¿Cómo elegir un hosting para tu página web?

¿Cómo elegir un hosting para tu página web?
¿Cual es el tipo de Hosting más adecuado para tu proyecto web? Analizamos todos los factores y te damos algunos consejos para tomar la decisión final.

Al iniciarse en el mundo del e-commerce o la creación de un blog o página web, uno de los quebraderos de cabeza más comunes es elegir el hosting más adecuado. La clave está en tener en cuenta ciertos factores como la capacidad de los servidores, VPS o servidor compartido, e-mail services o la velocidad de carga para poder encontrar el más adecuado en la amalgama de servicios que se ofrecen actualmente. Por eso resulta de utilidad disponer de una pequeña guía para conseguir el hosting más adecuado.

Qué es un hosting

Un hosting es un pequeño almacén en internet facilitado por un proveedor, que permite a un usuario, previo pago de su importe en la mayoría de los casos, disponer de todo el material multimedia necesario para la creación de un blog, web o e-commerce.

Características de un hosting

Aunque cada uno de los servidores poseen unas características específicas, es cierto que muchos de ellos comparten ciertos pilares fundamentales que hay que tener en cuenta.

  • Capacidad de almacenamiento. Es la cantidad de gigas que puede soportar una página web. Dependiendo de si el site basa su información en documentos, posts, podcast o multimedia en general, será recomendable elegir mayor o menor capacidad.
  • Velocidad de carga. Es el tiempo que necesita un hosting en mostrar todos los elementos web. Cuanto más velocidad de carga disponga el servidor, mejor usabilidad tendrá la web y, por tanto, mejorará la user experience, repercutiendo directamente en un mejor posicionamiento orgánico.
  • E-mail. Es la posibilidad que ofrece el hosting a la hora de asociar ciertas direcciones de correo electrónico. Cuanto más grande sea el e-commerce o el blog, más e-mails necesitaremos registrar.
  • Interfaz interna o externa. Muchos hostings ofrecen la posibilidad de aplicar sus propias plantillas a la URL asociada. Otra vertiente es ofrecer a los clientes la posibilidad de usar plataformas como Wordpress o Blogger como modelos de interfaz de referencia. Aquí será el usuario el que decida cuál le conviene según la magnitud del proyecto.
  • FTP compatible. Existen multitud de webs que permiten la transferencia de archivos, así como la gestión de contenidos de la web. Esto es lo que se define como FTP. Lo verdaderamente interesante es encontrar un hosting que sea compatible con la mayoría de programas FTP que hay en el mercado, ya que esto acelerará mucho los procesos de transferencia de archivos y permitirá trabajar en la web desde diferentes plataformas.

Estos puntos suelen ser compartidos por la mayoría de servidores del mercado, pero de los pequeños servicios adicionales que ofrece cada uno surgirá la plena satisfacción o el desencanto con el hosting. Y, en consecuencia, los problemas.

Cómo saber cuál es el hosting perfecto

Lo primero es determinar cuál es el objetivo de la página web. Para ello habrá que realizar un pequeño estudio de mercado analizando la situación actual del sector, cómo se posiciona el producto o servicio, la competencia y los objetivos propios del proyecto en sí.

Determinados estos parámetros, toca elegir cuáles son las capacidades técnicas requeridas para que la página web cumpla ciertos parámetros de funcionalidad.

Si el proyecto es muy grande y requiere de mucho material multimedia, es preferible contratar un almacenamiento amplio, que estaría entre los 100 y 200 gigas. Esto también ayudará a la velocidad de carga y a la optimización de la web. Para proyectos de menor envergadura, entre los 25 y los 75 gigas es más que suficiente.

A la hora de decidirse por uno u otro, un factor determinante debería ser que el proveedor estuviera en el país donde se posiciona la web. En primer lugar porque en términos de posicionamiento orgánico está considerado muy positivamente. En segundo, porque la velocidad de carga es mejor.

Por último no hay que olvidar la propia arquitectura de la web. Aquí haremos una diferenciación entre una web estática y dinámica:

  • Web estática. Es aquella que se basa en el html como código fuente. Son páginas sencillas, sin demasiado material multimedia y enfocadas principalmente a la acumulación de datos informativos.
  • Web dinámica. Es la que introduce el lenguaje php como código fuente. Incluye los e-commerce, blogs con multimedia, redes sociales etc.

Hosting gratuito

Se trata de otra de las cuestiones más importantes. Muchas personas comienzan con un servidor gratuito, ya que siempre existe la posibilidad de cambiar a una versión de pago. Sin embargo, hay que tener en cuenta que dependiendo del servidor, se convierte en propia toda la información alojada en la página web.

