Emprender en franquicias: cada vez más una oportunidad

Emprender en franquicias: cada vez más una oportunidad
Las cifras avalan al sector de la franquicia como una de las salidas laborales que mejor garantiza la oportunidad de emprender ¿Cómo aprovecharlo?

España se encuentra todavía en una posición de salida en esta crisis, pues según los últimos datos de la EPA, la tasa de paro supera el 20 % y hay más de 4,5 millones de personas desempleadas en España, lo que dificulta las posibilidades de encontrar un empleo. Las empresas son reacias a la contratación y mientras la economía no despegue hacia niveles óptimos de crecimiento en todos los sectores, la prudencia será una constante.

Esta realidad es la que se vive a pie de calle y muchos ciudadanos lo saben; salir a buscar trabajo y dejar sus currículums en distintas oficinas es su modus vivendi. Pero esa ansiada llamada del departamento de recursos humanos de una empresa no acaba de llegar y, mientras tanto, las facturas de los consumos diarios deben seguir pagándose.

No obstante, un profesional siempre busca otras vías alternativas y actualmente, el emprendimiento es una fuente de riqueza. Según el “Retrato de la PYME” (actualizado a 1 de enero del 2016) que elabora la Dirección General de Industria y de la PYME, en España el 99,88 % de las empresas son pymes –solo hay 3.193 grandes empresas, con 250 o más trabajadores en plantilla–, un total de 3.178.408 empresas. Esto da una idea de cómo se estructura el mundo empresarial, donde el 55,1 % son microempresas que no tienen ningún empleado, formadas únicamente por un autónomo en su versión de autoempleo o como sociedad sin trabajadores a cuenta; por su parte, un 40,8 % tienen menos de 10 empleados. Y esta tendencia sigue aumentando continuando con la del último mes –un aumento del 0,94 % hasta los 3.198.148 de autónomos– y según comunica el Ministerio de Empleo, se van a superar los 3,2 millones de personas de alta en el RETA.

Visto el panorama que el mercado laboral ofrece, la alternativa de montar un negocio cada vez cobra mayor sentido. Una iniciativa para la que no todo el mundo es apto, pero que puede ser muy válida. Lo aconsejable es optar por algo que guste, por lo que se sienta verdadera pasión. Se trata de una actividad económica, pero a la que deberá dedicarse gran cantidad de horas y esfuerzo y con la que posiblemente la cabeza se llegue a obsesionar por sacar adelante el emprendimiento iniciado. Por lo tanto, merece la pena elegir bien el sector de dedicación para los próximos años de la vida.

Puede compartirse este pensamiento con familiares, amigos y personas más cercanos, que podrán dar una visión crítica desde un conocimiento más próximo. Lógicamente, si hablamos de destreza, gustos, vocación, etc., son conceptos muy personales que deben partir del emprendedor y tomar fuerza para unirse con la idea de negocio adecuada, al menos con el sector en el que ubicarse.

Las claves para emprender

La tarea de emprender, sin embargo, no es una cuestión fácil. Nada estará garantizado y surgen muchas incógnitas: impuestos, trabas administrativas, desconocimiento de proveedores, precios, suministros… Probablemente sea necesario una inversión, alquileres, stock, etc. Y con ello llegan los problemas de financiación, los riesgos y dificultades de presentar un plan de negocio al banco y todo lo que eso comporta.

Además, entra en juego el factor de la competencia, entre la cual hay que abrirse un hueco, y llegando de nuevas no es nada sencillo. Entre las incógnitas a resolver cuestiones acerca del establecimiento físico, su ubicación y características del mismo (tamaño, reforma, costes mensuales, etcétera) y sopesar la opción de una tienda online, en cuyo caso debe apostarse por una mayor inversión en tecnología: creación y diseño web, SEO, mantenimiento, redes sociales, etc.

Es necesario saber si la actividad elegida requiere permisos o licencias determinados, registros, inversión en publicidad para que dar conocimiento de la misma y si es factible abordar el proyecto en solitario o se hace imperativo contar con personal contratado. Para gestionar la parcela legislativa y burocrática, lo aconsejable es que encomendarle tal misión a una asesoría especializada que descargue al emprendedor de esas labores para permitirle centrarse en lo principal.

Una preparación adecuada que aúne conocimientos, voluntad y un apoyo solvente puede facilitar las cosas. El problema es que muchos emprendedores realizan la travesía del desierto, al encontrarse solos en todo momento luchando contra dos elementos críticos: el desconocimiento de algunos temas claves y la imposibilidad de abarcar con el rigor necesario todas las áreas del negocio.

