Nueva regulación del trabajo autónomo para favorecer el autoempleo

Nueva regulación del trabajo autónomo para favorecer el autoempleo
La Ley de Fomento del Trabajo Autónomo y de la Economía Social entró en vigor el 10 de octubre del 2015, lo que ha supuesto una modificación y actualización de toda la normativa referente al autoempleo

Un mes después de publicarse en el BOE (Boletín Oficial del Estado), la Ley de Fomento del Trabajo Autónomo y de la Economía Social entró en vigor el 10 de octubre del 2015, lo que ha supuesto una modificación y actualización de toda la normativa referente al autoempleo, con nuevas medidas enfocadas a impulsar el trabajo de autónomo y la economía social.

Según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, con esta nueva legislación laboral se conseguirá que el autoempleo crezca en unas quinientas cincuentan mil personas desde su entrada en vigor hasta el año 2019.

Respecto al trabajo autónomo y a la economía social, se han reordenado y sistematizado los incentivos al autoempleo para dotar de una mayor transparencia y seguridad jurídica a los emprendedores. Mientras que, en lo referente a las sociedades laborales, se han creado nuevos estímulos para la adhesión de socios trabajadores y se han incrementado las denominadas reservas de mercado para las corporaciones y organismos de la economía social.

Paquete de medidas de la nueva Ley de Fomento del Trabajo Autónomo y de la economía social

  • La tarifa plana de 50 euros se amplía a los autónomos que contraten empleados. Los trabajadores autónomos que se hayan acogido a la tarifa plana de 50 euros podrán contratar empleados sin que suponga la pérdida de tal incentivo. Antes de entrar la nueva normativa, solo se podían beneficiar de la tarifa plana autónomos sin empleados en sus negocios, perdiendo estos incentivos de autoempleo en el momento en que procedían a contratar personal, lo que, en cierto sentido, entorpecía la contratación de trabajadores por parte de las pequeñas empresas, a pesar de algunos beneficios que ofrecía la contratación, los cuales han resultado, en última instancia, insuficientes.
  • Asimismo, la tarifa plana se establece en 50 euros para los nuevos autónomos, extendiéndose para las víctimas de la violencia de género, para las víctimas del terrorismo y para las personas con algunas discapacidad, independientemente de la edad.
  • Cobrar el paro y hacerse autónomo ya es compatible. A partir de ahora, los trabajadores autónomos de todas las edades podrán compatibilizar su actividad laboral con el cobro del paro durante nueve meses. Antes de la nueva regulación, cobrar la prestación por desempleo y darse de alta en el régimen especial de trabajadores autónomos solo era posible para las personas menores de treinta años, por lo que dejaba sin esta cobertura a un amplio colectivo que inicia sus actividades emprendedoras a partir de esa edad.
  • Una segunda oportunidad para los desempleados emprendedores. Los trabajadores autónomos de cualquier edad podrán requerir la reanudación del cobro de la prestación por desempleo hasta sesenta meses (cinco años) después de haber emprendido un trabajo por cuenta propia. De tal manera, se incrementan las posibilidades de poder disfrutar de una segunda oportunidad, empleando como estímulo dicha prestación por desempleo.

Por tanto, se aumenta de veinticuatro a sesenta meses el periodo en el que el trabajador por cuenta propia mayor de treinta años, que inicia una actividad recibiendo una prestación por desempleo, tiene de prórroga para reanudar tal prestación o bien las retribuciones que le quedan de la misma. No obstante, a partir de los veinticuatro meses tendrá que acreditar motivos organizativos o económicos.

- Ampliación de los posibles fines de la capitalización de la prestación por desempleo. A partir de ahora, independientemente de la edad de los trabajadores autónomos, el Ministerio de Empleo propone:

  1. Obtener el cien por cien de la prestación de desempleo en un solo pago, con el objetivo de financiar los gastos de una nueva actividad laboral por cuenta propia.
  2. Cobrar solo una parte del importe total de la prestación y emplear el resto para abonar las cuotas de la Seguridad Social.
  3. Asignar el importe total de la prestación al abono de cuotas de la Seguridad Social.
  4. La principal novedad de este precepto es que permite dedicar el total de la capitalización por desempleo a la financiación del negocio recién emprendido, independientemente de la edad del trabajador autónomo, puesto que, hasta la aparición de la nueva normativa, solo se podían beneficiar los hombres con menos de treinta años, las mujeres menores de treinta y cinco años y las personas con un nivel de discapacidad de más de un treinta y tres por ciento. El resto podían invertir el sesenta por ciento en la financiación del negocio y el cuarenta por ciento restante iba destinado al abono de las cuotas sociales.

