Excedencia: no reintegración del puesto

Excedencia: no reintegración del puesto
Excedencia, en este artículo se explica cómo hay que reaccionar ante el silencio o negativa de la empresa ante la notificación de la reincorporación

La Excedencia es un derecho al que se acogen millones de trabajadores durante un determinado periodo de tiempo. Lo que sucede es que, en ocasiones, cuando se quiere solicitar la reincorporación la empresa guarda silencio o presenta una negativa. En el artículo se explica en qué supuestos se dan estas situaciones y las decisiones que hay que tomar al respecto según la respuesta de la empresa.

Normativa general de excedencias

Hay que aclarar que las excedencias se regulan por el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores y que pueden ser forzosas o voluntarias.

La excedencia forzosa es el supuesto menos común y se da cuando una persona ha sido designada para un cargo público que es incompatible con la profesión que en ese momento se ejerce. Eso sí, para volver a su puesto original tendrá que solicitarlo durante el mes siguiente a su cese en cargo público. Valdría para diputados, secretarios de Estado, ministros o consejeros de comunidades autónomas.

El caso más habitual es el de excedencia voluntaria, que está sujeta a unas determinadas condiciones. La primera, haber trabajado como mínimo un año en la empresa y, la segunda, que la duración de la misma no sea inferior a 4 meses ni superior a 5 años. Es importante indicar que, en este supuesto, no necesariamente se garantiza que el trabajador se pueda reincorporar pasado el periodo. Se tiene, eso sí, un derecho preferente de acceso.

Por estas razones, es especialmente importante conocer los detalles de la legislación laboral porque las notificaciones de la empresa en un sentido u otro serán fundamentales para tomar decisiones. De ahí que interese detallar los supuestos con los que se puede encontrar un trabajador cuando quiera volver a su puesto.

Reacción de la empresa ante la notificación de reincorporación

Cuando finalice la excedencia, el trabajador ha de comunicar a la empresa su intención de reincorporarse al puesto de trabajo. Ahora bien, hay una serie de supuestos a tener en cuenta y el más importante está en la categoría profesional, que tiene que ser la misma que cuando se inició este periodo. Tener en cuenta este aspecto es fundamental, porque gran parte de los casos en los que no se da la reincorporación al puesto de trabajo vienen motivados por esta circunstancia.

Ante una solicitud de reincorporación, la empresa puede reaccionar de cuatro formas diferentes, desde el reconocimiento a la extinción de la relación laboral, pasando por situaciones mixtas. Son las siguientes:

  1. La empresa acepta la reincorporación en el mismo puesto o en una categoría similar a la que el trabajador tenía en su momento y con la misma antigüedad. En este caso, no hay más problema y se recuperarían las condiciones anteriores; cuando se trata de empresas grandes, lo habitual es que suceda esto.
  2. La empresa comunica la negativa a aceptar que el trabajador se reincorpore porque, en ese momento, no cuenta con un puesto de trabajo de la categoría correspondiente. Si esto sucede, no hay un despido, en tanto en cuanto la compañía reconoce el derecho del trabajador a recuperar su puesto, aunque lo niegue por el momento. En principio, se considerará que esta situación es provisional en tanto en cuanto no se consiga un puesto de trabajo mejor. Este supuesto es habitual en las pymes o cuando el periodo de excedencia ha sido largo.
  3. Se deniega la posibilidad de que el trabajador se reincorpore a su puesto; esto supondría una extinción del vínculo laboral, pero está sujeto a determinadas condiciones a tener en cuenta para que no sea improcedente. Algunos de los motivos son el no reconocimiento de la categoría profesional que corresponde, el cierre de la compañía incumpliendo los trámites de extinción, la mala fe o la amortización del puesto de trabajo. Para ello, tiene que haber una notificación expresa por parte de la compañía.
  4. No hay contestación por parte de la empresa, de manera que se daría un limbo legal. Si esto sucede, el problema que hay es que no se puede estimar, en principio, la posibilidad de reincorporarse por silencio de la compañía. Se necesitarán otros datos para determinar si hay o no esta opción. Ahora bien, sí hay que indicar que, en determinados casos, se podría considerar que hay un despido encubierto y, por lo tanto, actuar como si así fuese.

¿Qué trámites tiene que realizar el trabajador?

Un trabajador que quiera reincorporarse, tendrá que contar, en primer lugar, con una notificación formal de la empresa para poder tomar acciones. A partir de ahí, se podrá tomar una decisión u otra para garantizar que se cumple el derecho a recuperar el puesto. No obstante, es importante decir que, según la contestación que haya, los motivos a alegar serán unos u otros, así como el procedimiento a aplicar.

