Comedores en el centro de trabajo: ¿Obligatorios?

Comedores en el centro de trabajo: ¿Obligatorios?
Los comedores de empresa, como se desprende del caso analizado en el texto, no pueden ser exigidos por los trabajadores en virtud de las leyes actuales

Los comedores son unas estancias muy apreciadas en determinados centros de trabajo, pero, a la vez, también han motivado diversas polémicas entre los empleadores y empleados.

¿A qué se han debido estas controversias? A continuación, se analiza si es obligatorio o no que los centros de trabajo tengan que contar con comedores para sus trabajadores.

Una introducción al contexto español

Cualquier observador de la realidad o persona con experiencia en el mundo laboral habrá conocido empresas en las que existen comedores para los trabajadores y otras en las que no los hay. Por lo general, hay una tipología de firmas en las que son más habituales estas infraestructuras que en otras. Suelen estar más presentes, por ejemplo, en las empresas que rebasan una cantidad significativa de trabajadores, como la factoría Ford de Almussafes (Valencia). Por otra parte, rara vez las pequeñas y medianas empresas necesitan o pueden permitirse contar con un comedor.

Está claro que las empresas, salvo en casos muy específicos, como los deportistas de élite, no entran en la nutrición de los trabajadores. En este sentido, es habitual que los empleados puedan elegir entre ir a comer a sus casas (si les da tiempo), alimentarse en los bares y restaurantes de alrededor de sus lugares de trabajo o llevarse a sus centros de trabajo recipientes con comida.

Estas tres situaciones, de hecho, se dan mucho en España, ya que la conciliación familiar sigue siendo una de las asignaturas pendientes del mercado de trabajo. Asimismo, está instalada en la mentalidad empresarial una cierta cultura del presentismo. Por lo tanto, en contraposición a la continua, son frecuentes las jornadas partidas. Jornadas que incluyen descansos para las comidas más importantes del día, como el almuerzo, pero sobre todo para la comida.

¿Por qué los comedores en el trabajo son importantes para numerosos empleados?

Se suelen reservar una o dos horas para que los trabajadores coman. Algunos de ellos no tienen la posibilidad de irse a sus casas a comer. Viven lejos de su lugar de trabajo o no les da tiempo a llegar a sus hogares, comer y volverse. El caso es que son muchos los empleados a quienes no les compensa hacer este viaje o directamente no se lo pueden plantear. Es algo que les sucede en especial a los que trabajan en las fábricas de determinados polígonos industriales que se encuentran lejos de los centros urbanos.

Por otro lado, es cierto que en supuestos como los que se están introduciendo cabe la posibilidad de comer en los bares y restaurantes de las inmediaciones de los recintos de trabajo. Sin embargo, es probable que algunos empleados no quieran gastarse el dinero en ello. Si tienen que invertir a diario esos euros, van a tener que restarlos de su salario y puede que esta operación no les compense.

Por este motivo, les puede interesar la existencia de un comedor de empresa ubicado en sus mismas instalaciones. Sin duda, les ahorrará tiempo y dinero. Además, las normativas españolas consideran estos espacios como zonas de descanso y no únicamente como lugares para comer. No obstante, su habilitación ha supuesto un tema de debate en diversas firmas, en las que empleadores y trabajadores no han llegado a un acuerdo acerca de la obligatoriedad de contar con este servicio.

En las siguientes líneas se repasan antecedentes jurídicos acerca de este asunto controversial.

Los fallos en Andalucía que dieron temporalmente la razón a los trabajadores

Vale la pena comenzar avanzando que las leyes españolas no obligan a las empresas a disponer comedores para el disfrute de sus trabajadores. Aunque existen excepciones a esta afirmación generalista, las cuales se comentarán más adelante.

Por esa misma existencia de excepciones a la regla general, conviene analizar caso por caso. En este sentido, destaca el de los trabajadores de una empresa malagueña. Temporalmente vieron cómo la justicia, aunque luego se produciría la revocación de estos fallos, les daba la razón.

Los empleados de Indra Software Labs SL (subsede de esta importante empresa digital en la capital costasoleña) presentaron una demanda de conflicto colectivo, en la que estuvieron representados por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO). El Juzgado de lo Social número 9 de Málaga estimó la demanda de estos trabajadores en noviembre de 2016.