Franquicias, una salida para los jóvenes

Las cifras avalan al sector de la franquicia como una de las salidas laborales que mejor garantiza la oportunidad de emprender. Al optar por esta alternativa se cienta con una experiencia de gestión mayor, una formación constante y una marca que se ha posicionado ya en el mercado y obtiene beneficios. Ventajas innegables que pueden obtener los emprendedores al apostar por franquiciarse.

Al indicar al comienzo de este post las cifras de desempleo en España, si se acotan al segmento juvenil se disparan a la mitad de la población activa en paro, una lacra difícil de remediar. Pues bien, únicamente atendiendo a cifras del año 2.015, unos 40.000 jóvenes pudieron conseguir su propio puesto de trabajo mediante la opción de estar franquiados. A pesar de la difícil coyuntura económica, se registraron 400 nuevas empresas en formato de franquicia, dando trabajo el conjunto del sector de franquiciadores a otras 259.913 personas; lo que representó un 2 % más que en 2.014, aproximadamente 5.000 nuevos contratos.

Optar por el modelo de negocio que supone una franquicia es una apuesta comercial en clara expansión a nivel mundial; su rápido crecimiento unido a la minoración de los riesgos favorece la decisión de emprender así. También es factible que los franquiciados, por su mayor volumen de inversión, puedan acceder a las economías de escala –trabajar con precios y condiciones preferentes de mayoristas– que les proporcionen una ventaja competitiva en su sector.

Corresponde poner en una balanza lo que son las dificultades asociadas a tomar la iniciativa como emprendedor por libre y los requerimientos que acarrea la decisión de unirse a una firma ya consolidada. Se trata de un negocio y como tal, siempre se asume una parte de riesgo, además de conllevar la asunción de compromisos y obligaciones. En una franquicia se produce un acuerdo entre las partes, que debe sellarse en un contrato con sus respectivos puntos y cláusulas de conformidad, donde se estipulan las condiciones en las que se va a trabajar. Todo ello, además, se fundamenta en el clásico aforismo de que el cliente o usuario final es quien tiene la última palabra y que los éxitos pasados no garantizan que se repitan en el futuro –si bien permiten estar un poco más cerca y con ayuda, para lograrlos–.

Requisitos del franquiciado

Por la trascendencia de la decisión, la persona que se plantee esta opción de franquiciarse debería, antes de dar el pistoletazo de salida, sondear mediante una profunda reflexión sus propias capacidades, la idea que tiene sobre el sector y su visión de negocio. También se exige un perfil de franquiciado, en el que se incluye tener un compromiso que incluya lealtad, el cumplimiento de una serie de directrices, uniformidad en la gestión y una serie de normas que serán imprescindibles seguir para lograr los objetivos de la enseña. Evaluar la conformidad ideal de implicarse en esa opción es fundamental para completar un ciclo exitoso de la mano de una marca, a la cual también conviene analizar previamente para conocer sus obligaciones, funcionamiento, ventajas y garantías que ofrece.

Por consiguiente, resulta una oportunidad interesante la franquicia como camino para emplearse y generar una fuente de ingresos sólida, pero es importante informarse primero de todo lo que implica y ver si encaja con la idiosincrasia del emprendedor y con lo que esté dispuesto a ceder de su libertad operativa, en lo que a exigencia y sistema de trabajo se refiere. Posteriormente, si la decisión es positiva, un buen asesoramiento hará que el riesgo de la inversión sea menor; un estudio de viabilidad que acompañe al <<Plan de Negocio>> y del contrato que se va a firmar son medidas que harán más segura la decisión del franquiciado.

La financiación, un capítulo muy importante

Un punto importante es la financiación, pues emprender bajo este modelo tiene un coste mayor pero, en cambio, se recibe un know-how muy valioso, publicidad y el reclamo de una marca conocida y ya posicionada en el mercado. Como dato interesante, es bueno saber que el índice de supervivencia de las empresas que operan bajo el sistema de franquicia es muy superior al de aquellas que lo hacen con una marca propia, pues el paraguas de protección del proyecto global que supone esta opción juega estadísticamente a favor del franquiciado.

Concluyendo, la franquicia es una gran opción de emprendimiento y una buena oportunidad por explotar. En España existe una gran cantidad de franquicias, no abundando de igual forma el número de franquiciadores si se establece una comparación con otros países del entorno europeo. Se trata, en definitiva, de rentabilizar una inversión y garantizar un trabajo a medida en un sector confiable. Para un franquiciado, ir de la mano de expertos y contar con su inteligencia operativa, formando parte de un grupo de éxito, es vital ya que puede abrirle puertas y ser muy beneficioso para sus intereses.

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