Negativa por falta de puesto de trabajo

Técnicamente, esta es una zona de tierra de nadie porque no se niega el derecho a la reincorporación. Sin embargo, actualmente, se considera que, hasta nuevo aviso, la situación de no disponibilidad es indefinida. Por este motivo, se recomienda solicitar la reincorporación con frecuencia por escrito para cerciorarse de que, efectivamente, no hay plazas disponibles. En el caso de que haya dudas, se puede presentar una demanda de existencia de reconocimiento de vacante.

Es importante indicar que el Estatuto de los Trabajadores, con carácter general, no reconoce el derecho de reserva al puesto de trabajo más que el primer año. De manera que es posible que la compañía o institución pública contrate otras personas con carácter indefinido o amortice el puesto durante el tiempo que dure la excedencia. En este caso, tan solo quedaría esperar a que, efectivamente, se genere una vacante a la que se tenga derecho por antigüedad.

Despido

Este caso se daría cuando no se reconoce la categoría profesional, se considera amortizado el puesto de trabajo, mala fe o hay un cierre que no haya seguido los procedimientos oportunos. Hay que dejar claro que aquí se habla de aquellos despidos que no están justificados en buena lid.

Un ejemplo bastante habitual es el de la empresa que, por quiebra, deja de tener actividad; el trabajador no perdería el derecho al despido, pero, evidentemente, ya no puede solicitar la readmisión. También se podría dar el supuesto de que la empresa negase la incorporación al puesto de trabajo alegando mala fe contractual, por ejemplo, si se incumple abiertamente una cláusula del contrato de trabajo. Otro caso sería el de obsolescencia o amortización del puesto que se ocupa, aunque hay que demostrarlo.

En este caso, se tendría que presentar la demanda por despido improcedente a partir del momento en que se reciba la notificación por escrito. Hay que recordar que el plazo máximo es de 20 días hábiles. El proceder es idéntico a cualquier otra demanda que fuese notificada.

Silencio

El silencio no se considera, per se, una extinción del contrato. Por lo tanto, es conveniente tener en cuenta otros aspectos para decidir que, efectivamente, lo es. En este caso, se recomienda recopilar información para demostrar que, efectivamente, la compañía no permite la reincorporación aun pudiendo hacerlo. Por ejemplo, en el caso de que la empresa contrate a personas indefinidas que tienen menos derecho que la persona que está en excedencia, se podría demandar por despido.

El problema está en que el silencio es una política común en determinadas empresas porque la notificación por escrito supone dejar constancia de un pronunciamiento. De esta forma, al no haber notificación, es más difícil reclamar el derecho a recuperar el puesto de trabajo en las mismas condiciones. Ante el silencio, es fundamental recopilar pruebas en caso de que se sospeche que hay un despido encubierto. De esta forma, se podrá reclamar ante las instancias que corresponda.

Una vez que se demuestre este punto, hay que presentar la demanda de existencia de reconocimiento de vacante y, de no mediar respuesta en sentido favorable, una demanda por despido improcedente. Como principio general, es mejor presentar primero la demanda de vacante y, posteriormente, la demanda por despido para complementar la documentación.

Conclusión

La excedencia es una etapa que, aunque esté plenamente justificada por motivos de conciliación o personales, conlleva un riesgo. El más importante es que la empresa, pasado el tiempo, cubra la vacante contratando a otra persona. Este es el motivo por el que este formato es habitual en las grandes empresas, pero no lo es tanto en las pymes.

Cuando no se reconoce el derecho a reincorporarse, habría que actuar como si de un despido improcedente se tratase, presentando la correspondiente demanda en idénticas condiciones que si se notificase el despido. En cambio, en el caso de que sí se reconozca el derecho a reincorporarse pero la empresa alegue que no hay vacantes, se debería presentar una demanda de existencia de reconocimiento de vacante para preservar derechos.

Como consejo genérico, lo mejor es consultar con detalle antes de solicitar la situación de excedencia qué derechos hay y, sobre todo, conocer bien la dinámica de la empresa porque eso servirá para tomar decisiones a medio plazo.

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Comentarios (2)

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Sara

Enviado el

Buenas, si he pedido una excedencia pero no quiero volver a la empresa, ¿Qué debería hacer? Muchas gracias
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José Miguel

Enviado el

La consulta es la siguiente: Un trabajador con un contrato laboral indefinido con 10 años de trabajo en el ayuntamiento, solicita en 2015 una excedencia voluntaria por 2 años, el ayuntamiento se la concede. En 2017 antes de que se cumpliera la fecha de finalización de la excedencia voluntaria, solicita una prórroga por otros 2 años. Días antes de que se finalice la prórroga de su excedencia (2019), solicita la incorporación a su puesto de trabajo. ¿Qué tiempo debe de considerar el trabajador para entender que su solicitud es estimatoria sin tener resolución expresa por parte del ayuntamiento, teniendo en cuenta que el ayuntamiento no tiene convenio colectivo , se rige por el estatuto de los trabajadores y, considerando que el trabajador tiene contrato laboral indefinido (no es funcionario)? Gracias y espero sus respuesta.

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