La citada empresa decidió recurrir esta sentencia al Tribunal Superior de Justicia de Andalucia (TSJA), que la desestimó. Hasta aquí llegan las posiciones favorables a los empleados sobre la obligación de instalar los comedores de empresa. El caso no acabaría aquí y en el siguiente apartado se señalan sus datos más específicos. Pero, antes de conocer la conclusión, resulta interesante conocer en qué fundamentos jurídicos se basó la defensa de los empleados de la firma a la hora de plantear sus argumentos en los tribunales.

Las informaciones concretas del caso comentado

En ocasiones un ejemplo práctico sirve para entender con más facilidad un caso como el que se está analizando. Se trata de 254 empleados que presentaron una solicitud a su empresa en fecha de 27 de febrero de 2015 para poder disfrutar de un comedor en sus instalaciones.

Por su parte, dicha empresa ponía a disposición de la plantilla una estancia con capacidad para setenta y dos plazas. Esta contaba, además, con cinco máquinas de vending, un par de microondas, una fuente de agua y un fregadero.

En cuanto a la ubicación de esta firma, que también es relevante a efectos de analizar las circunstancias de los trabajadores, hay que reseñar que esta se encuentra en el Parque Tecnológico de Andalucía. En sus aledaños había restaurantes que ofrecían menú del día. El tiempo que los trabajadores podían destinar a la comida del mediodía oscilaba entre una y dos horas. Aparte, cerca de esta subsede de Indra pasaba la línea de autobús 25, la cual tenía una frecuencia de media hora.

¿En qué fundamentos jurídicos sustanciaron sus alegaciones los trabajadores?

La demanda se fundamentó en unas normativas lejanas en el tiempo. En un primer momento la solicitud resultó efectiva. Se trata, básicamente, del Real Decreto de 8 de junio de 1938 y de la Orden Ministerial de 30 de junio de 1938. Constituyen regulaciones legales de tiempos de la II República en las que el derecho a tener un comedor en la empresa estaba recogido.

No en vano el Real Decreto de Comedores para Obreros fue promulgado por el Ministerio de Organización y Acción Sindical mientras se estaba desarrollando la Guerra Civil, de igual manera que la Orden Ministerial citada, que lo complementa y lo desarrolla. De hecho, la terminología empleada puede considerarse anticuada y propia de los tiempos del conflicto armado, lo cual proporciona ya pistas acerca de sus complicaciones para ser aplicada en las coyunturas actuales.

Por otro lado, cabe señalar que ya en 2011 se produjo una demanda en términos similares por parte de la subsede de Indra en A Coruña.

Las claves por las que las empresas no están obligadas a instalar comedores

Una vez el TSJA desestimó el recurso de Indra, la empresa presentó un nuevo recurso. En esta ocasión de casación, con la intención de que se procediera a una unificación de la doctrina. En este sentido, era preciso contar con una sentencia de contraste. Se aportó una de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), la cual databa de diciembre de 2007.

¿Qué señalaba esta sentencia? Básicamente, que las alegaciones en base a las normativas de la época de la II República enunciadas eran anticonstitucionales.

En contraposición a esta conclusión, hay que recordar que el Tribunal Supremo (TS) reconoció la existencia de sentencias que habían declarado la vigencia de estas regulaciones del siglo pasado. Sentencias como las dictadas en fechas de 30 de junio de 2011 y 19 de abril de 2012.

No obstante, el TS también va a hacer constar que, a efectos del caso en cuestión, la normativa de aplicación es el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. Dicho Real Decreto establece las Disposiciones Mínimas de Seguridad y Salud en los Lugares de Trabajo. Por lo tanto, puede considerarse que su articulado deroga efectivamente las leyes del siglo XX en las que los trabajadores de Indra Málaga habían buscado amparo.

¿Cuándo deben las empresas contar con un comedor?

El Anexo V del Real Decreto referenciado en ek apartado anterior sí que se cita que los empleados tendrán derecho a disfrutar de locales apropiados para los comedores y dormitorios en los trabajos que se desarrollen al aire libre y cuyo emplazamiento diste tanto de las residencias de estos que no sea posible su regreso diario.

Sin embargo, queda claro que este derecho se establece solo para trabajos al aire libre en los que no exista la posibilidad de pernoctar en casa y reincorporarse a la jornada laboral. Si los trabajadores desean un comedor de empresa, la alternativa más eficaz con la que cuentan consiste en comprobar si consta este derecho en su convenio colectivo o pactarlo mediante la vía de la negociación que emprendan sus representantes legales con los empresarios.

En definitiva, en casos como el analizado en este texto, los trabajadores no pueden exigir un comedor de empresa.

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