Nuestras ciudades se ahogan por contaminación atmosférica en la ciudad

Nuestras ciudades se ahogan por contaminación atmosférica en la ciudad
La contaminación atmosférica en la ciudad resulta tanto un problema para la salud como para el medio ambiente. La mala calidad del aire genera enfermedades

Según el último informe de Ecologistas en Acción, de 2016, a las ciudades españolas les falta aire limpio para poder respirar. La sequía que el país viene sufriendo aún agrava más este problema. La falta de lluvia impide que la contaminación atmosférica de la ciudad pueda limpiarse. Tanto sus habitantes como todos los seres vivos del entorno se ven afectados por esa mala calidad del aire.

Contaminación atmosférica: problema, ¿sí o no?

Es un tema de actualidad y preocupación general. La presencia, en determinados volúmenes, de cualquier elemento o sustancia que perjudique la salud, la vegetación y los diversos ecosistemas que se desarrollan sobre el planeta es contaminación.

El aire que se respira es vital para la supervivencia de todas las especies que pueblan el planeta. Por lo que sería muy conveniente y necesario que estuviera libre de contaminantes.

La contaminación atmosférica en la ciudad se genera, principalmente, por el tráfico de vehículos. Aunque, en determinadas zonas industriales, la utilización de carbón y petróleo para los procesos de combustión de las centrales termoeléctricas condiciona la calidad del aire.

El uso de calefacciones y energía por parte de los particulares influye en cuanto a la suma de los consumos individuales. Cuanta más población se concentre en un área urbana, mayor influencia se sumará al tráfico y a la industria.

Hasta un 93,9 % de la población española se encuentra expuesta a niveles elevados de contaminación. En cuanto a los daños a la vegetación y los diversos ecosistemas por contaminación, hasta un 50,5 % de la superficie del país se ve afectada.

Los valores límite para cada contaminante y los objetivos fijados se encuentran citados en la Directiva 2008/50/CE y en el Real Decreto 102/2011.

Estos valores son menos estrictos que las recomendaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con lo que se consigue evitar que algunas zonas aparezcan como contaminadas.

Cuáles son sus consecuencias

Sus consecuencias más inmediatas son un incremento de los óxidos de Nitrógeno, niveles de partículas (PM10) y una mezcla de aire cargado de compuestos químicos que irritan el sistema respiratorio, conocida como smog fotoquímico.

La contaminación del aire supera a los accidentes de tráfico como causa de mortandad, ya que provoca más de 24000 muertes cada año, solamente en nuestro país.

Además, los gastos sanitarios que derivan de este grave problema suponen hasta un 3,5 % del Producto Interior Bruto (PIB).

Se relaciona con las enfermedades del sistema respiratorio, además de las vasculares y los cánceres.

Los óxidos de Nitrógeno, el ozono troposférico y las partículas son los contaminantes que más afectan a la salud humana. Además del monóxido y dióxido de carbono.

Por citar un ejemplo, el aire que se respira contiene oxígeno, que se une a la hemoglobina de la sangre para ser transportado por todo el organismo. El monóxido de carbono compite con el oxígeno y se une a la hemoglobina. Esto produce anoxia y envenenamiento, lo que genera diversas enfermedades.

La sequía, ¿cómo afecta a la atmósfera?

Las lluvias arrastran la polución presente en la atmósfera y sirve de paliativo a este problema continuado. Sin embargo, con la falta de precipitaciones, todos los contaminantes quedan atrapados dentro de la estabilidad de la atmósfera sobre las áreas urbanas.

El problema del smog fotoquímico

Es un inconveniente que afecta a las grandes ciudades y su proceso es muy complejo, ya que intervienen varios compuestos químicos.

Los contaminantes de los que se parte para formar el smog fotoquímico son los óxidos de Nitrógeno y algunos hidrocarburos ligeros que no han sido quemados o que han sido liberados a la atmósfera por los vehículos, tras una quema parcial. También es necesaria la intervención de la luz solar.

En general, se necesitan 3 requisitos para su formación:

  • Tráfico importante.
  • Sol y calor.
  • Estabilidad atmosférica, es decir, poco movimiento de las masas de aire sobre la zona urbana.

Como resultado de estas reacciones químicas, se producen ozono, ácido nítrico, óxidos de Nitrógeno, peróxido de hidrógeno, peróxido de nitratoacetilo y compuestos orgánicos que están oxidados parcialmente.

Esa mezcla de componentes, con aspecto de “boina” color anaranjado, resulta irritante, dañina y tóxica para la salud. Es causa de rinitis, bronquitis, asma, alergias o neumonía. Además, irrita los ojos, el aparato respiratorio y limita la visibilidad.

Las ciudades con peor calidad del aire.

1. MADRID.

Es un problema endémico de la ciudad. Hace muchos años que arrastra una capa de suciedad atmosférica que la cubre, prácticamente de forma constante.

No obstante, es una de las pocas ciudades que cuentan con un protocolo para actuar durante los episodios de alta contaminación, en vigor desde febrero de 2016. Sin duda, un ejemplo que el resto de las ciudades deberían seguir.

