¿Cómo vencer el agotamiento del trabajo en casa? Desafíos de la Virtualidad

El teletrabajo es la nueva forma de trabajo. Descubre sus desafíos y cómo vencer el agotamiento para cuidar la productividad y la salud mental.

Hoy debido a diferentes factores de tecnología, sociales y recientemente la crisis sanitaria, las personas se encuentran ante una transformación repentina del hábito de trabajo como se conoce. El trabajo desde casa pasó de ser una actividad esporádica, a convertirse en la norma, implicando desafíos en cuanto a la virtualidad, la productividad y la salud mental.

Con la llegada del COVID-19, millones de empresas sufrieron una pérdida de productividad enorme y se vieron en la necesidad de cambiar toda su estructura de trabajo. Las compañías decidieron adoptar el trabajo desde casa como estrategia inmediata ante el estado de alarma, sin embargo, en muchos casos, no fue una política correctamente planteada, ni diseñada.

Los altos niveles de desempleo, también llevaron a que millones de personas voltearan la mirada al trabajo independiente, como una oportunidad de generar dinero luego de quedar sin trabajo debido a la pandemia. Es así como la virtualidad, ganó terreno en la cultura laboral a través del trabajo desde casa. 

Según el reporte de Eurostat, sólo en el primer año de pandemia (2020), la cantidad de personas que trabajaron desde casa para sus compañías en España aumentó en un 10,9% y en Europa en general, el porcentaje ascendió al 12,3%. Actualmente este porcentaje es significativamente mayor.

Lo que parecía ser una alternativa momentánea de cara a la crisis sanitaria, hoy se ha convertido en el hábito laboral de millones de personas, y una cultura organizacional que muchas empresas piensan adoptar de manera permanente, teniendo en cuenta que en muchos casos, implicó un ahorro significativo en costos.

Con el trabajo desde casa como solución de productividad inmediata ante un momento complejo en lo laboral, en muchos casos representó un método muy positivo tanto para la empresa, como para sus trabajadores, sin embargo, la celeridad de las decisiones tomadas y la novedad de este tipo de rutina de trabajo, implicó muchos retos que los tomaron por sorpresa.

Cambiar al teletrabajo de manera inmediata, ocasionó que muchas empresas no tuvieran el tiempo suficiente para crear estrategias o un plan de trabajo acorde, para garantizar un entorno seguro y sano para sus trabajadores, lo que trajo como consecuencia ciertos retos para el empleado, que deberá asumir y que, sin duda, podrían afectar su nivel de rendimiento en lo laboral y su vida personal en el hogar.

Desafíos del trabajo desde casa

El trabajo desde casa durante los últimos años ha implicado muchas ventajas, entre esas, como prioridad, el resguardo y el confinamiento para evitar ser contagiado de COVID-19, así como también más tiempo en familia, y no tener la necesidad de movilizarse del hogar para cumplir con las responsabilidades.

Sin embargo, elementos como la virtualidad, entre otros factores, se han convertido en más que ventajas, en retos y desafíos que han debilitado, en muchas ocasiones, tanto la productividad laboral, como la salud mental y física de los trabajadores.

Problemas de administración de las horas de trabajo

Cuando se trata de productividad son muchos los factores involucrados. Muchas personas pueden hacer la misma cantidad de trabajo que otras en menos tiempo; eso depende del hábito laboral y administración de sus horarios.

Con la llegada repentina del trabajo remoto, la mayoría podían sentirse un poco dispersos en cuanto a la cultura corporativa de la empresa, sin tener al jefe en constante supervisión, o recordando qué hacer, cómo hacer y cuándo hacerlo.

Trabajar desde casa puede dar a las personas la sensación de exceso de flexibilidad en sus horarios, lo que puede convertirse en un problema por diferentes razones.

Es muy común que al trabajar desde casa no se dedique el tiempo suficiente como tal a esa labor, pues estando en el hogar, el trabajador puede verse sumergido en un ambiente demasiado relajado, que lo lleve a postergar sus tareas y responsabilidades.

Por otro lado, es posible todo lo contrario, que al no tener un horario fijo, una hora de entrada o una hora de salida, como ocurre en las oficinas, el empleado dedique demasiado tiempo al trabajo, excediéndose en horas frente al computador, descuidando otros aspectos de su vida.

