Generando relaciones de confianza en el sector alimentario

Generando relaciones de confianza en el sector alimentario
El GFSI es un tipo de certificación que se obtiene cuando los alimentos cumplen con una serie de requisitos. Destacamos todas las crisis alimentarias

Una crisis que aún está presente en el recuerdo de las personas que forman el Food Defense es la del pepino. Con este último percance se demostró que los alimentos en malas condiciones pueden convertirse en un grave factor de riesgo para la salud de las personas. Por ello, la seguridad alimentaria y el BRC Food son necesarios para todos los alimentos.

Además, aparece otro inconveniente de fraude alimentario que se conoce con el nombre de Food Fraud. Se denomina así a la acción de alterar deliberadamente y manipular cualquier alimento. El fraude puede encontrarse en cualquier punto de la cadena alimenticia.

Con el objeto de solventar estas incidencias, existen en España y en la Comunidad Europea controles para analizar todos los alimentos que se sirven. Aun así, existen ocasiones en las que los productos contaminados alcanzan los hogares de las personas. Algunos de los casos más sonados fueron:

  • Las vacas locas.
  • El aceite de colza.
  • La crisis del pepino.
  • El pollo con salmonella…

La crisis del pepino

En Alemania se dio la alarma al detectar un incremento considerable de personas enfermas con diarrea sanguinolenta causada por la bacteria Escherichia coli.

Los datos finales apuntaron a más de mil personas afectadas y 15 fallecidas en Alemania. Mientras, en Suecia falleció una persona y en países como Reino Unido, Holanda y EE. UU, entro otros muchos más, se dieron casos de personas afectadas. España no fue una excepción.

En un primer momento, Alemania indicó que los pepinos procedentes de España fueron los que provocaron la contaminación, pero posteriormente se descartó que los productos españoles fueran los causantes.

La situación fue de máxima gravedad y se registraron numerosos incidentes en las fronteras de los diferentes países.

El aceite de colza

El problema más grave de contaminación alimentaria en España fue causado por el aceite de colza. En el mes de mayo de 1981 se identificó el primer caso de persona afectada por este aceite.

El origen de la intoxicación fue un aceite que se compró en Francia y se desnaturalizó posteriormente con anilina para importarlo a España. Aunque es conocido por todos que el aceite de colza no es de consumo humano, se vendió como tal y provocó víctimas mortales.

Los datos finales fueron de aproximadamente veinte mil personas afectadas, de las cuales 4.537 fallecieron por la ingesta del aceite. En la actualidad, existen muchas personas que viven con secuelas y problemas crónicos de salud derivados de la toma del aceite. Algunos de estos problemas son hipertensión, daños en el hígado, alteraciones sanguíneas…

La crisis de las vacas locas

La enfermedad de las vacas locas se conoció como la encefalopatía espongiforme bovina y apareció por primera vez en las reses del Reino Unido, que fue el país que dio la alarma sobre la existencia de la enfermedad.

Con el paso de los años, en 1996, aparecieron los primeros casos en humanos. Se trató de una variante de la enfermedad originada en las vacas y causaba un mal degenerativo en los humanos. Algunos de los principales síntomas de la enfermedad en las personas son:

  • Demencia.
  • Alteraciones del sistema nervioso.
  • Graves problemas de coordinación.

Esta enfermedad se originó por alimentar a las reses con proteínas derivadas de rumiantes. Como medida de prevención para evitar problemas mayores, la EEB estableció la prohibición de utilizar proteínas de origen animal para alimentar a animales destinados al consumo humano.

La enfermedad acabó con la vida de 219 personas en todo el mundo. La mayoría de las víctimas aparecieron en Reino Unido y Francia. En España fallecieron cinco personas.

Como consecuencia de esta crisis alimentaria, el consumo de vacuno disminuyó un 37 % mientras que el consumo de carnes como la de avestruz creció un 618 %.

El caso de la gripe aviar

En el año 1997 apareció el primer brote de gripe aviar en seres humanos. Se trataba de una enfermedad que se transmitía entre las aves y que se trasladó a los humanos que se mantenían en contacto prolongado con los animales afectados.

El primer caso se produjo en Hong Kong y hubo muchos más en la zona de Asia.

Los datos extraídos de la última década confirman que más de 250 personas han fallecido en el mundo como consecuencia de la gripe aviar.

Las dioxinas en el pollo

En esta ocasión, la intoxicación se inició en Bélgica y el alimento que se infectó fue el pollo. Un empresario belga introdujo la dioxina en la cadena alimenticia en el año 1999 como resultado de reciclar grasas y aceites con los que posteriormente se elaborarían los piensos para alimentar a los pollos.