Esta ciudad se sitúa a la cabeza de las emisiones de dióxido de nitrógeno. Además de superar también el límite permitido de emisión de partículas de menos de 10 micras de tamaño (PM10).

2. BARCELONA.

Aunque también supera los límites establecidos para la emisión de dióxido de nitrógeno (200 mcgr), su principal problema son las partículas PM10.

Sin embargo, a pesar de superar los niveles permitidos con frecuencia, esta ciudad no avisa a sus ciudadanos y tan solo restringe el tráfico en determinadas ocasiones, como medida paliativa durante episodios de muy alta contaminación.

3. ZARAGOZA.

Es una ciudad que siempre ha tenido una buena calidad del aire. Pero es otra de las zonas urbanas que superan los límites permitidos, tanto de dióxido de nitrógeno como de partículas PM10.

Su ayuntamiento no ha aplicado ninguna medida preventiva, pero cuenta con una de las redes de vías para ciclistas más amplias del país.

4. SEVILLA.

Otra de las ciudades que supera los límites permitidos, tanto de óxidos de Nitrógeno como de partículas.

También cuenta con una amplia red de vías ciclistas, pero no aplica ningún plan preventivo ni tampoco cuenta con protocolos de actuación ante episodios de alta contaminación.

5. VALENCIA.

Recientemente, ha aprobado un protocolo de actuación frente a episodios de alta contaminación por partículas. Pero solo incluye información a la ciudadanía y recomendaciones de no realizar ejercicio intenso al aire libre.

La ciudad prevé ponerlo en marcha a partir del tercer día consecutivo del episodio. En ese caso, también incluiría restricciones del tráfico en determinadas zonas.

6. VALLADOLID.

Otra de las ciudades que supera los niveles de emisión diaria de partículas, aunque mantiene por debajo de los límites las emisiones de dióxido de nitrógeno.

Una ciudad con un plan de acción para episodios de alta contaminación y que, además, lo utiliza.

Informa a la población más sensible sobre el episodio, como la infancia, tercera edad, embarazadas o personas con problemas respiratorios o vasculares. Les advierte sobre la exposición al aire libre a última hora de la tarde, cuando la contaminación es más densa.

También restringe la velocidad tanto en los accesos como en el casco urbano, cuando es necesario. Además, existe una previsión para reforzar su transporte público con vehículos menos contaminantes.

¿Existen soluciones?

La mayoría de las ciudades no disponen de un servicio adecuado de información al ciudadano ni, tampoco, de planes para reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire.

En España existe la obligatoriedad de elaborar dos tipos de planes para reducir la contaminación.

Por una parte, la legislación (mencionada en párrafos anteriores) establece que los ayuntamientos y comunidades autónomas deben elaborar planes de acción ante episodios de contaminación.

Por otra parte, también está establecida la obligatoriedad de contar con planes continuados, a largo plazo, para mejorar la calidad del aire.

Generalmente, esos planes de actuación están contemplados para 3 contaminantes: partículas, dióxido de nitrógeno y el ozono de la capa inferior de la atmósfera (troposfera).

Como ejemplo, el protocolo de actuación de la ciudad de Madrid divide la ciudad en 4 zonas diferentes, según la población, la cantidad de tráfico y las estaciones de medida y control de calidad del aire.

Además, establece 4 posibles escenarios, de menor a mayor concentración de contaminantes. En el caso de máxima contaminación, se prevé actuar de la siguiente forma:

  • Reducir la velocidad a 70 kilómetros por hora.
  • Prohibir aparcar en determinadas zonas.
  • Restringir al 50 % la circulación de vehículos en el área central de la ciudad. Según la matrícula, par o impar, permite la circulación en días pares o impares.
  • Restringir la circulación de los taxis libres en la zona central de la ciudad, excepto ecotaxis y eurotaxis.

También cuenta con preavisos a la población, avisos o alertas, según el grado de contaminación.

Otras medidas, sostenibles en el tiempo, podrían ser:

  • La promoción del uso del transporte público, sobre todo si es eléctrico, en detrimento del privado.
  • Impulso del uso de bicicletas, así como de zonas verdes y vías para peatones.
  • Utilizar transportes interurbanos que sean ecológicos.
  • Consumo eficiente de la energía y fomento de su ahorro.
  • Estimular el uso de las energías renovables.
  • Introducir mejoras técnicas en la industria para reducir su emisión de contaminantes.

La contaminación atmosférica en la ciudad es un problema que afecta a la mayoría de habitantes de nuestro país, ya que la población se concentra mayoritariamente en grandes zonas urbanas. Genera elevados costes en la sanidad y un aumento de los problemas de salud en las personas. Sin embargo, puede y debe reducirse, tanto a corto como a medio y largo plazo.

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Comentarios (1)

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Gabriela Piluso

Enviado el

Creo que sería interesante profundizar porque Valladolid puede llevar a cabo el plan de información a la población y también las acciones correctivas que ayuden a recuperar la calidad del aire. Voy a investigar en la página del ayuntamiento. Soy Gabriela Piluso de Argentina , Buenos Aires no se de plan de alerta por nivel de contaminación. Saludos!

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