Downcycling, upcycling y recycling

En la Economía circular upcycling, downcycling y recycling son conceptos que comparten la filosofía de minimizar los residuos y optimizar la energía

La sociedad cada vez está más concienciada con el respeto medioambiental y la situación general en la que es imprescindible incorporar el reciclaje a los hábitos cotidianos.

La economía circular es un nuevo concepto productivo que se basa en criterios de sostenibilidad, minimizando la utilización de nuevas materias primas, así como los aportes de energía necesaria para la fabricación añadiendo, además, valor en los bienes finales.

Al hablar sobre el respeto medioambiental existen tres conceptos que tienen que ver con la manera en la que se aborda el problema de los residuos y el uso de la energía en la producción. Downcycling, upcycling y recycling.

Reducir la generación de residuos o, en otros casos, aprovechar los procedentes de bienes ya utilizados y que han concluido su vida útil, es el objetivo primordial de este tipo de nueva economía.

Una derivada de la implementación de la economía circular es la de la reducción del aporte energéticonecesario para volver a producir bienes desde materias primas nuevas.

El autor de La economía azul, Gunter Pauli, afirma en su libro que el concepto de residuo no existe en la naturaleza y por tanto los procesos humanos deben orientarse a conseguir el objetivo de cero residuos.

Sostenibilidad procesos productivos

El objetivo final que impulsa la economía circular es que los materiales y residuos se mantengan incorporados en el ciclo económico durante el mayor tiempo posible. De lo que se trata es de no cerrar el ciclo de vida de los productos de manera prematura. Es decir, aportar sostenibilidad a los procesos productivos.

Para alcanzar un sistema económica y ecológicamente sostenible se pueden implementar tres tipos de procesos.

Upcycling

La denominación de este proceso tiene que ver con la forma de transformar residuos en otros productos que sean útiles como nuevos bienes, para que incrementen a su vez la calidad del resultado final.

Una ventaja que conlleva esta transformación productiva es que no requiere de un aporte extra de energía para la fabricación de nuevos productos.

El upcycling es el proceso de reciclaje más cercano al concepto de cero residuos y cero insumos.

El proceso por sí mismo aporta muchos beneficios para las empresas que decidan incorporarlo en su manera de producir los bienes, empezando por no necesitar productos que requieran transformación y concluyendo por la ausencia de energía necesaria para llegar al producto final.

Downcycling

Otro proceso alternativo de reciclaje es el denominado downcycling, que tiene que ver con la reutilización de artículos que ya han terminado su vida útil para incorporarlos en procesos de fabricación de productos nuevos.

Este concepto supone la transformación de los bienes en otros completamente diferentes y destinados a otros usos.

Una de las carencias de este proceso es que con este planteamiento sí es necesaria la incorporación de energía adicional para poder transformar el producto original en algo completamente distinto.

Como beneficio, es posible devolver al ciclo económico productos que habían finalizado su vida útil y que no podían ser reutilizados para su finalidad original.

Recycling

La tercera de las opciones disponibles para poder devolver al ciclo económico los productos que ya han terminado su ciclo de vida útil es el proceso de recycling o reciclaje.

Esta tercera vía es la más común, ya que se puede ver habitualmente en procesos productivos en muchos sectores de actividad.

A diferencia de las fórmulas anteriores, el proceso que se realiza es el de volver a fabricar el mismo producto a partir del residuo que había generado.

Este proceso tiene el beneficio de que se puede recuperar la materia prima original en un estado muy semejante a como se encontraba antes de ser utilizada, por lo que ya no necesita materia prima adicional.

Por contra, es un proceso que requiere energía para poder reprocesar, en primer lugar, los residuos anteriores, y en segundo lugar, para poder generar los productos nuevos.

Economía circular y upcycling

De los tres sistemas mencionados anteriormente, el que es revolucionario en el enfoque de reutilización de toda la materia prima y, además, no necesita un aporte extra de energía es el upcycling.

Para que las empresas puedan llegar a incorporar en su manera de pensar y de actuar este tipo de procesos es necesario repensar todo el esquema de circulación de los productos desde su base.

Aunque se menciona a las empresas como entes que pueden llevar a cabo estos procesos, también los particulares pueden recurrir a ellos para disminuir su huella ecológica.

Upcycling en el entorno empresarial

Cuando se incrementa la concienciación medioambiental de las personas también se incrementan las posibilidades de reutilizar los materiales. A continuación, se describe un ejemplo que demuestra la viabilidad de estos sistemas.

