Muerte a la tecnología halógena

Muerte a la tecnología halógena
El diseño ecológico y el etiquetado energético son las nuevas normativas de la Ley ErP aprobada por la Unión Europea, que entró en vigor el pasado año.

La preocupación por las emisiones de CO2 y el gasto desmesurado de energía se introduce cada día más en la vida de las personas. Cuidar el medio ambiente se ha convertido en tarea de todos, desde el reciclaje o cuidado con el consumo del agua hasta el uso de tecnologías que necesiten menos energía y contaminen menos.

De esta forma, en los hogares españoles se pasó de la bombilla incandescente a la bombilla halógena y de esta, poco a poco, se está pasando a la bombilla LED, el antecedente de la nueva normativa de Energy Related Products (ErP).

Tecnologías LED

La tecnología LED se conoce como la iluminación del futuro. Esta tecnología emplea los LEDs en sistemas de retroiluminación, que pueden ser lámparas fluorescentes de cátodo frío de pantallas LCD convencionales o lámparas incandescentes convencionales.

Sus aplicaciones cada día se extienden a más campos. Este tipo de iluminación se usa en mandos a distancia, luces para vehículos, linternas, teléfonos móviles o incluso pantallas. Además, su utilización tiene ​ventajas como la reducción del tamaño de la luz a unos milímetros cúbicos o la reducción del consumo al mínimo frente a la iluminación halógena.

En suma, su vida útil es mucho mayor que otros tipos de iluminación alcanzando las cien mil horas de funcionamiento, frente a las ocho mil que tiene una lámpara de luz incandescente. Por último, cabe destacar que la iluminación LED no da calor, por lo que la energía no se desperdicia y no crea radiación U.V.

Por ello, se considera a la tecnología LED la tecnología del futuro, ya que su funcionamiento protege tanto al medio ambiente como al consumo de luz, que se reduce notablemente. El avance de la tecnología de la iluminación hará que los fluorescentes y los focos incandescentes pasen al olvido en pro de la iluminación blanca LED.

La tecnología LED tiene un gran catálogo de aplicaciones en la vida social de quienes deciden adquirirla y se adapta muchísimo mejor a las necesidades del usuario de hoy en día. La facilidad que ofrece la iluminación LED de cara al tamaño de las luces, permite crear nuevos diseños cuyas bombillas, al poder tener diferentes formas y tamaños, se amoldan mucho mejor a las nuevas tendencias en decoración.

Por ello, el Consejo de Ministros, al aprobar el plan de ahorro y eficiencia energética, incluyó una serie de medidas que hacían referencia al alumbrado de exteriores. En dichas medidas se decidió emplear una partida de 30 millones de euros a los municipios que tuviesen menos de 200 habitantes para sustituir los puntos de luz por farolas más eficientes. Esto supuso el cambio de 120.000 instalaciones.

El gobierno español apostó con la iluminación LED como la fuente de luz más eficiente. De esta forma, el LED es el tipo de tecnología que se destinará a sustituir a los halógenos que alumbran las calles y edificios públicos.

Normativa ErP

La Normativa Energy related Products (ErP) ha sido creada por la Comisión Europea debido a la preocupación por el medio ambiente y el consumo energético. De esta forma, dicha normativa se compone por dos leyes diferentes; la Norma de Diseño Ecológico y la Norma de Etiquetado energético.

Estas dos leyes entraron en vigor en 30 Estados miembros de área de influencia de la Unión Europea el día 26 de septiembre de 2015.

Ley de Diseño Ecológico

Esta norma establece unos requisitos mínimos en cuanto a la eficiencia energética, la emisión de NOx y los niveles de ruido, aplicándose a todos los equipos de calefacción que se fabriquen e instalen dentro de la Unión Europea.

Así, esta ley se aplicará a equipos de calefacción tales como las calderas de gas y gasóleo, las bombas de calor y calderas de cogeneración cuya potencia sea inferior a 400 kW. También se encuentran bajo el marco legal de esta ley los termos eléctricos, los calentadores instantáneos de gas, así como los que acumulan agua y los equipos de energía solar de menos de 2.000 litros.

Los requisitos mínimos que establece esta norma se aplican en el marco medioambiental y de eficiencia energética de todos los aparatos que consuman energía. Deberán cumplir con estos requerimientos para poder ser instalados en la Unión Europea de manera legal.

