es que, a día de hoy, ninguna comunidad autónoma se ha pronunciado por escrito sobre los criterios que van a seguir para evaluar la conformidad de las auditorías energéticas.

Se ha hablado incluso de la posibilidad de que todas las comunidades autónomas propongan al MINETUR un documento por escrito para resolver las dudas en el alcance del Real Decreto. Y así establecer las medidas a seguir por todas las ellas para inspeccionar las auditorías energéticas.

Ante tanta desinformación y descoordinación, las empresas dedicadas a estas auditorías energéticas son las que están sufriendo por el retraso en la aplicación del Real Decreto.

Concienciación

A pesar de que existen sanciones económicas en caso de incumplimiento del Real Decreto, quizá la mejor forma de que las empresas se vayan sometiendo al proceso de auditoría es concienciar sobre los beneficios que aportan a la empresa dichas auditorías.

Beneficios

Según expertos en el sector, las auditorías energéticas pueden ayudar a las empresas a conocer las ineficiencias en su consumo energético, así como a desarrollar medidas encaminadas a reducir dichas ineficiencias, tendiendo hacia un sistema de gestión del consumo eficiente.

Por lo tanto, esta medida a largo plazo puede suponer un considerable ahorro económico para la empresa.

Cuál es el coste de una auditoría energética

Las auditorías energéticas tienen un coste variable que depende fundamentalmente del tamaño de la empresa, así como de su dispersión geográfica. En cualquier caso, y tal y como se ha expuesto previamente, los beneficios a largo plazo pueden superar con creces el coste total de la inversión inicial.

Proceso para la realización de una auditoría energética (ISO 50001)

A continuación, se va a exponer cuál es el proceso para la realización de una auditoría energética:

Primera etapa. Diagnóstico de la situación actual

En una primera fase, se analiza la situación actual de la empresa a auditar, estableciendo los sistemas energéticos que proporcionan energía, así como los sistemas que consumen la energía suministrada.

Para este diagnóstico es necesaria tanta información como sea posible de los interlocutores designados para ponerse en contacto con el auditor. Dado que estas auditorías se realizan por la aplicación de una ley, la dirección de la empresa designa a interlocutores para que lleven a cabo una tarea que es impuesta desde el exterior y no dan la información suficiente al personal designado para desarrollar la gestión de esta tarea. Por lo tanto, se puede decir que los auditores se tienen que ganar la confianza del personal de la empresa, lo que redundará en una mejor evaluación de la situación.

Los objetivos de esta primera fase se pueden resumir en:

  • Conocer cuál es la relación entre el coste de la energía y los gastos generales de la empresa, para evaluar qué incidencia tendría una mejora en la eficiencia energética.
  • Evaluar qué medidas se pueden tomar para mejorar la eficiencia energética de la empresa.
  • Calcular cuál es el volumen estimado de emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, para poder reducirlo y que la empresa no sea penalizada económicamente.

Segunda etapa: desarrollo

Durante la fase de desarrollo, se han de confirmar con los responsables de la empresa los datos e información obtenidos, así como ampliar, en la medida de lo posible, información para poder realizar una evaluación más detallada. Además, será necesario su apoyo para poder realizar distintas mediciones de parámetros eléctricos y térmicos.

Esta fase puede servir para poner en conocimiento de los responsables de la empresa posibles medidas que se hayan estudiado en la fase previa, para que se vayan planteando y discutiendo con la dirección de la empresa.

Etapa final

Esta etapa final de la auditoría se llevará a cabo en oficina técnica. No obstante, es necesario tener un contacto directo con la empresa, ya sea telefónico o a través de correo electrónico.

El resultado de la fase final será el informe final de la auditoría, en el que se exponga la situación existente y se propongan las medidas necesarias encaminadas a la mejora de la eficiencia energética de la empresa.

Contenido del informe de auditoría

A continuación, se expone cuál es el contenido que debe integrar un buen informe de auditoría.

Datos generales de la empresa auditada

Datos generales

Facilitando estos datos podemos identificar fácilmente la empresa, así como los interlocutores que han sido los intermediarios con los auditores.

Datos de la producción

Estos datos son necesarios para que el auditor sepa cuál es el volumen de negocio y de trabajo de la empresa.

Proceso de producción

Es totalmente necesario conocer el proceso de producción de la empresa, desde las materias primas hasta el producto final que se va a comercializar. Si, además, se incluye un diagrama del proceso, se pueden introducir los consumos energéticos que se realizan en las distintas operaciones del proceso productivo.

Basándose en el diagrama de producción, se pueden identificar y clasificar todos los equipos consumidores energéticos que intervienen en el proceso según su potencia, consumo y eficiencia. Se puede decir que este último punto es una de las claves de una buena auditoría energética.

Evidentemente, si la auditoría se está realizando para una gran empresa es posible que el volumen total de equipos sea inmanejable. En este caso, es necesario reducir el volumen de equipos a aquellos que realmente suponen un consumo significativo para el total del proceso de producción.

Análisis energético de la empresa

En el análisis energético se muestran las fuentes de suministro de la empresa como la electricidad, gas natural, propano, gasóleo, etc. Además, se realizará un registro de la distribución de los consumos totales.

A partir de los consumos totales de la empresa, se realizará una discriminación de los consumos por tipos de actividades de la empresa.

Mediciones

Se realizarán mediciones de los parámetros eléctricos como la potencia consumida, el factor de potencia, armónicos, etc.

Además, se medirá el rendimiento térmico de los principales sistemas de combustión. Para este cometido, se utilizarán los datos que proporcione la empresa, así como las conclusiones del análisis de los gases de combustión.

Finalmente, se realizarán mediciones de la luminosidad, de temperatura ambiental y de humedad. Estas mediciones pueden servir para evaluar el confort de los ocupantes de la edificación, pero, además, puede servir para decidir sobre medidas que se pueden tomar para mejorar la eficiencia eléctrica.

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