El líder: ¿nace o se hace?

El líder: ¿nace o se hace?
El liderazgo plantea un debate: ¿su base reside en la genética o el aprendizaje? Lo cierto es que ambas opiniones, no son incompatibles entre sí.

El liderazgo plantea un debate: ¿su base reside en la genética o el aprendizaje? En caso de considerar el liderazgo como un bien genético, desde este punto de vista, esta cualidad es innata en el ser humano. Platón es uno de los filósofos que otorgan un valor innato a las ideas y cualidades personales. Sin embargo, también adquiere significado el valor de la experiencia en el entrenamiento de esta cualidad. Aristóteles, discípulo de Platón, considera que el saber práctico se adquiere a través de la rutina experiencial.

Lo cierto es que ambas opiniones, que, en ocasiones, son tratadas de forma independiente, no son incompatibles, puesto que todo ser humano tiene un talento en su interior. No obstante, ese talento solo evoluciona a través de la formación, la constancia y el trabajo diario. Esto se visualiza claramente en el caso de un deportista de éxito. Un deportista de élite tiene una predisposición óptima hacia el éxito gracias a unas cualidades genéticas. Sin embargo, solo puede llegar a perfeccionar sus fortalezas a través de un plan de entrenamiento continuado.

Inteligencia emocional del liderazgo

Por otra parte, conviene puntualizar que la visión del determinismo genético ofrece una interpretación reduccionista del liderazgo, dado que existen profesionales que se convierten en referentes en una etapa de su carrera profesional o durante su trabajo en una organización en la que destacan por su carisma, mientras que no ocupan este rol de referencia en otros entornos.

Es decir, al profundizar en la esencia del liderazgo, no solo debe hacerse hincapié en el sujeto, sino también en otras variables, como el entorno. Por otra parte, conviene no confundir el carisma de un líder con la popularidad que tiene en la organización, Tiene más que ver con los resultados alcanzados.

Además, incluso, cuando una persona tiene unas cualidades desarrolladas de liderazgo, esta atraviesa diferentes etapas y momentos. Una variable tan importante como la autoestima puede condicionar en positivo o negativo el liderazgo de un trabajador. Un profesional que sufre el síndrome del quemado no se encuentra en condiciones de destacar por este don, incluso, aunque en una situación normal tenga un carisma ilimitado.

El ser humano no es pura teoría. De hecho, cualquier trabajador se prepara a través de los estudios para adentrarse en el mercado de trabajo y comenzar la práctica de un oficio. Es en la práctica de un empleo cuando los trabajadores ejercitan sus competencias. No desde el punto de vista de un futurible o una hipótesis, sino en el marco real de la experiencia.
Además, la experiencia también es una base para el liderazgo en tanto en cuanto que cualquier jefe o líder de una organización va perfeccionando la confianza en sí mismo a partir de las tareas del desempeño del puesto para el que necesita un periodo de adaptación.  

Además, un líder también puede mostrar unas cualidades destacadas para el liderazgo cuando trabaja en un ámbito por el que siente una auténtica vocación profesional. No obstante, se siente totalmente fuera de lugar cuando trabaja en un sector que le disgusta. Estos ejemplos muestran cómo el liderazgo no puede ser interpretado de una forma aislada.

Proceso de coaching para entrenar el liderazgo

Actualmente, existen medios de desarrollo personal tan importantes como el coaching. Muchos clientes acuden a un proceso de coaching con el objetivo de mejorar sus habilidades de liderazgo. Incluso, los mejores líderes siguen formándose continuamente. Es decir, no existe un límite máximo de perfección. Desde este punto de vista, todas las personas pueden entrenar a partir de sus propias posibilidades para desarrollar habilidades emocionales a través de un plan personal.

El éxito del coaching parte de la premisa de que todo ser humano tiene la capacidad de llegar a ser la mejor versión de sí mismo. Es decir, las capacidades de una persona no pueden evaluarse únicamente en presente, sino que también han de serlo en potencia.

El mentoring es otra medida de fortalecimiento del liderazgo a través de la que un mentor comparte sus consejos de sabiduría con un discípulo. En el ámbito de la empresa, el coachingmentoring son disciplinas de inversión en el talento a través de la consecución de nuevos objetivos concretos, específicos y temporales.