Uno de los problemas clásicos cuando se elige un servidor gratuito es que cuando se quiere cambiar de servidor, aumentar la capacidad o simplemente transferir toda la información, existen ciertas cláusulas de privacidad, explicadas en las condiciones de uso, que transfieren la propiedad intelectual del dominio al servidor gratuito.

Otra peculiaridad digna de tener en cuenta en los hostings gratuitos es que la URL siempre contendrá la palabra del hosting elegido. Tal y como sucede en las versiones gratuitas de wordpress o blogger, la url siempre será: miproyecto.miservidorgratuito.com. Esto repercute negativamente en lo que a posicionamiento se refiere, ya que el tráfico web se acaba redireccionando a dicho servidor.

Es atrevido afirmar que no sean una solución adecuada, pero sí resulta recomendable leer las condiciones de uso al detalle para evitar problemas posteriores. De hecho, si el objetivo es adentrarse en este mundo, es muy recomendable comenzar con un servidor gratuito como wix o wordpress para dar los primeros pasos.

Hostings de pago

Las vicisitudes descritas no están presentes en el caso de los hostings de pago, cuyas condiciones económicas son en la actualidad bastante asequibles. Dentro de los ellos conviene realizar una clasificación:

  • Hostings compartidos o VPS.  Estas siglas responden a Virtual Private Service, es decir, la capacidad de un servidor de realizar particiones y la autonomía de cada una de ellas. Consisten en diferentes usuarios compartiendo un mismo servidor físico, aunque disponiendo de su espacio en exclusividad dentro de la nube. Esta opción es la más adecuada para proyectos pequeños, webs personales o, en definitiva, un volumen de tráfico pequeño.
  • Servidor privado o dedicado. En este caso, la empresa de hosting dedica una máquina física u ordenador en exclusiva a un cliente. Es la opción perfecta para los proyectos grandes, pues evita muchos problemas de velocidad de carga y de transferencia de archivos. Es el más adecuado para el almacenamiento de bases de datos o privacidad de los mismos.
  • Servidores en la nube. En este caso los servicios se reparten en diferentes máquinas físicas, consiguiendo así que la información esté segmentada y, por ende, si existiera algún fallo de sistema no afectaría a toda la web.

Servidores más comunes.

Algunos ejemplos de los más utilizados pueden ser:

  • Strato. El gigante alemán se ha convertido en la referencia en los últimos años. Lo cierto es que ofrece precios bastante competitivos y se puede considerar el Ryanair de los hostings, ya que cada semana ofrece megaofertas muy interesantes. Además dispone de paquetes muy variados que se adaptan bastante a las necesidades de los usuarios. Otro factor que debe tenerse en cuenta es su servicio de atención al cliente, rápido, eficaz y en castellano.
  • 1&1. Aunque es uno de los más populares, a nivel de usabilidad y de servicio de atención al cliente deja mucho que desear. Cuenta con una interfaz bastante complicada y hay que leer detalladamente la letra pequeña, ya que incluyen ciertas cláusulas que no siempre son económicas ni favorables.
  • Ipage. Relativamente nuevo en este mundo, destaca principalmente porque ofrece servicios de posicionamiento en la nube, lo que ayuda a mejorar la visibilidad en Internet. Todavía no está curtido en el mercado pero puede llegar a ser una referencia en el futuro.
  • Hostgator. Es el referente de lo ilimitado. Independientemente del plan que se contrate, esta compañía ofrece cuentas de correo, banda ancha y espacio web ilimitado, además de una de las interfaces más sencillas que existen actualmente. Hay que tener en cuenta que no es de los más económicos del mercado aunque según la envergadura del proyecto, puede merecer la pena hacer un esfuerzo.
  • Webempresa. Considerado por muchos expertos el mejor, es perfecto para aquellos que no quieran preocuparse por el diseño de su portal, ya que dispone de infinidad de plantillas adaptadas para casi todos los gustos. Además, cuenta con un sistema de seguridad antihackeo de los más completos del mercado y realiza backups cada cuatro horas. Es una de las opciones más interesantes ya que dispone también de precios muy económicos.

En realidad, el mundo del hosting es complicado y complejo y cuenta con muchos factores en liza. Lo más importante a la hora de elegir el servidor más adecuado es tener perfectamente localizadas las necesidades tanto de la página web como del público objetivo. A continuación se trata simplemente de definir qué tipo de página web se necesita y el contenido de la misma. Y, a partir de ahí, realizar una comparativa exhaustiva de cada uno de los servidores del mercado siguiendo la premisa de "más vale que sobre que no que falte". Como suele suceder en estos casos, será el presupuesto el que termine decidiendo.

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