Las 5 Cs del trabajo en equipo

Las 5 Cs del trabajo en equipo
Las 5C del equipo son fundamentales para poder alcanzar equipos de alto rendimiento. Esto redunda en una mejora significativa para la empresa y el empleado

¿Qué es exactamente un equipo de trabajo? ¿Cómo se pueden alcanzar los niveles de productividad de los equipos de alto rendimiento? El trabajo en equipo es un pilar fundamental sobre el que se edifican muchas empresas, por eso, es vital prestarle la máxima atención y cuidado.

Cada día más empresas se vuelcan en buscar diferentes maneras de hacer que sus equipos estén más unidos y sean más eficaces, para así poder sacar el máximo rendimiento de cada uno de sus miembros. En este sentido, las 5 C del trabajo en equipo son una forma muy eficaz de conseguir tener un equipo bien cohesionado. A continuación, vamos a ver en qué consiste este método y cómo se puede implementar en un equipo para llevarlo al siguiente nivel en lo que se refiere a productividad.  

Las 5 C del trabajo en equipo

La calidad del trabajo y del servicio que ofrecen los equipos de una empresa es sumamente importante para obtener los beneficios deseados. Además, el hecho de que el equipo de trabajo tenga buena relación y se encuentre unido, ayuda a que el ambiente laboral sea mucho más gratificante. Por este motivo, varios expertos han buscado la mejor manera de hacer que el trabajo en equipo funcione de forma eficaz.

Las 5 C del trabajo en equipo han sido acuñadas por el famoso gurú del management, Tom Peters, quien estudió las características que tenían en común los diferentes equipos de alto rendimiento que conocía. Basándose en esos equipos y en su éxito, elaboró una lista de 5 cualidades que debe tener un equipo exitoso. Estas son: comunicación, coordinación, complementariedad, confianza y compromiso. Veamos cada una de ellas por separado.

1. Comunicación

No puede caber ninguna duda de que la comunicación es uno de los pilares fundamentales cuando se habla de trabajo en equipo. Si se quiere alcanzar un nivel superior en la complementación del equipo, todo comienza con tener una mejor comunicación.

La comunicación no es necesaria solamente para que haya buena relación entre los miembros del equipo. Además, cada uno de ellos necesita tener la información necesaria para llevar a cabo su función. Por eso, muchas empresas que cuentan con equipos repartidos en diferentes departamentos utilizan sistemas de mensajería inmediata. Es necesario que el equipo se encuentre en comunicación continua para que las tareas se realicen de la forma adecuada.

También es necesario dejar de lado las ambigüedades que se pueden dar en las relaciones interpersonales. Si se habla de un equipo de trabajo, es necesario que la comunicación sea clara, concisa y, sobre todo, muy específica. De esta forma, cada miembro sabe exactamente qué tiene que hacer y cómo debe hacerlo.

Muchas empresas pierden grandes cantidades de tiempo, por ejemplo, en realizar tareas que no eran necesarias porque ya estaban acabadas. Siendo específicos en la información que se transmite al resto del equipo y generando una comunicación adecuada, se pueden evitar problemas y ser más eficaz.

2. Coordinación

Para obtener los mejores resultados posibles de cada uno de los individuos que forman parte de un equipo, la coordinación es fundamental. Para esto, la figura del líder del equipo es muy importante. De hecho, aunque todos los empleados que forman parte del equipo tengan el mismo rango dentro de la empresa, debe haber un líder del equipo.

Sin la figura de este líder, resulta imposible tener la coordinación necesaria para sacar adelante las tareas. El líder debe ser accesible para los demás miembros del equipo, siendo abierto, comprensivo con sus necesidades y abierto a novedades. Además, debe conocer las potencialidades de cada uno de los miembros. De este modo, podrá asignar cada una de las tareas a la persona idónea para realizarla.

En esta línea, si un líder sabe que uno de sus miembros es muy bueno con la informática y que otro es muy creativo, utilizará este conocimiento para asignarle a cada uno la tarea adecuada. Aunque esto no quiere decir que cada miembro del equipo realizará siempre la tarea que más le gusta, simplemente aquella para la que está más preparado que los demás.

Teniendo coordinación a través del líder, y con unos miembros que respetan su decisión, se pueden obtener los mejores resultados de cada uno de los individuos, siendo así un mejor equipo en conjunto.