La empresa Green Guru, fundada en el año 2007 por dos amigos a los que les gustaba ir en bicicleta, reutiliza neumáticos que ya no son útiles por haber tenido pinchazos o roturas para fabricar equipamiento destinado a ciclistas y también a sectores como el de la moda. Esta empresa de Colorado ha situado contenedores en tiendas deportivas para reutilizar y maximizar el valor de los productos que han terminado su vida útil, evitando con ello que acaben de manera anticipada en los vertederos.

Iniciativas de downcycling

La Federación Española de la Recuperación y Reciclaje (FER) indica que algunos elementos, como por ejemplo el caucho, se reciclan cada vez con aplicaciones nuevas. El caucho es un material que visibiliza muy bien los procesos de downcycling, ya que es reutilizado a partir de los residuos de los neumáticos de vehículos.

Los usos a los que se puede destinar este material después de utilizar los neumáticos pasan previamente por procesos de triturado, mezclado con otros componentes y eliminado de materiales metálicos.

Una vez separados todos los elementos, pueden reconvertirse como parte de aislantes, suelos e incluso capas asfálticas para carreteras.

Como se ha comentado anteriormente, la gran ventaja de este proceso es evitar, por un lado, tener que volver a fabricar materia prima y, por otro, que toneladas de residuos terminen en los vertederos, eso sí, con la contraprestación única de que es necesario aportar energía para realizar este proceso de conversión.

Por su parte, la empresa española de calzado Victoria comercializa una gama de zapatos a los que han incorporado en la suela neumáticos desechados.

Para las empresas que llevan a cabo este tipo de procesos no solo es beneficioso en costes, sino también a efectos de responsabilidad social corporativa, aportando una imagen de sostenibilidad que mejora la aceptación de sus productos.

Recycling como última mejor opción

Bajando en la escala de reutilización de materiales y necesidad de energía para su reaprovechamiento se llega al reciclaje o recycling. Esta última metodología es la que requiere mayor cantidad de energía y, además, destruye el residuo para recombinarlo de nuevo.

Los clásicos ejemplos de reciclaje que se pueden observar de manera habitual son el de vidrio para volver a fabricar botellas o el de los metales, como el aluminio utilizado para latas de refresco.

La diferencia sustancial que existe entre los procesos de downcycling recycling es que en estos últimos la materia prima se vuelve a utilizar para volver a fabricar los mismos productos sin que existan pérdidas sustanciales.

Para el reciclaje de estos materiales hay organizaciones como Ecoembes, en España, que se ocupan de recuperar los residuos para volverlos a incorporar al mismo proceso productivo. Esta organización, que es una entidad sin ánimo de lucro, realiza recogida selectiva de envases tanto de plástico como latas y bricks, así como los de cartón y papel.

Ecoembes nació al amparo de la Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases, que establece unas obligaciones en la recuperación de ciertos residuos para su tratamiento posterior. Desde su creación ha reciclado 22,2​ millones de toneladas de envases, evitando también con esta reducción de los desechos la emisión de casi 22 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Concienciación medioambiental y valor social

En conjunto, los procesos mencionados coinciden en aportar una reducción sustancial de los residuos generados, al mismo tiempo que la disminución del consumo energético para la creación de nuevos productos.

La economía circular se abre camino a través de los procesos productivos amparándose en ideas ya muy arraigadas en la sociedad.

Exigencias normativas y medioambientales

Adicionalmente, las exigencias cada día más elevadas en cuestión de seguridad medioambiental y reciclaje de residuos permiten tener un horizonte despejado para la implementación de estos procesos productivos en casi todos los sectores.

Los consumidores son reacios a utilizar productos de un solo uso de los que son conscientes de dejar una huella medioambiental a su paso, y son más proclives a consumir aquellos que pueden tener una vida útil posterior sin generar residuos.

Nuevos yacimientos de empleo

Todas las nuevas iniciativas que tienen que ver con la eliminación de residuos pueden generar nuevas opciones empresariales y, con ello, grandes posibilidades de empleabilidad.

Por último, todas las iniciativas que tienen que ver con esta nueva economía de procesos genera a su vez nuevos yacimientos de empleo y nuevas posibilidades y nichos para las empresas que decidan emprender este camino.

 

Comentarios (1)

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David

Enviado el

Me interesa seguir una maestría

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