El objetivo de esta norma es ayudar a que la Unión Europea consiga alcanzar los protocolos internacionales de emisión de CO2, así como los objetivos impuestos por el plan europeo 20/20/20 de 2020. Dicho plan se basa en la reducción de emisiones, el ahorro de energía en un 20% y la incentivación a la compra y promoción de las energías renovables.

Ley del Etiquetado Energético

Esta norma ya es obligatoria en muchos productos energéticos y de consumo que se compran dentro de la Unión. Este etiquetado tiene el objetivo de hacer saber al consumidor, de una manera sencilla y asequible, cuál es la eficiencia que tiene el equipo de calefacción que está comprando.

Así, el consumidor sabrá en todo momento si el aparato que está comprando consumirá más o menos energía. Finalmente, lo que se intenta es incentivar a la compra de aparatos eficientes frente a los que consumen más energía. Con esto se pretende presionar a las empresas y que creen cada vez mecanismos de calefacción menos contaminantes y con menos consumo de energía.

Cabe destacar que dichas etiquetas no aparecerán solo en los productos que se venden de forma individual; todos los equipos que un profesional instale en un mismo sitio deberán llevar una etiqueta energética del consumo. De esta forma, no se valorará únicamente el consumo de los aparatos individualmente, sino también de su funcionamiento en conjunto.

Existen varios equipos que deben llevar la etiqueta energética; como las bombas de calor, calderas de gas o gasóleo, calderas y termos eléctricos y equipos de energía solar. Todos ellos tendrán que tener un consumo mayor a 70 kW o una acumulación mayor a 500 L.

En dicha etiqueta se indican varias cuestiones que atañen al consumidor para conocer correctamente lo que está comprando:

  • Perfil de consumo: Se define con una letra la cantidad de producción de ACS que se declara para esta caldera. Funciona de la misma forma que las tallas de ropa, siendo la “S” el menor consumo y la “XXL” el mayor.
  • Eficiencia estacional: Este indicador aparece también en la etiqueta, y se representa mediante una letra y un color. Gracias a este parámetro obtenemos información sobre la eficiencia que tiene el equipo de calefacción. La mejor puntuación se corresponde con la letra “A++”.
  • Eficiencia en ACS: Con un color y una letra se distingue el rendimiento en cuanto a la producción de ACS. Esto se basa en el perfil de consumo que se haya declarado y la mejor calificación responde a la letra “A” en color verde. Algo destacable es que la norma de ecodiseño obliga a tener al menos una calificación de “F” para que el aparato pueda comercializarse en la Unión Europea.
  • Nivel de ruido: Este se mide en dB y en el caso de las bombas de calor existe una restricción máxima que no pueden superar. Este indicador permite conocer al consumidor la contaminación acústica que hará el aparato de calefacción que compre.
  • Potencia de la calefacción: se mide en kW y permitirá que el consumidor sepa si el equipo es lo suficientemente potente para el uso que quiere darle o no.
  • Ahorro en ACS: Este símbolo indicará que el equipo en cuestión está preparado para ahorrar energía en los periodos en los que no exista demanda de ACS.

Debemos destacar que el consumidor ya está familiarizado con este tipo de etiquetado, debido a que acompaña a equipos como televisiones, iluminación y otros equipos de línea blanca.

Conclusión

El medioambiente es una responsabilidad de todos, por ello, el marco legal cada vez está más adaptado y concienciado de que cuidar el entorno es algo necesario. Todas las medidas que se tomen en pro del cuidado de la naturaleza, el agua y el aire deben ser recibidos con los brazos abiertos, ya que se traducirán en una mejora de la salud del ciudadano y del entorno donde vive.

La entrada en vigor de esta norma ha implicado que los instaladores tengan la responsabilidad y obligación de saber qué equipos es legal instalar y cuáles no, para que el consumidor entienda las opciones que tiene. También tendrán que hacer el cálculo energético de los diferentes sistemas de calefacción que se instale en una misma casa, para evitar que esta sobrepase los límites establecidos.

Por ello, en ocasiones, los instaladores deberán acudir a cursos de formación para conocer todo lo referente a esta nueva normativa ErP, además de recurrir al soporte técnico y el uso de nuevas herramientas.

En cuanto a los fabricantes, estos se deberán ajustar a los nuevos parámetros en la creación y diseño de sus sistemas de calefacción. También serán los responsables de adjuntar la etiqueta de consumo energético y, en el caso de que fabriquen calderas de gas o gasoil, la ErP obligará a que tengan una alta eficiencia, es decir, que sean calderas de condensación.

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