Estress, productividad y la teoría de la U invertida

Estress, productividad y la teoría de la U invertida

La teoría de la U invertida, también conocida como ley de Yerkes‑Dodson, describe la relación íntima entre el grado de activación o estrés y la productividad. Plantea que la eficacia aumenta con niveles moderados de excitación, pero que si el estrés es excesivo, el rendimiento disminuye. Esta relación se representa gráficamente como una curva en forma de campana invertida y guarda sólida vigencia en áreas tan diversas como el deporte, el estudio y lo aboral. (ver más)

El papel positivo del estrés

El estrés, según Lazarus, nace más de la valoración subjetiva que hacemos de las situaciones que de las circunstancias objetivas. Primero evaluamos si una situación es un reto o una amenaza, y luego analizamos cómo afrontarla. Ese determinado nivel de excitación (arousal) es fisiológicamente necesario para adaptarnos, activar nuestra alerta y responder eficazmente a los estímulos .

El arousal, regulado por el sistema reticular ascendente, se traduce en niveles variables de actividad cortical: bajos en el descanso profundo y elevados bajo presión emocional intensa. Esta activación sostiene tanto tareas mentales como físicas, pero en exceso se acompaña de taquicardia, sudoración y disminución del rendimiento.

Ley de Yerkes‑Dodson y aplicaciones

En 1908, Yerkes y Dodson demostraron mediante experimentos con ratas en laberintos que estímulos moderados mejoran el rendimiento, pero un exceso inhibe la conducta exploratoria (ver referencia). En el modelo de la U invertida, la curva ascendente refleja cómo aumenta la productividad con la activación, y la descendente muestra cuándo el exceso de arousal genera ansiedad y errores.

Este patrón se manifiesta, por ejemplo, en:

  • Atención y memoria: mejoran bajo activación moderada, pero se deterioran bajo estrés intenso (ver más)
  • La atención en túnel, propia del estrés agudo, favorece la retención de información específica, pero limita la memoria global .
  • En tareas sencillas, la presión es menos necesaria para lograr rendimiento óptimo; en tareas complejas, el nivel ideal de estímulo es más bajo.

Factores moduladores

Cuatro variables intervienen en cómo se aplica esta ley al rendimiento individual:

  1. Complejidad de la tarea
    Las actividades más difíciles requieren menor activación óptima que las simples, ya que demandan mayor carga cognitiva.
  2. Habilidad del sujeto
    Cuanta más práctica o experticia se tenga, más se reduce la dificultad, amplificando la tolerancia al estrés.
  3. Personalidad
    Según Eysenck, la persona extrovertida tolera mayor nivel de activación; la introvertida rinde mejor con estímulos más suaves.
  4. Ansiedad rasgo
    Quienes presentan altos niveles de ansiedad experimentan una caída de rendimiento con niveles de estrés que a otros les resultarían manejables .

Estos cuatro factores explican por qué cada persona tiene su punto ideal de arousal, y por eso, para un mismo reto, el nivel de estrés óptimo varía.

Arousal, flow y rendimiento sostenido

La teoría de Yerkes‑Dodson se conecta con el estado de “flow” (Csíkszentmihályi): un nivel de arousal justo, objetivos claros y feedback inmediato facilitan la implicación total en la tarea y mejoran el rendimiento. Lo negativo del estrés surge cuando se extiende en exceso; entonces aparecen bloqueos mentales, reducción de autoconfianza y efectos físicos perturbadores .

Estrés agudo vs. estrés crónico

  • Estrés agudo: puede potenciar funciones intelectuales específicas (memoria focalizada, rapidez de reacción), pero también activar memoria selectiva emocional (“visión en túnel”).
  • Estrés crónico: deteriora rendimiento, memoria y salud mental; hormonadamente, el exceso cortisol ataca el hipocampo y el estado emocional, generando riesgo de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.

Implicaciones en el entorno laboral

La teoría de la U invertida tiene aplicación directa en gestión de equipos y rendimiento profesional:

  • Diseñar niveles de exigencia adecuados a las habilidades y personalidad de cada empleado.
  • Ajustar la presión según la complejidad de la tarea: lo óptimo para trabajos rutinarios puede no serlo en los complejos.

Fomentar entornos que equilibren presión positiva y capacidad para recuperarse, evitando la exposición prolongada al estrés negativo.

SOBRE EL AUTOR
Cerem Comunicación

Cerem Comunicación

CEREM Global Business School, miembro de R’ Evolution Education Group, es la escuela de negocios española pionera en virtualidad e innovación educativa, especializada en la formación de líderes en el ámbito empresarial. Con más de 45 años de experiencia formando en temáticas de vanguardia y presencia en más de 15 países de Europa y Latinoamérica, CEREM ofrece MBA y Masters 100% online con tecnología world class y doble titulación con las más prestigiosas universidades europeas.

Relacionados

Artículos que te pueden interesar