3. Complementariedad

Para que el paso anterior, la coordinación, se pueda realizar con éxito, es necesario que exista complementariedad. ¿Qué es esto? Esto significa que, para que el líder pueda asignar a cada uno de los miembros del equipo una tarea específica según sus aptitudes, es necesario que existan diferentes tipos de personas en el equipo.

Un ejemplo muy claro es el siguiente: si se trata de una empresa de ventas y se forma un equipo para alcanzar mayores números, contar con cinco informáticos en el equipo que no entienden absolutamente nada de ventas no sería complementarse. En ese caso, puede ser importante que haya alguien que entienda las nuevas tecnologías, pero no es la única habilidad necesaria.

Por eso, a la hora de formar el equipo, es importante conocer a los miembros y cuáles son las capacidades de cada uno de ellos por separado. De esta forma, se creará un equipo que se complemente, donde lo que no pueda realizar uno, lo pueda hacer el otro.

En este sentido, son importantes tanto las habilidades como los conocimientos académicos que pueda tener el individuo. Pero también es muy importante su experiencia a nivel personal, su tipo de temperamento y la formación extra con la que cuente.

Un equipo en el que hay complementariedad es mucho más efectivo y puede obtener mejores resultados, al abarcar más áreas gracias a las habilidades de cada uno de sus miembros.

4. Confianza

La confianza es fundamental para que un equipo de trabajo funcione de la forma óptima. Esto se debe a que no es posible tener un buen equipo si existen rencillas o desconfianzas entre sus miembros. Si falta la confianza, siempre habrá quien encuentre alguna debilidad en el sistema, o quien busque dónde o cómo lo están intentando engañar.

Por eso, la agilidad del trabajo depende directamente de la cantidad y la calidad de la confianza que exista entre los miembros del equipo. Contando con una comunicación transparente como la que ya se mencionó, además del tiempo, que hace que se conozcan mejor los individuos, se puede obtener esta confianza.

Aunque se trata de una de las 5 C importantes en un equipo de trabajo, es importante saber y tener presente que la confianza no se genera de un día para el otro. Por eso, es importante cuidarla y crearla poco a poco. El líder debe hablar claro a los miembros del equipo al explicar las tareas que es necesario realizar, para evitar malos entendidos que puedan provocar desconfianzas futuras en el equipo.

5. Compromiso

Por último, cabe mencionar la última de las C: el compromiso. Sin compromiso entre los miembros y con la actividad que realizan, es muy complicado alcanzar un nivel óptimo de resultados. Además, el compromiso es una consecuencia de los otros cuatro comportamientos.

El líder es el encargado de que cada una de las personas entienda cuál es su labor y la lleve a cabo de la mejor manera posible. Además, debe tener presente y recordar a los demás miembros cada cierto tiempo cuáles son los objetivos que hay en común. Conocer y tener muy visible el objetivo común mejorará el compromiso de cada uno de los miembros con el equipo.

En definitiva, las 5 C se basan en potenciar las capacidades de cada uno de los miembros de un equipo de trabajo. Cuando un equipo está formado por personas que se complementan, está coordinado, tiene buena comunicación, sus miembros se respetan debido a la confianza y existe compromiso, se pueden obtener grandes resultados, a todos los niveles.

Las ventajas de aplicar las 5 C

Aplicar estos cinco conceptos en el trabajo de equipo de una empresa conlleva grandes beneficios. No solamente la empresa se ve beneficiada económicamente por contar con equipos de alto rendimiento. También los empleados que forman parte del equipo se sienten mejor.

El hecho de estar enfocados en realizar una tarea para la que se encuentran preparados, hace que se sientan seguros. Además, si se les ha explicado correctamente cuál es su labor exacta, será más fácil que consigan buenos resultados en su trabajo. Se ha demostrado que los resultados obtenidos una vez que se han aplicado estos puntos en un equipo son superiores a los que se obtenían cuando el equipo no utilizaba las 5 C.

El absentismo laboral, que es un gran problema para muchas empresas, se ve reducido con la aplicación de estos principios, ya que provoca que los empleados se sientan mejor en el puesto de trabajo. Están más implicados en su labor, la realizan con más ganas y, como resultado de esto, obtienen mejores resultados.

No cabe duda de que el uso de las 5 C en los equipos de trabajo provoca que se puedan obtener equipos de alto rendimiento, donde todos sus miembros cuentan y se sienten parte de algo más importante. Además, aplicar este método en los equipos de las empresas mejora la productividad y esto aumenta los ingresos de la compañía.

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