Música en formato físico vs. Música online

La música es uno de esos sectores que se ha adaptado a los cambios producidos por el mundo digital. Analizamos los 2 formatos y sus diferentes estrategias.

La música es uno de esos sectores que se ha adaptado a los cambios producidos por el mundo digital. El desarrollo tecnológico ha traído consigo nuevas formas de entender el arte, el cine, la literatura o la propia música, su forma de crearla y distribuirla. Los nuevos canales de comunicación han sustituido a los ya tradicionales métodos y formatos y del CD físico se ha pasado al iTunes y la distribución online. Pero realmente, ¿es más rentable producir y distribuir un disco online?

La respuesta a esta pregunta no es una, sino muchas, en función de lo que cada compositor busque. La época dorada que tuvieron las discográficas con la llegada del CD, gracias a que solo vendiendo los masters en formato CD obtenían los máximos resultados con mínimos gastos, ha quedado atrás.  Hoy en día, las opciones son muchas. El coste total dependerá de los gastos asociados, como el lugar donde se grabe el disco, los profesionales, equipos o el número de copias a producir. A la hora de que un músico o una banda se lancen a la dura tarea de crear y distribuir música, deben tener en cuenta no solo los costes de producción, sino las distintas etapas que deben seguir o las diferencias entre una producción física o digital.

Producción física

1. El primer paso para crear un disco es la elaboración o selección de los temas para preparar el master que va a ser posteriormente multicopiado. Esta fase del proceso no resulta difícil. Se puede grabar, mezclar y masterizar incluso en la  propia casa y por una sola persona con un home-studio. Solo los grandes artistas se pueden permitir que el sello discográfico pague a los productores musicales, compositores, arreglistas o músicos y, por supuesto, estudios de grabación con la última tecnología. El precio medio de alquiler de grandes estudios de países como Chile se puede calcular en unos 300 euros al día, cuando el tiempo medio de grabación son 5 días y otros tantos para los arreglos, mezcla y masterización. Pero, además, existen estudios más baratos que ofrecen a bandas con menos recursos la posibilidad de lanzar sus discos.

La principal ventaja para los pequeños grupos independientes es que ahora pueden elegir, algo que hace unos años era imposible, ya que era mucho más caro. Grabar un disco suponía una inversión muy elevada, por lo que la principal función de los sellos discográficos era la financiación. Por otro lado, el importe de alquilar los equipos era excesivamente elevado, por lo que los gastos de gestión en los que se incluía el sello eran menores.

En la actualidad, la situación ha cambiado sustancialmente y los sellos no ayudan a financiar la producción de los discos, ya que, si lo hicieran, el coste se encarecería el doble o el triple. Existen muchas alternativas baratas, como combinar grabación en un estudio de calidad y en casa. Además, existen muchas subvenciones y ayudas para cubrir este tipo de costes. Los músicos y bandas también pueden elaborar sus discos mediante estudios alquilados directamente por ellos, de manera que se ahorran los servicios del sello en esta primera fase.

2. La siguiente fase de todo proceso de creación musical es el multicopiado y se trata, simplemente, de hacer copias del disco y su posterior embalado, de forma que está listo para su distribución. Hace algunos años, debido a la elevada inversión que suponía copiar un disco, los sellos eran los encargados de correr con los gastos. Eran una especie de prestamistas que adelantaban el capital para la elaboración y multicopiado. Esta incertidumbre de arriesgar el dinero se compensaba con el retorno de las ventas, de las que recibían la mayor parte, pero además, también se apropiaban de los derechos de autor de la música. De esta manera, se rentabilizaba el proceso, ya que si financiaban a 10 artistas, con que uno llegase a la cima era suficiente para cubrir los gastos y obtener grandes beneficios. Esta situación de falta de opciones se resolvió con el surgimiento de sellos alternativos que buscaban bandas menos comerciales con contratos menos abusivos.

En la actualidad, estos sellos alternativos son las llamadas plataformas web o redes de distribución underground. Es cierto que se han tenido que adaptar a los cambios tecnológicos y a la presión de los grandes sellos, que rechazan estas opciones. Y es que esta fase, al igual que la anterior, se puede realizar en la propia casa o demandar los servicios de una empresa especializada. En lo que respecta a su precio varía en función del número de copias pedidas. Si se solicita un mayor volumen, el precio disminuirá. A modo de ejemplo, el representante de Sello Alerce estableció que el coste de cada copia rondaba los dos dólares y, si a esto se le sumaba la elaboración y multicopiado, podría ascender a 4.1$.

