¿Es la privatización de las empresas públicas a través de las OPV una alternativa para lograr el crecimiento económico?

Privatizaciones Empresas Públicas
¿Es conveniente la privatización de empresas públicas? ¿A quién beneficia y a quién perjudica? ¿Son las OPV el mecanismo más correcto para las privatizaciones?

La oferta pública de venta, conocida como OPV, supone la puesta en venta de un activo financiero de una empresa o sociedad a través del mercado bursátil. Los vendedores deberán presentar el folleto donde se establecen todas las condiciones de la oferta, que serán verificadas por el organismo regulador competente.

Las OPV son el mecanismo utilizado para privatizar las empresas públicas por el gobierno, lo que supone la transferencia al sector privado de la propiedad de una empresa pública. Es una realidad controvertida en la economía de los países desarrollados, que tiene muchos defensores y a la vez muchos detractores.

Los defensores establecen la necesidad de privatizar las empresas públicas para lograr la eficiencia económica, permitiendo que sean los mercados los que funcionen libremente a través de libre juego de la oferta y la demanda y se eliminen las distorsiones generadas por el sector público empresarial. Además se aumentarán los ingresos públicos, reduciendo la deuda pública y por tanto también el déficit público, aumentará la entrada de capital extranjero y desarrollará el mercado de capital nacional,  permitiendo que mucha población se convierta en propietaria de las empresas de su entorno.

Los detractores de las privatizaciones se fundamentan en la pérdida los puestos de trabajo de las empresas privatizadas, haciendo que crezca el desempleo, pero siendo necesarias para lograr que las empresas sean competitivas. Además defienden que las clases más desfavorecidas de la sociedad se verán perjudicadas, pues los bienes y servicios que venden las empresas, antes públicas y ahora privadas, pueden dejar de ser accesibles para ellos. Para ellos la inversión de capital extranjero lejos de ser una ventaja se convierte en un inconveniente importante, pues supone la enajenación del patrimonio nacional y por tanto una pérdida para el país.  A la vez señalan como un posible riesgo la concentración de poder en grandes empresas si son éstas las que acceden a la compra de las empresas. Por último indican que la privatización pone en peligro la capacidad productiva del país si se trata de sectores esenciales para el país, que se dejan en manos de empresas privadas.

En conclusión, se puede afirmar que la privatización favorece la eficiencia económica y por tanto el crecimiento económico, mejorando además las cuentas del estado, pero puede fomentar (sin que sea su objetivo) la desigualdad y la concentración de poder económico en pocos agentes de la economía.

¿Es recomendable, por tanto, o incluso necesario, privatizar las empresas? 

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