En definitiva, todos los trabajadores por cuenta propia, independientemente de su edad, podrán destinar el cien por cien de la prestación a la inversión de sus respectivos negocios.

  • Ampliación de las bonificaciones de los autónomos colaboradores. Se ha ampliado seis meses la bonificación de un cincuenta por ciento en las cuotas de la Seguridad Social de los familiares colaboradores, pasando de dieciocho meses a veinticuatro. No obstante, hay que señalar que la bonificación de estos seis meses adicionales estará fijada en un veinticinco por ciento.
  • Mayor cobertura para los TRADE. La nueva ley permite que los trabajadores autónomos dependientes (TRADE) puedan contratar a un empleado en caso de baja por paternidad o maternidad o bien porque tengan que responsabilizarse del cuidado de niños menores de siete años. Esta medida intenta fomentar la conciliación laboral y familiar y equiparar los derechos de los TRADE a los del resto de trabajadores por cuenta ajena.
  • Mayor impulso a la economía social. También se han tomado medidas de apoyo y amparo a la economía social, al ser una fuente de trabajo estable y una plataforma fundamental para el acceso al trabajo para aquellos que, por su especial situación, tienen mayores obstáculos para su inserción laboral o bien se hallan en riesgo de exclusión social.

Para ello, se ha presentado el anteproyecto de Ley de Sociedades Laborales y Participadas, con la idea de simplificar y renovar la ordenación de esta clase de sociedades, facilitando la adhesión de socios y la participación de estos.

De tal manera, se fija una bonificación de ochocientos euros anuales durante tres años que permita la incorporación de socios trabajadores a las sociedades laborales y cooperativas. En el caso de menores de treinta años, la cuantía se ha establecido en mil seiscientos cincuenta euros. Las empresas que contraten a personas con riesgo de exclusión también podrán beneficiarse de esta última cantidad.

Ayuda a las empresas de inserción y a los centros especiales de empleo. Tales organismos pasan a ser entidades que prestan servicios de interés social y económico general, permitiendo que se amplíe hasta quinientos mil euros el límite de subvenciones estatales que pueden percibir durante tres años. Anteriormente, la cantidad estaba fijada en doscientos mil euros en el mismo periodo. Asimismo, se abogará por el fomento de la reserva de mercado público para estas entidades en las concursos de licitación y se compensará a las empresas que contraten empleados que procedan de las empresas de inserción.

Sin duda, esta serie de propuestas mejoran el panorama laboral español, fomentando en mayor medida el autoempleo a través de una serie de medidas que ofrecen unas ventajas y beneficios interesantes, sobre todo para los nuevos emprendedores. Ahora cabe esperar que las cifras que se barajan en el Gobierno respecto al incremento de trabajadores por cuenta propia se vean reflejadas en los próximos años. Lo cierto es que un sector de trabajadores, que hasta este momento no tenían otra opción que recurrir a la economía sumergida, podrán dar el paso de incorporarse a la Seguridad Social ante unas condiciones más favorables.

Otras propuestas de diferentes organismos y entidades

Desde otros organismos, sindicatos y partidos políticos emergentes se propone que los autónomos coticen en función de los ingresos que obtengan, de manera análoga a lo que ocurre en algunos países de la Unión Europea. Concretamente, la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) ya instó al Gobierno para que estudiase esta iniciativa. Con tal medida, los trabajadores autónomos con más ingresos pagarían más a la Seguridad Social, mientras que los autónomos con ingresos más bajos pagarían menos. Según los datos de este organismo, en nuestro país hay unos setecientos mil autónomos que tienen ingresos superiores a treinta mil euros al año y cotizan de acuerdo con la base mínima, destinada a ingresos de unos diez mil euros al año.

Ante las cifras alarmantes de desigualdad en España con respecto al resto de los países europeos, esta propuesta de tributar según los ingresos no resulta para nada incongruente. De hecho, los trabajadores por cuenta ajena cotizan en función de su remuneración, por lo que sería un buena idea para mejorar las condiciones laborales de los autónomos, que durante tantos años han tenido serias dificultades para poder mantener a flote sus respectivos negocios.

También mejoras en materia de jubilación

Un tema que también preocupa a los autónomos es la pensión de jubilación, la cual es bastante inferior a la de un pensionista del Régimen General de la Seguridad Social. Los datos así lo atestiguan: la pensión media de un autónomo es de unos seiscientos sesenta y cinco euros al mes. Es decir, alrededor de cuatrocientos setenta y cinco euros menos que los trabajadores por cuenta ajena.

En conclusión, parece que la nueva modificación normativa puede supone un cierto balón de oxígeno para un sector tradicionalmente vilipendiado por las Administraciones públicas.

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