3. La fase de distribución está orientada a poner el disco en manos del público que lo demanda. Debido a que las nuevas tecnologías han disminuido las posibilidades que tenían los sellos de intervenir en las fases de elaboración y multicopiado, ya que no es un negocio suficientemente lucrativo, se han centrado en la distribución y la difusión de los discos. De manera que los distribuidores comienzan a convertirse en sellos. Se trata de un negocio muy sencillo y accesible, se han convertido en los propietarios de las tiendas, por lo que ponen los precios del producto al público y de lo que le pagan al músico. Esta fase del negocio se la reparten los sellos y estas distribuidoras, de ahí su falta de entendimiento mutuo. A día de hoy está por explotar el negocio de la venta de discos por comercio electrónico que puede llegar a desbancar a las tradicionales distribuidoras. También es cierto que se están abriendo camino nuevas vías de distribución que resultan muy ventajosas para recuperar la inversión, como la venta directa en conciertos, a través de webs o en tiendas como Amazon, campos que les están dando buenos resultados a los músicos, aunque muchos sellos establecen acuerdos abusivos que les impiden esta distribución directa.

4. La última fase del proceso, y una de las más importantes es la difusión. Dar a conocer las canciones para que los usuarios las compren es cada vez más un negocio de los grandes sellos, que cuentan con una importante red de influencias a través de los medios de comunicación. Muchas bandas alternativas que no están asociadas a los sellos discográficos se quejan de estar vetadas en los medios y demandan presencia en ellos. Los acuerdos entre sellos y radios hacen que los primeros se hayan transformado en empresas de marketing que pactan los artistas que se van a escuchar y los que no.  Por este motivo, muchos artistas optan por iniciar su carrera de la mano de algún sello y, una vez conocidos, los abandonan para continuar su carrera de forma independiente, como ocurrió con la mítica banda Pearl Jam.

Los medios digitales están cambiando el mundo del audiovisual, las nuevas plataformas han modificado la forma de concebir la música. Y la pregunta que surge es si seguirán produciéndose discos o serán sustituidos por internet. Parece ser que la industria se dirige a esta dirección y el mercado digital crece cada año, debido al bajo coste de infraestructuras y mantenimiento, aunque tiene en contra el poco margen de beneficios y la piratería. La llegada del iTunes revolucionó la industria musical, a través de establecer un precio de salida por descargar una canción en formato digital.

Producción digital

Los propios compositores, que además son dueños de su grabación al autoeditarla, reciben por cada descarga de la canción 52 céntimos de euro de los 0´99 que cuesta comprarla, el resto se va a impuestos y pago de tienda o distribuidora. En caso de no ser el dueño de la grabación, al ser editada por otro sello, este dinero desciende sustancialmente, de forma que se deben realizar muchas descargar legales para recoger unos royalties que compensen la inversión. Por otro lado, las llamadas tiendas digitales pueden resultar un escaparate para los artistas, pero estas no pueden competir con lo gratuito, mientras existan medios donde descargar un disco sea totalmente gratuito, será muy difícil hacer que el usuario se decida a comprar.

Para los artistas que autoeditan su propia música puede resultar rentable la venta directa en conciertos o webs, además de internet, donde han de invertir en crear comunidades y alimentarlas a través de acciones en redes sociales, compartir sus vídeos y fotos y realizar making of o sesiones que atraigan el interés de los consumidores. Es fundamental comenzar en el sector testeando y buscando feedback, saber si la música gusta, a qué sectores... La audiencia necesita conocer y acceder a la música, antes de vender el producto y para esto internet es de gran utilidad. Una vez que el producto está listo, la forma de subirlo a tiendas como iTunes o Spotity es a través de una distribuidora digital o agregadora de contenidos. Las tiendas son un gran escaparate que difundirá la música a cualquier parte del mundo con un solo click. 

En definitiva, los cambios en el sector musical hacen que creadores y distribuidores deban recurrir a todos los medios y formatos disponibles, tanto físicos como digitales, para poder rentabilizar su inversión y lograr hacer avanzar el negocio.

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Comentarios (1)

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Fabio Quintero Ujueta

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Deseo comprar en disco compacto, Nadia's Theme, The Young and The Restless Original Soundtrack pero no se como ni donde hacerlo. Pueden ayudarme ? Gracias

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