Genialidad del Futuro: La Inteligencia Artificial y la Inteligencia del Ser Humano

Genialidad del Futuro La Inteligencia Artificial y la Inteligencia del Ser Humano
La Inteligencia Artificial ya es cotidiana en las empresas, pero el ser humano sigue siendo esencial.

Años atrás la Inteligencia Artificial se veía como un elemento de ciencia ficción, de grandes compañías tecnológicas, incluso con tintes apocalípticos. La realidad actual es que la inteligencia artificial está cada vez más presente en la vida cotidiana de las personas, mientras que dentro del mundo empresarial se ha convertido en un imperativo al momento de analizar las distintas variables que pueden afectar el negocio, para bien o para mal.

Porque de ello se trata la Inteligencia Artificial, de poner a la mano de las personas una capacidad de análisis superior y más eficiente a la que cualquier humano podría tener. La IA se refiere a sistemas que imitan la inteligencia humana para realizar tareas, mismas en las que se puede mejorar constantemente en la medida que el sistema interactúa y es alimentado con más y mejor data.

Técnicamente, la Inteligencia Artificial trata más sobre el proceso y la capacidad de procesamiento y análisis de datos que sobre cualquier forma en particular en la que se presente. Algunas de las principales formas en las que se ve más a menudo a la IA es a través de chatbots, asistentes inteligentes o motores de recomendación.

Si bien hay ciertas actividades dentro de una empresa que pueden ponerse en “manos” de sistemas de inteligencia artificial, como los chatbots que sustituyen en parte la labor de agentes de servicio al cliente, la IA no ha llegado para sustituir a los humanos, sino para incrementar y mejorar las capacidades del pensamiento humano.

El principio fundamental es replicar lo que hace una persona para posteriormente replicarlo y eventualmente superarlo, todo a partir de las interacciones que tiene el sistema y el análisis de datos que se le proporcionan. Dentro de esta premisa se está convirtiendo en una piedra angular en los procesos de innovación que llevan a cabo las empresas.

Una aplicación práctica de la IA que generó resultados más que positivos dentro del ámbito empresarial es la experiencia de la plataforma de streaming Netflix. Hace cinco años, con el uso de la IA la compañía logró incrementar en 25% su base de suscriptores gracias al uso de Machine Learning para ofrecer un nivel de personalización más acorde a cada usuario.

Brindar una mejor experiencia al usuario es uno de los aspectos en los que más se está sacando ventaja de la Inteligencia Artificial. El análisis de datos y comportamientos que permite la IA ayuda a determinar de mejor manera patrones de consumo, hacer predicciones sobre los mismos y con ello trazar estrategias de marketing no sólo personalizadas en función de productos y servicios, sino también en términos del mejor tiempo para llevarlas a cabo.

Dentro de este contexto, el papel del Big Data es fundamental, pues el análisis que haga el sistema será mejor o peor dependiendo de la información de la que se surta.

En otras palabras, la Inteligencia Artificial ayuda a proporcionar una comprensión más completa de todos los datos que puede manejar una empresa; pero para ponerla en marcha es necesario confiar en las predicciones que provee sobre tareas que pueden ser excesivamente complejas o cotidianas.

Uso de la Inteligencia Artificial

Una encuesta de la firma Gartner realizada a más de tres mil directores de tecnología y sistemas arrojó que la mayoría de los encuestados calificó la analítica e inteligencia empresarial como las tecnologías de diferenciación más importantes para sus organizaciones.

Es precisamente el área de Inteligencia Artificial donde más están apostando en términos de inversiones para impulsar la innovación dentro de sus compañías.

Y aunque cada día el espectro que abarca los usos de la Inteligencia Artificial es más amplio y puede ir desde el desarrollo de vehículos autónomos hasta el área de la medicina, hay ciertos usos que se han identificado con la IA. Entre estos se encuentran la detección y disuasión de intrusiones de seguridad; la resolución de problemas tecnológicos de los usuarios; reducir el trabajo de la gestión de producción; y medir el cumplimiento interno en el uso de proveedores aprobados.