El producto no solo se comercializó en Bélgica, sino que también llegó a España.

Las dioxinas son utilizadas en la elaboración de herbicidas que se utilizan en las explotaciones agrícolas para eliminar las malas hierbas. Después, los cereales son utilizados para fabricar piensos con los que se alimenta a los pollos. Las dioxinas, además de producir procesos cancerígenos, pueden llegar a causar la muerte. Aunque en la actualidad no se conocen las cifras exactas para que produzcan estos efectos, la ingesta continuada de alimentos que contienen esta sustancia puede ser mortal.

Esta crisis alimentaria se ha repetido varias veces a lo largo de la historia. El último caso apareció en las granjas de Alemania.

Pollo con salmonella

Hace ahora 13 años, los consumidores volvían a dejar de consumir pollo por un brote de salmonella. Este problema afectó a más de 2.000 personas entre las diferentes comunidades autónomas españolas.

Unos pollos de la marca SADA, que se comercializaban precocinados, podrían haber sido el origen de la salmonella. La salsa que llevaba el producto fue la causante.

La crisis de la leche infantil china contaminada

En 2008 más de 54.000 bebés chinos se intoxicaron por el consumo de leche materna adulterada. Además, hubo 4 fallecidos por la misma causa. Esta leche fue la causante de producir una insuficiencia renal grave en los bebés, y, por suerte, no llegó a Europa.

El origen de la intoxicación de la leche fue debido a la presencia de melamina en el líquido. Este elemento es una resina sintética que se utiliza para aportar consistencia a los tableros de conglomerados, y un empresario decidió añadirlo a la leche para proporcionarle más cuerpo.

Esta grave crisis se extendió a otros productos como los helados y yogures. Además, la leche contaminada se exportó a diferentes lugares y, aunque no alcanzó España, llegaron otros productos elaborados en China con esa leche.

El escándalo de la leche adulterada se extendió a otros productos como helados y yogures, entre otros muchos.

Otro caso más: la peste porcina

La peste porcina se descubrió en España en junio de 2001. La región más dañada con esta crisis alimenticia fue Cataluña. Esta enfermedad afecta únicamente a los cerdos y no se transmite a las personas. Aún así, es recomendable no ingerir carne de los animales afectados.

Esta crisis llevó a los ganaderos a tener pérdidas de 27 millones de euros. Todas las exportaciones de cerdo se vieron vetadas durante tiempo. Además, se sacrificaron 100.000 animales.

Certificaciones alimenticias que garantizan las condiciones de los productos

FSSC 22000.

Esta certificación fue desarrollada por la Fundación para la Certificación Alimenticia y es el resultado de un nuevo enfoque para gestionar con éxito los riesgos de seguridad dentro de la cadena alimentaria. Se basa en la norma ISO 22000 y ha recibido total reconocimiento por parte del GFSI.

¿Qué significa BRC?

Cuando se habla de BRC, se hace referencia a una norma creada en el Reino Unido. También, conocida por las siglas APPCC. Esta norma se crea con el objetivo de ayudar a los distribuidores a cumplir las obligaciones legales en cuanto a seguridad alimentaria y así garantizar al máximo la seguridad de los consumidores.

GFSI.

El objetivo de GFSI es unir a los interesados de la industria alimentaria mundial a colaborar para promocionar la inocuidad de los alimentos.

El objetivo de esta certificación es crear comprensión y aceptación global para que se tome conciencia de lo que constituye un óptimo sistema de inocuidad. En la actualidad, esta herramienta es el documento de referencia de inocuidad más aceptado en el mundo.

El reconocimiento de GFSI se obtiene cuando se cotejan exitosamente los requerimientos de evaluación de comparación de GFSI y los programas de inocuidad (CPO). De esta manera, se confiere una placa identificativa que actúa como pasaporte en todo el mercado. Será valido para cualquier lugar nacional o internacional.

Finalmente, se pueden observar las crisis alimentarias sufridas hasta el momento en los diferentes lugares del mundo. De esta manera, se toma conciencia de la importancia de mantener las óptimas calidades de los procesos y alimentos que se destinan al consumo humano.

Hasta el momento solo se han mencionado contaminaciones cruzadas, pero también existe la contaminación cruzada con alérgenos. En la actualidad, existen personas que son alérgicas a diferentes alimentos, y es necesario prestar máxima atención porque una mala manipulación de alimentos puede causar situaciones catastróficas. Por este motivo, nace la necesidad de informar y formar a consumidores y productores.

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