Estar en casa, sin el control de un horario de entrada y salida, en ocasiones le dificulta al empleado desprenderse de la computadora y de la virtualidad del trabajo, incluso, es posible que al final de la jornada, no se tenga claro a ciencia cierta cuánto fue el tiempo invertido y cuánto fue el avance alcanzado.

Si se le suma a esa ecuación, el cansancio, la fatiga y el agotamiento de largas jornadas de trabajo, podrían surgir serias repercusiones en la salud emocional del trabajador sin darse cuenta. Generalmente, las señales de agotamiento se van dando de a poco y a veces, entre tanto trabajo, son difíciles de distinguir, hasta que se llega a un estado emocional de mucho estrés.

Falta de comunicación, supervisión y herramientas

Trabajar a distancia implica desafíos no solamente para el empleado, sino también para la organización. Sin duda, no es lo mismo ejercer la supervisión de rendimiento y productividad en persona, que hacerlo de manera remota.

Una de las razones por las que el trabajar desde casa implica un gran reto, es porque a la mayoría de las empresas les tomó por sorpresa este modo de trabajo, y no se han establecidos las pautas y estructuras necesarias para llevarlo a cabo.

Trabajar a distancia hace que, en ocasiones, se complique el entendimiento de las instrucciones o tareas, lo que puede ocasionar pérdidas de recursos, tiempo y energía, al no tener un plan estratégico de comunicación que se adapte a la virtualidad del trabajo remoto.

La poca o nula comunicación entre el empleado y la empresa, puede provocar ciertas frustraciones en el trabajador, que se verán reflejadas en su productividad y resultados. Así como también una sensación de olvido, o de que no se le está tomando en cuenta.

La habilidad de los trabajadores para usar las herramientas tecnológicas también se ha convertido en un desafío, especialmente porque, en ocasiones, la conexión no suele satisfacer las necesidades básicas que exigen las plataformas tecnológicas.

Muchos de los empleados hasta ahora, no habían tenido la necesidad de recurrir a ciertas tecnologías para poder llevar a cabo su trabajo, por lo que representa un gran desafío para algunos trabajadores adaptarse a algunos métodos de comunicación vía remota, como las reuniones en plataformas de teleconferencias, por ejemplo, así como también el uso del internet para todas las tareas.

Sensación de soledad

Aunque a simple vista trabajar desde casa parezca un lugar ideal para concentrarse y tener la posibilidad de aislarse de otros compañeros de trabajo; sin duda puede convertirse en un entorno de soledad que, en ocasiones, puede influir en la salud mental del trabajador.

Incluso hasta la persona más sociable y extrovertida, puede caer sin darse cuenta en un ambiente de aislamiento total al trabajar desde el hogar. Este tipo de método de trabajo, si no es balanceado con la interacción social, podría implicar inconvenientes emocionales si no se sabe lidiar con la soledad.

Parte del hábito de ir a trabajar, es socializar con otros compañeros de trabajo, conocer nuevas personas, interactuar con clientes y empleados, crear lazos de amistad y compañerismo, y esto, con el trabajo desde casa, podría suprimirse por completo.

Problemas de salud física y emocional

Quizás para algunos empleados, el trabajar desde casa no sea un problema desde el punto de vista físico, porque por naturaleza suelen ser personas muy activas. Sin embargo, para aquellos que no suelen mantenerse en movimiento, trabajar desde el hogar puede aumentar el nivel de sedentarismo.

Según el estudio realizado por la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), el 44% de la población aumentaría de peso durante los primeros meses de la pandemia. Y sin duda, esto no excluye a las millones de personas que debieron dedicarse al trabajo desde casa.

La posibilidad de trabajar desde el hogar, significó no tener la obligación de desplazarse hasta el lugar del trabajo, por lo que la actividad física de los empleados, disminuyó considerablemente.

Las largas jornadas de trabajo frente al computador, ha hecho de la virtualidad laboral, un detonante para dolencias y enfermedades relacionadas a la postura y a la falta de ejercicio físico.

Cómo vencer los desafíos y el agotamiento del trabajo desde casa

El trabajo desde el hogar, tal y como se ha mencionado, implica una serie de factores que de no controlarse, tendrían una incidencia negativa en la productividad, en la condición física y mental del trabajador, así como también en sus habilidades para relacionarse y socializar.

