Centros de internamiento de extranjeros. Privación de libertad pero con derechos.

Centros de internamiento de extranjeros
Un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) es un recinto público sin carácter penitenciario en el que se priva de libertad, de manera preventiva y cautelar, al extranjero al que se ha abierto expediente de expulsión de España.

Un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) es un recinto público sin carácter penitenciario en el que se priva de libertad, de manera preventiva y cautelar, al extranjero al que se ha abierto expediente de expulsión de España.

Los CIE, en líneas generales

Los CIE se extienden por toda la Unión Europea. Este instrumento deriva del desarrollo de la política migratoria común proveniente del acuerdo de Schengen (1995).

Actualmente, la función y las condiciones de estos centros de internamiento se está poniendo en tela de juicio, debido a las denuncias de irregularidades en su funcionamiento por parte de diversas organizaciones. A grandes rasgos, como se verá después, los consideran una especie de agujero negro para la justicia y focos de vulneración de derechos.

Por lo tanto, estas reivindicaciones inciden en solicitar la desaparición de los CIE, tal y como hoy se conocen.

Por lo que respecta a España, hay que destacar la existencia de ocho centros de internamiento de esta naturaleza: Tenerife, Madrid, Barcelona, Fuerteventura, Valencia, Gran Canarias, Algeciras, Málaga y Tarifa. Estos CIE dependen del Ministerio del Interior.

Por otra parte, las personas que pueden ser retenidas en ellos han de haber incurrido en conductas que impliquen su expulsión del país. A continuación, se señalan estos supuestos:

  • No tener regularizada la presencia en territorio español, es decir, no disponer de lo que, popularmente, se conoce como papeles.
  • Estar empleado sin contar con permiso de trabajo, más allá de que se posea un permiso de residencia válido.
  • Estar involucrado en actividades que contraríen el orden público o los intereses de España, de modo general, tanto a nivel exterior como interior.
  • Pesar una condena sobre la persona en cuestión, fuera o dentro de España, por un delito cuya pena privativa de libertad supere el año.
  • Retrasar o ignorar fraudulentamente, ante el Ministerio del Interior, las circunstancias explicativas de su situación.
  • No tener medios lícitos de vida (participar en actividades ilegales, ejercer la mendicidad...).

Las dos primeras causas, las cuales destacan por su frecuencia, no constituyen delitos, sino faltas (es decir, equivalen en la legislación española a aparcar en una zona prohibida o no renovar el carnet de conducir). Por incurrir en ellas, la retención en los centros de internamiento puede llegar a los sesenta días.

En ocasiones, se ha incidido en la falta de garantías relativa a estas detenciones por faltas administrativas. Por otra parte, la reciente reforma del Código Penal refuerza la posición del Estado español para expulsar de su territorio a los inmigrantes irregulares. Grosso modo, facilita las conocidas como devoluciones en caliente, lo que supone las expulsiones de amplios colectivos de personas. Estas modificaciones legales han puesto en guardia a la Unión Europea, algunos de cuyos representantes han señalado que se pueden estar vulnerando derechos fundamentales de las personas presentes en el ordenamiento comunitario, en materia de protección y asilo.

Por otro lado, los CIE no son una realidad exclusivamente española. Están presentes en los países de nuestro entorno. En Francia, pasaron durante 2008 y 2009 más de 30.000 personas por estos recintos en cada ejercicio, según un informe de Cimade. Portugal, por su parte, cuenta con el centro oficial de detención de extranjeros de Oporto, dependiente del Ministerio del Interior. Por último, en Italia hay más de una decena de estos centros. En 2015, se ha descubierto una trama de trata de personas y corrupción administrativa (con implicados de distintos partidos políticos) vinculada a estos centros de detención.

Estados Unidos representa el paradigma de estas políticas antiinmigratorias. Desde los años ochenta del siglo pasado, han proliferado centros de este tipo, que albergaban, especialmente, inmigrantes cubanos y haitianos. Guantánamo, famoso, en la actualidad, por la reclusión de presos vinculados al terrorismo internacional y su falta de garantías, supone el ejemplo más fidedigno de estas políticas concretas de inmigración. Millares de personas se encuentra recluidas en más 200 prisiones de estas características a lo largo de todo el país. Estas retenciones de inmigrantes irregulares se legalizaron en 1996, a raíz del atentado terrorista de Oklahoma. Diversas organizaciones (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, Amnistía Internacional, Human Rights First, Human Rights Watch...) se han mostrado críticas con estos sistemas de internamiento.

Los atentados terroristas sufridos el 11-S y la guerra global contra el terrorismo internacional que mantiene la Administración estadounidense no han hecho más que acentuar estas prácticas.