Como sucede con cualquier tecnología, en la medida que ésta va evolucionando se hace más accesible tanto técnica como financieramente, y lo mismo ha sucedido con la IA. Años atrás había ciertas limitantes que impedían una adopción más amplia de la IA como una capacidad de cómputo asequible. Con la llegada de la nube se ha vuelto más sencillo el acceso al poder de la computación, a través de productos básicos y de alto rendimiento, lo cual antes de este tipo de desarrollo (la nube) sólo estaban disponibles en ambientes con costos.

Asimismo, cada día hay más data disponible para poner a disposición de los sistemas de IA, y con ello impulsar la innovación en las organizaciones.  El Internet de las cosas (o IoT, por sus siglas en inglés) es una muestra de cómo desde cada objeto se puede extraer información para alimentar grandes bancos de información, que pasa por un proceso de análisis de datos que la Inteligencia Artificial transforma en insumos valiosos para la toma de datos dentro de un negocio. Actualmente, cada interacción que se hace en la web deja un rastro que se transforma en Big Data.

La IA requiere de muchos datos para hacer predicciones correctas, por lo que la existencia de éstos es lo que permite a las empresas diseñar y formar algoritmos basados en IA.

Finalmente, otra de las principales razones que está llevando a las compañías a poner en práctica la IA es la ventaja competitiva que representa, o la desventaja de no ponerla en práctica. Cada día se reconoce más la importancia de aplicar los conocimientos de la IA a los objetivos empresariales, y se convierte en una prioridad para toda la organización. Los avances de la IA pueden llevar no sólo a conocer a los clientes de una empresa de mejor manera, sino también a tomar decisiones operativas más rápido y de mejor manera, gracias al análisis de datos que provee la IA, resultando en reducción de costos y/o riesgos.

Ventaja competitiva

Como se ha mencionado, la Inteligencia Artificial se ha convertido en un imperativo para las organizaciones que quieren estar a la vanguardia en cuanto a la gestión de sus negocios, procesos de innovación y generación de las mejores experiencias para sus clientes.

Poner en marcha sistemas de IA se traduce en que la empresa comenzará a ser más eficiente, podrá detectar nuevas oportunidades de ingresos, y quizás lo más importante, podrá conocer de manera más cercana a sus clientes y con ello abrir el camino a una mayor lealtad por parte de los clientes.

No se debe olvidar que los sistemas de IA son creados por personas que buscan hacer más productiva y eficiente determinada área del negocio. Pero una muestra de la importancia del elemento humano dentro de estos procesos es que el análisis de datos puede arrojar conclusiones no previstas originalmente por los desarrolladores del sistema, las cuales pueden dar pie a nuevas ideas de negocio, estrategias o innovación.

No obstante, la IA todavía es una tecnología nueva y compleja, que para sacar su mejor provecho se requiere de experiencia en su diseño, así como la administración de sus soluciones de forma equilibrada. El uso de la Inteligencia Artificial no consiste simplemente en contratar un científico de datos, sino que implica el uso de herramientas, procesos y estrategias de gestión correctas para garantizar el éxito empresarial.

IA en marketing

El marketing digital es una de las ramas que más provecho puede sacar de la Inteligencia Artificial, debido a que el primero requiere procesar enormes cantidades de datos, y el segundo se encarga precisamente del análisis de datos de forma rápida para poder llevar a cabo estrategias digitales más eficientes.

Entre las actividades que se pueden llevar a cabo utilizando inteligencia artificial se encuentran:

  • Marketing de contenidos: con la IA se puede personalizar la experiencia de contenidos y agilizar el ciclo de venta, pues permite entender mejor a cada cliente potencial y predecir qué tipo de contenidos y temas le pueden interesar. Cabe recordar que las recomendaciones personalizadas incrementan en 60% la probabilidad de que el visitante a una página web consuma más contenidos que cuando se le presentan recomendaciones genéricas.
  • Generación de contenidos: aunque se pudiera pensar que se trata de una labor que sólo puede recaer en manos de una persona con habilidades para la escritura, la IA ha llegado a un nivel de desarrollo tal que pone a disposición de las empresas la posibilidad de generar artículos a partir de un título. Todo gracias a algoritmos inteligentes que crean un contenido único al simular la forma, como lo haría el cerebro humano.
  • Manejo de redes sociales: dentro de la Inteligencia Artificial hay aplicaciones que pueden ayudar a mejorar el aspecto visual de imágenes y videos con el objetivo de que generen mayor interacción y se vuelvan más virales. Pero este tipo de aplicaciones no sólo funcionan para retocar el aspecto visual, sino también para determinar el mejor momento para realizar las publicaciones, así como cuántas veces hacerlo.
  • Publicidad en línea: existen algoritmos de Machine Learning que analizan millones de datos de campañas en Google Ads, Instagram, Youtube y Facebook, para determinar las audiencias que son más redituables en las mismas. Tras este análisis de datos el sistema distribuye el presupuesto a través de las distintas plataformas.
  • Clientes potenciales: Con el análisis de datos como base hay programas que pueden llegar a determinar el mejor cliente potencial para una empresa, para de esta forma tratar de maximizar sus ganancias y hacer más eficiente sus esfuerzos. Esta funcionalidad de la Inteligencia Artificial puede ser especialmente útil para las compañías B2B, y contribuye a dar respuestas a preguntas como a qué potencial cliente contactar primero, así como cuándo y qué decirle para cerrar más ventas.
  • Toma de decisiones: hay plataformas de Data Science que a través de análisis de datos dentro de un sistema de Inteligencia Artificial ayudan a las empresas a tomar mejores decisiones en distintas áreas como lo pueden ser marketing, ventas, retención de clientes, entre otros. Acciones como la predicción de la demanda, optimización de precios, ciclo de vida del cliente, son algunos de los aspectos que pueden ser pasados bajo la óptica de un sistema para llevar a cabo acciones respaldadas por datos y la IA.

Tendencias de la IA

La Inteligencia Artificial se puede considerar como una tecnología exponencial por los grandes saltos que ha dado en los últimos años, y los que se espera que siga dando en los siguientes años. Cuando a este concepto propio de la IA se suman elementos como la creciente presencia de las redes 5G y el Internet de las Cosas se sigue generando un caldo de cultivo para el desarrollo acelerado de la IA y las innovaciones que ella conlleva.

Con el pasar de los años se verá una aceleración en los procesos de análisis basados en IA, así como en la complejidad de los mismos. Asimismo, la adopción de tareas cotidianas y repetitivas dentro de las organizaciones por parte de sistemas de IA serán comunes. Rellenar formularios, generar informes, generar documentos será más económico y mucho más eficaz gracias al uso de máquinas.

Y aunque en un principio se pensaba que la IA sólo sería útil para procesos repetitivos, la evolución en la data disponible y en los algoritmos de IA ocasionará que procesos que estaban en manos exclusivamente de personas pasen a sistemas automatizados.

Otro aspecto que podría pensarse que estaba reservado únicamente para el ser humano, pero donde también tendrá participación la IA es la actividad intelectual y cultural. No son pocos los casos en los que utilizando IA se han creado obras de arte, música, libros, incluso como se mencionó previamente, se pueden crear artículos para un blog con el análisis de datos que lleva a cabo un algoritmo de IA.

En la medida que sean mayor los datos de los que se alimentan este tipo de algoritmos, más sencillo será para sus sistemas “aprender” sobre los comportamientos humanos y con ello hacer la IA más común dentro de la sociedad, sin que las personas sepan que está allí, que la conversación que tienen es con un bot programado o que una máquina es la que decidió enviar un correo electrónico con la promoción que originó su decisión de compra.

Sin embargo, no se debe olvidar que las máquinas ejecutan lo que se les ha transmitido a través de sus algoritmos, los cuales son creados por el hombre. Es decir, detrás de cualquier innovación siempre estará la mente humana identificando las oportunidades para moldear el futuro con el apoyo de la IA.

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