Curvas de aprendizaje

Curvas de aprendizaje
La Curva de Aprendizaje ✅ es el diagrama que relaciona los resultados del aprendizaje con el tiempo invertido en el mismo ✅. Leer más.

La curva de aprendizaje es como se denomina al diagrama que representa en su eje horizontal el transcurso del tiempo y en su eje vertical el progreso en la materia. Este progreso puede estar constituido por:

  • Un número de respuestas acertadas.
  • La velocidad en completar determinada tarea.
  • La precisión con la que se realiza una función.
  • Una evaluación de satisfacción.
  • Cualquier otra gráfica que permita cuantificar un grado de éxito en una tarea.

Básicamente, al relacionarse el tiempo que se dedica al aprendizaje con el sistema de evaluación del mismo, el diagrama habitual tiene forma de curva. Las propiedades de esta curva determinan el grado de éxito del aprendiz en relación al tiempo que invierte aprendiendo

Historia de la curva de aprendizaje

Este concepto tan utilizado en la actualidad se propulso por Hermann Ebbinghaus en 1885, en su monografía “sobre el olvido”. Esta herramienta se utiliza desde mediados de los años treinta en el campo empresarial (herramienta que debemos a T.P. Wright), pero empezó sus andanzas en la psicología.

Actualmente, esta curva es muy utilizada en campos como la economía, la gestión empresarial o los recursos humanos.

Empleo del diagrama en economía

Esta curva se emplea también en modelos económicos, para explicar la optimización de la producción al introducirse elementos nuevos en el proceso.

Hay quien la confunde con la curva de experiencia, que es el diagrama que relaciona el volumen acumulado de producción con el coste directo unitario. Esta gráfica se emplea para explicar que el coste medio de producción unitaria se reduce a medida que la empresa incrementa su experiencia.

De modo que no hay que confundir ambos diagramas.

Empleo de la curva en la planificación estratégica

Este diagrama es muy útil a la hora de planificar la introducción de innovaciones en la empresa. Por ejemplo, si se quiere utilizar una nueva máquina, proceso o programa informático, los trabajadores tendrán que aprender a utilizarlo.

De modo que la curva de aprendizaje determinará el tiempo que tardará la empresa en disponer de personal eficiente con las nuevas prácticas.

Formas de la curva de aprendizaje

La forma ideal de la curva de aprendizaje es ascendente a un ritmo decreciente. Llega un momento en que la curva se estabiliza, manteniéndose por un tiempo en una meseta. Posteriormente, comienza de nuevo un crecimiento.

Cada uno de estos segmentos responde a la siguiente situación:

  • Primera etapa: rápido crecimiento. Cuando las personas empiezan a dedicar tiempo a adquirir un nuevo conocimiento o habilidad, lo más normal es que adquieran los primeros conocimientos a gran velocidad. A fin de cuentas, estos serán conceptos básicos. Esta etapa será más breve cuanto menor sea el universo de elementos a aprender.
  • Final de la primera etapa: ralentización del crecimiento. A medida que una persona sigue dedicándose a un campo, cada vez le cuesta más aprender. Este fenómeno se basa principalmente en que los conocimientos comunes son limitados, por lo que el aprendiz está llegando a dominar el espectro estándar de su habilidad.
  • Segunda etapa: meseta. La ralentización del crecimiento de la curva de aprendizaje termina por estabilizarse en una meseta. Mientras la curva se mantenga en esta etapa, el aprendiz no logrará mejorar, aunque tampoco empeorará. La estabilidad responde a que el aprendiz ha alcanzado el grado de conocimiento estándar en la materia.
  • Tercera etapa: crecimiento. Tras un tiempo en la meseta, el aprendiz dará con algún campo en el que puede realizar indagaciones más profundas o aportar campos de vista novedosos. Entonces comenzará otro crecimiento de la curva. A partir de este momento, de la dedicación del aprendiz dependerá que la curva se mantenga, crezca más o decaiga.

El problema más común: la magnitud

Por supuesto, para que la curva de aprendizaje sea útil, debe emplearse una forma de evaluación adecuada. Muchas veces la curva presenta un perfil que no termina de cuadrar con los resultados reales.

El mejor ejemplo es el factor psicológico. Lo más frecuente es que si se emplean factores de evaluación psicológicos, la curva del aprendiz tenga una forma muy similar a la que se ha definido como ideal.

Sin embargo, es común que el aprendiz siga percibiendo un crecimiento en sus habilidades cuando ya ha alcanzado la fase de meseta. Si cobra consciencia de que su aprendizaje se ha detenido, lo más probable es que la desmotivación se plasme en una bajada de la curva.

De modo que superpuestas una curva que emplee magnitudes psicológicas y una que emplee magnitudes físicas, lo más normal es que presenten perfiles diferentes. Es más, la primera tenderá a tener un perfil más pronunciado que la segunda.