Esto es, un líder tiene que dedicar atención a trabajar distintos planos de su comunicación verbal y corporal. Por ejemplo, debe perfeccionar sus técnicas de negociación y mejorar su retórica a través de un óptimo uso del lenguaje, del control de la postura corporal, del desarrollo de la empatía, de la práctica de la comunicación asertiva… Todo líder tiene fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas que afrontar para perfeccionar su propio talento. Por ejemplo, los líderes dedican mucho tiempo a visualizarse a sí mismos hablando en público para hacer autocrítica a través de la objetividad que aporta el punto de vista externo. Así es como los líderes identifican sus tics y los corrigen.

El liderazgo es un arte tan complejo que, por mucha aptitud que tenga el sujeto de un modo natural, es imposible desarrollar esta cualidad, si no existe una experiencia práctica. Las habilidades sociales se deterioran, si no se entrenan. Por ejemplo, si un líder no dedica tiempo al networking y atraviesa una larga etapa de individualismo, se sentirá un tanto inseguro al realizar estas tareas de socialización profesional para hacer contactos de trabajo.

El liderazgo es una forma de comunicación en la que también interviene la imagen. Es decir, el líder elige un look pensando en la imagen que quiere proyectar con su presencia. Muchos profesionales también tienen en cuenta la influencia del color, puesto que la cromoterapia muestra cómo las distintas tonalidades influyen en el estado de ánimo.

Inteligencia social del líder

La inteligencia emocional es la capacidad que tiene un ser humano de conocerse a sí mismo y controlar sus emociones y sentimientos. También ha de fomentar la empatía con los demás. Daniel Goleman utiliza este término y va un paso más allá en el caso del liderazgo para explicar qué es la inteligencia social. Se trata de aquella capacidad que tiene el líder para conectar con los demás.

Una persona que tiene un alto sentido de la empatía, un buen control de las distancias personales en el diálogo, una alta sensibilidad para la escucha activa, una elevada inteligencia verbal… Conviene puntualizar que la inteligencia social es una de las claves del éxito no solo en el plano profesional, sino también en el entorno privado, debido a que las relaciones personales son inherentes a la propia naturaleza del ser humano.

El liderazgo también adquiere nuevas formas en la era de las nuevas tecnologías, como muestra la comunicación a través de las redes sociales, puesto que existen profesionales que se posicionan como especialistas en una temática y son unas fuentes de información fiables.

Sin duda, todo lo dicho no significa que cualquier ser humano pueda llegar a ser un buen líder. No todas las personas tienen las condiciones ideales para ello. Por ejemplo, existen profesionales que se sienten muy incómodos en el trabajo en equipo y son más eficaces en las tareas individuales.

Por otra parte, también hay personas que tienen una interpretación distorsionada del liderazgo, que no solo se basa en dar órdenes. Sin embargo, el potencial que tiene una persona desde que nace es tan alto que, gracias a una formación excelente, experiencias personales positivas y oportunidades profesionales de trabajo en equipo, puede seguir evolucionando.

El líder puede surgir con unas cualidades innatas para el liderazgo, pero no llegará a destacar en un entorno tan competitivo como el actual, si no se prepara de forma óptima. Desde este punto de vista, no es incompatible la interpretación genética con la idea de que esta cualidad surge de la experiencia. Son nociones totalmente complementarias en tanto en cuanto que el perfil más demandado por las empresas es el de un eterno alumno, un profesional con una vocación por la formación continua.

Tipos de liderazgo

Además, conviene precisar que existen distintos tipos de liderazgo y no todos ellos son positivos y constructivos. Por ejemplo, el liderazgo paternalista tiene un gran inconveniente y es que el líder que adopta esta forma de dirección no potencia ni el crecimiento ni el desarrollo de los miembros del equipo, como consecuencia de una sobreprotección excesiva. Este líder no delega con confianza en los trabajadores. 

En el contexto empresarial, el verdadero valor parte del liderazgo transformacional propio de aquella persona que propone nuevas ideas innovadoras para generar otra visión de progreso. Este tipo de liderazgo es un verdadero motor de motivación externa. Por el contrario, el liderazgo autocrático propio de aquel jefe a quien le gusta mantener todo bajo control y no alimenta la participación de los trabajadores no ofrece buenos resultados.

La película Los chicos del coro muestra a través de la pedagogía de su argumento cómo existen grandes talentos que permanecen adormecidos en circunstancias adversas. Sin embargo, la labor de los grandes profesores, que, en realidad, son maestros de vida, es clave para reforzar la autoestima de los alumnos en cualquier etapa de su vida académica.

Resulta mucho más constructiva, humanista y esperanzadora la idea de que el liderazgo se fortalece con la experiencia.

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