La situación en España

En España, son diferentes las organizaciones que han mantenido posturas críticas y beligerantes contra estos centros de internamiento de inmigrantes. Ejemplos de ello serían Andalucía Acoge, APDHA y SOS Racismo.

En 2010, fueron ya 26.032 personas las que pasaron por estos centros de detenidos. Sin embargo, existe una ignorancia generalizada entre la ciudadanía española acerca del alcance de esta problemática. En este sentido, la labor de difusión que realizan determinadas ONGs resulta crucial, en materia de conciencia social.

Algunas de estas asociaciones han conseguido que sus miembros puedan acceder a los recintos de internamiento, con el objetivo de comprobar sus condiciones de vida características. La intención de estas visitas consiste en llevar a cabo informes sobre las deficiencias que se observan, con el fin de denunciarlas y lograr cambios en la regulación de las políticas antiinmigratorias en las que se insertan estos centros de internamiento.

Por lo tanto, este control de supervisión, por parte de representantes organizados de la sociedad civil, se establece en relación a las condiciones legales y físicas (es decir, las instalaciones concretas) que marcan la vida en un CIE. El fin último de estas asociaciones, respecto a esta problemática específica, estriba en la desaparición total de estos centros de retención de personas migrantes.

Mientras trabajan para lograr ese objetivo, se demanda la promulgación de una ley orgánica que regule el estatus jurídico de los centros de internamiento y sustituya al reglamento por el que, a día de hoy, se rigen. Consideran los representantes de estas agrupaciones que el rango de ley orgánica contribuiría a eliminar la arbitrariedad y discrecionalidad de las decisiones que se toman en los centros de internamiento. La carencia generalizada de garantías deriva, en cierto modo, de este estatus legal.

Los balances que se han hecho públicos no pueden ser más demoledores. Inciden en las pésimas condiciones de vida y la conculcación de derechos, los cuales, incluso, están reconocidos en las normativas de funcionamiento de estos centros.

A continuación, se citan las principales reivindicaciones, en materia de centros de internamiento, de las organizaciones que forman la red Migreurop:

  • Prohibición de los centros de detención de extranjeros que no tengan la consideración legal de CIE.
  • Regulación favorecedora del acceso de la sociedad civil y sus organizaciones a estos centros.
  • Garantía de la comunicación con el exterior.
  • Asistencia social y médica independiente.
  • Fluidez de comunicaciones y visitas.
  • Establecimiento de mecanismos de previsión de malos tratos.
  • Control y transparencia, a nivel legal.
  • El reglamento de los CIE, en tela de juicio

Los recursos de tres organizaciones sociales (Asociación Proderechos Humanos, SOS Racismo y Federación Andaluza Acoge) contra el reglamento de los CIE han propiciado que la Sala Tercera del Tribunal Supremo haya anulado cuatro artículos de esta normativa.

En primer lugar, hay que destacar que el Tribunal Supremo ha anulado el párrafo 2 del artículo 7.3 y el párrafo K del artículo 16.2. En base al necesario ajuste a la Directiva comunitaria 2008/115, se ha de garantizar el derecho a cierta intimidad (la posibilidad de ocupar estancias separadas) de las familias que se encuentran en espera de expulsión. El reglamento, únicamente, se planteaba esta posibilidad y no la obligación. Por lo tanto, a partir de ahora, el Gobierno, por mediación del Ministerio del Interior, deberá habilitar estos alojamientos separados para las familias.

Por otra parte, según el Tribunal Supremo, el artículo 21.3 del reglamento contraviene la Ley de Extranjería de 2000, la cual no considera la posibilidad de que se efectúe un nuevo internamiento por las causas comprendidas en un mismo expediente de expulsión.

Por último, la Sala Tercera del Tribunal Supremo también se ha pronunciado a favor de la ilegalidad del primer párrafo de artículo 55.2 del reglamento de los CIE. Dicho artículo se refería a la autorización de los registros personales (con posibilidad de recurrir al desnudo integral, en el marco de estas prácticas).

Los magistrados del Tribunal Supremo han considerado que esta práctica supone un exceso en relación a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional en este aspecto y la citada Ley de Extranjería. El artículo anulado en cuestión esgrimía dos supuestos diferenciados para justificar este tipo de registro personal: razones de seguridad y la creencia de que el retenido estuviera escondiendo objetos o sustancias prohibidas (por ejemplo, drogas).

El Tribunal Supremo ha confirmado la necesidad de la concurrencia de ambos supuestos como justificativos del registro personal que puede incluir el desnudo integral. En el articulado del reglamento en vigor, en situaciones excepcionales se dejaba abierta esta vía, en función de cualquiera de los dos supuestos contemplados.

En definitiva, más polémicas relacionados con los CIE y que, en el marco del año electoral de 2015, atisban un fuerte debate sobre la naturaleza de estos lugares.

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