En definitiva, la elección de la magnitud por la que se definirá el éxito del aprendizaje va a tener un fuerte impacto en el perfil del diagrama.

Cómo se lee la curva

La principal ventaja de este diagrama es que se lee de un modo muy intuitivo. Así:

  • Cuanto más inclinado esté el perfil, más rápido está siendo el aprendizaje. Existen formas de trabajar la inclinación de la curva. Por ejemplo, el aprendizaje de temas conexos hace que el aprendizaje se acelere. Lo mismo ocurre con una buena metodología o un plan de estudios correctamente estructurado. También influyen otros factores como el entorno formativo, el ambiente, la motivación…
  • Cuando el perfil se inclina hacia abajo, significa que el aprendizaje es negativo. Dependiendo de las magnitudes que se empleen, la inclinación negativa podría no tener cabida en la gráfica. Esto ocurre con las magnitudes acumulativas. Sin embargo, las magnitudes independientes (por ejemplo, la nota en un examen o el tiempo que se tarda en completar una tarea) permiten “retrocesos” en el aprendizaje.

Además, la inclinación del perfil arroja información indirecta. Por ejemplo, un ascenso extremadamente rápido cuando no se hagan esfuerzos especiales en el proceso formativo puede relacionarse con un absoluto desconocimiento de la materia.

Por tanto, las curvas de aprendizaje planas se pueden relacionar tanto con campos muy difíciles de dominar como con campos ridículamente sencillos. Dicho al contrario, la curva ascendente pronunciada puede implicar una enorme dificultad de aprendizaje o un universo conceptual inmenso a dominar.

Por ejemplo, si pidiéramos a un aprendiz que aprendiera a escribir haikus en japonés, primero debería aprender el idioma, posteriormente familiarizarse con el género y solo después podría acometer la tarea, por lo que probablemente su curva tuviera varias pendientes ascendentes de gran inclinación. Sin embargo, si pidiéramos a ese aprendiz que aprendiera a enumerar los ingredientes de un breve menú en japonés, el diagrama podría tener dos formas:

  • Una pendiente breve y muy pronunciada, si el eje tiempo solo refleja la cantidad de tiempo que le cuesta aprender todas las palabras.
  • Una pendiente nula, si reflejara la misma cantidad de tiempo que le costó aprender a escribir haikus, dado que el campo de aprendizaje en este caso es infinitamente inferior.

Así, cuando el aprendiz debe dominar un universo muy reducido, la curva puede ser más bien una recta, pues controlado este no habrá más que aprender.

Del mismo modo, la aparición de dientes de sierra o pendientes negativas puede suponer una facilidad para el olvido, la elección de magnitudes inapropiadas o que los resultados medidos son en realidad aleatorios.

Otras formas de la curva de aprendizaje

Por supuesto, es absolutamente frecuente que la curva de aprendizaje presente otros perfiles. Por ejemplo, cuando el aprendiz no dedica tiempo a sus actividades de mejora, la curva terminar por decaer. Además, estas recesiones son más pronunciadas en las habilidades intelectuales y en las físicas.

Por otro lado, hay veces que se da una curva con forma de sierra. Cuando se obtiene este perfil puede estar asociado a la inconstancia del aprendiz o a un plan de formación descompensado.

En definitiva, el perfil de este diagrama puede arrojar información muy valiosa para evaluar los progresos y el esfuerzo del aprendiz, así como la calidad y organización del plan de formación.

Aprovechar la curva para diseñar o corregir el plan formativo

Probablemente el campo donde más útil resulta la curva de aprendizaje, como cabía suponer, sea el educativo. En el sector de la educación esta curva tiene múltiples usos:

  • Planificación. La curva puede ayudar al docente a planificar cómo afrontar una enseñanza. El método, los materiales e incluso la organización del contenido tiene reflejo en el diagrama.
  • Evaluación. El diagrama también sirve para que pueda evaluarse la labor del docente o la calidad del curso. Así, si la curva de aprendizaje de un grupo de aprendices o de un profesor varía respecto al modelo, lo más probable es que se deba a un error o una mala praxis del grupo o del docente.
  • Corrección. Cuando se integran modificaciones en el sistema que revierten en un crecimiento del perfil significa que tales modificaciones son útiles para el plan formativo.

De modo que la curva de aprendizaje es extremadamente práctica a la hora de diseñar los planes formativos. Por eso los departamentos de recursos humanos suelen tener muy en cuenta esta herramienta, que se ha convertido en todo un reclamo en el sector del marketing informático. De hecho, actualmente es muy difícil informarse sobre las características de un programa informático sin que se aporte información sobre su curva de aprendizaje.

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