Por esta razón, es importante aplicar ciertas acciones, que sin duda podrían hacer del trabajo remoto, una actividad con mejores resultados a nivel laboral, y mucho más sana a nivel personal.

Crear un espacio que se asemeje a la oficina

La estación de trabajo que se escoja para laborar puede influir en el entorno y ambiente del trabajador. Por lo que siempre es recomendable no trabajar en el dormitorio, ni cerca de la cama, y lejos de espacios de la casa que puedan resultar de mucha distracción.

Otra manera de aumentar la productividad y el rendimiento, aunque no parezca, puede estar reflejada en la vestimenta. Evitar pasar el día en pijamas o usar ropa de cama mientras se trabaja, podría crear una sensación diferente en la persona al momento de comenzar su rutina laboral.

Usar un escritorio y una silla cómoda es fundamental para evitar el agotamiento al trabajar desde casa. De esta manera existen menos riesgos de dolores y enfermedades relacionadas a la postura.

Establecer horarios de trabajos específicos

El trabajo desde casa en la mayoría de las casos es muy permisivo y flexible, sin embargo, la idea no es permitir que esa flexibilidad juegue en contra de la productividad. Crear un horario de trabajo fijo, como el de una oficina, será de gran ayuda para poder administrar el tiempo y garantizar mejores resultados.

Trabajar desde el hogar las 24 horas del día no garantiza que se obtendrán los mejores resultados, lo ideal es establecer límites de horas, cumplirlos y respetar el espacio de descanso y recreación.

Hacer pausas cortas durante la jornada de trabajo es muy importante. Este tipo de “break”, son una gran manera de recargar energía, aclarar la mente y distraerse del trabajo. Estos pequeños momentos, generan un bienestar en la persona y son necesarios para conservar la salud mental.

Aprovechar las pausas para hacer ejercicios de estiramiento y de respiración, también contribuyen a combatir el agotamiento del trabajo en casa, así como también mantener una mejor condición física. 

Mantener la comunicación

La comunicación es fundamental para mantener un ambiente de trabajo sano y positivo sin importar si es digital. Establecer canales de comunicación tanto con los jefes, como con los compañeros no solamente garantiza una mejor productividad en el trabajo, sino también fortalece las relaciones interpersonales.

El trabajo desde casa puede ser muy solitario, por lo que hay que aprovechar al máximo toda la ventaja que la virtualidad ofrece, no solamente para aclarar dudas laborales, establecer estrategias o planificar; también es necesario reforzar el compañerismo y no perder el hábito de socializar.

Por naturaleza, el ser humano necesita relacionarse y el trabajo remoto no debería ser una excusa para dejar de hacerlo. Aún cuando la interacción no sea en persona, es sano mantener las relaciones de trabajo vigentes, conservar la interacción y hacer grupos de comunicación virtuales para compartir sus experiencias.

Llevar a cabo estas acciones podrían ser de mucha ayuda para vencer el agotamiento que a veces implica el trabajo desde casa. Todo dependerá también de la motivación del empleado, del plan de trabajo de la empresa y de tener a la mano todas las herramientas de trabajo, tecnológicas y emocionales, para que se lleve a cabo de la mejor y más productiva forma posible.

En caso de que tareas como estas no estén funcionando, hoy en día existen centros de atención psicológica al trabajador, dispuestos a acompañar al empleado a todo el proceso del trabajo remoto, que al parecer, llegó para quedarse y que muchas empresas lo han tomado como un posible modo de trabajo permanente.

El trabajo desde casa, también cuenta con una serie de ventajas que de ser aprovechadas, puede convertirse en una metodología igual de satisfactoria y productiva que las jornadas de trabajo presenciales. Es importante identificar los síntomas de agotamiento con antelación, para trabajar en ellos y manejar la situación con la mejor de las perspectivas.

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Comentarios (2)

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Josefa Villalobos

Enviado el

Muchos piensan que trabajar desde casa se hace menos pesado, pero la verdad requiere mucho más compromiso, más concentración y mejor administración del tiempo. Si no se sabe administrar puede resultar muy estresante. Buenos consejos, tratare de aplicarlos en mi dia a dia
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Sandra Loza

Enviado el

Pienso que nos tomo de sorpresa a la mayoría el trabajar en casa, muchas veces no se tiene horario y para mi si es estresante ya que cuando estamos en la oficina se cumple el horario y al finalizar el mismo tienes tiempo para compartir en famila.

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