Nuevas estrategias de aprendizaje a través de los curadores de contenido

Nuevas estrategias de aprendizaje a través de los curadores de contenido
Los curadores de contenido tienen la misión de promocionar los productos en la era digital. Con aprendizaje colectivo se promociona el producto concreto

Tal y como define la antropología moderna, la cultura se crea cuando un grupo de personas interactúan. Así, se produce un intercambio de experiencias que sirven para enriquecer una comunidad y extender su influencia más allá de sus contornos.

En la sociedad actual, inmersa en la denominada era digital, la difusión de contenidos ha adquirido una dimensión especial. La realidad social es cada vez más compleja y la inercia globalizadora ha provocado que los contornos socioculturales particulares sean cada vez más difusos en favor de una cultura común. Esta situación está siendo cada vez más aprovechada por un mayor número de ciencias y saberes. Así, el arte, el ocio o la información se han diversificado, pero también ciencias como la biología o la medicina se están pudiendo desarrollar a una mayor velocidad creando sociedades más justas y prósperas.

Una aproximación a la curación de contenidos

Los curadores de contenido (en inglés: content curator) son personas cuya función consiste en analizar la realidad que les rodea, extraer información de ella, recopilarla y ofrecerla a un público más o menos amplio. Se diferencian de los creadores de opinión o influencers en que estos, a diferencia de los curadores de contenido, buscan marcar tendencia más allá de la mera transmisión de una idea o estilo de vida.

El curador de contenidos debe ser una persona con una alta capacidad de análisis y un fuerte conocimiento del entorno que le rodea para poder extraer conclusiones útiles y beneficiosas para su negocio. Entre las cualidades que están asociadas a la curación de contenidos destacan las siguientes:

  • Conocer la audiencia: el curador de contenidos debe estar en contacto con el público potencial de los productos que se ponen en el mercado. En este cometido cobra especial relevancia la realización de encuestas y entrevistas, que permiten conocer el estado de la cuestión y orientar la estrategia de mercado.
  • Mantenerse informado: el curador de contenidos debe mantenerse en un contacto permanente con la realidad que le rodea. Leer periódicos, tener presencia en las redes sociales y realizar un constante feedback con su nicho de mercado posibilitará conseguir un resultado satisfactorio en la promoción del producto.
  • Buen criterio: el curador de contenido debe tener un profundo sentido y juicio críticos. Saber distinguir entre opciones más y menos rentables puede ser capital para garantizar una buena publicidad del negocio.
  • Seguir eventos: más allá del conocimiento teórico y tecnológico del campo de actuación, el curador de contenidos tiene que “bajar al barro”. Debe ponerse en contacto cara a cara con los responsables del sector y así conocer de primera mano cómo se desenvuelve dicho sector del mercado en la actualidad. Es por eso por lo que es bueno que el curador de contenidos de una empresa deba ser invitado a los eventos principales del sector para conocer de primera mano las nuevas tendencias de mercado.
  • Intuición: un buen curador de contenido debe ser una persona reactiva y anticipativa. En el estudio de las tendencias de mercado, debe averiguar cómo van a evolucionar las preferencias de los consumidores para proporcionar información de utilidad y calidad a los productores de bienes y servicios.
  • Curiosidad: todo profesional de la curación de contenidos debe seguir la máxima inglesa hungry for knowledge, es decir, debe estar ansioso por conocer. La curiosidad es el motor de este tipo de tareas y, por lo tanto, una cualidad innata en este tipo de profesionales.
  • Conocer su responsabilidad: esta característica debe interpretarse desde la bidireccionalidad. Por un lado, el curador de contenidos debe ser consciente de su labor como productor de conocimiento. Por otro, la empresa debe ser consciente de ello y facilitar el trabajo de este tipo de profesionales poniendo a su alcance todo tipo de herramientas que coadyuven a generar contenidos de calidad.

Métodos de trabajo de los curadores de contenidos

La curación de contenidos no es una ciencia exacta y univoca, pues utiliza una metodología muy diversa en función de cuál sea el área objeto de estudio. Entre estos mecanismos de aprendizaje colectivo hay que destacar los siguientes:

  1. Agregación: consiste en reunir información relevante sobre un tema específico en una misma localización. Esta es la forma más común de trabajar en las bases de datos especializadas (archivos, colecciones, bibliotecas). Mediante la articulación de diferentes campos, el usuario puede encontrar la información que busca en función del grado de especificidad que desee.
  2. Destilación: en este procedimiento de recopilación y análisis de información, el curador solo nos muestra la información más relevante. Es el formato más utilizado en los dípticos y trípticos de publicidad (donde se busca atraer la atención del cliente con el fin de que solicite una información más detallada en otro punto y momento). A este procedimiento se le conoce con el nombre de ‘información por capas’ y hoy en día cobra relevancia gracias al nuevo reglamento europeo de protección de datos, que utiliza este método para suministrar la información en lo relativo al uso de cookies.
  3. Elevación: consiste en la identificación de tendencias transmitidas a través de mensajes breves. Esta táctica es comúnmente utilizada en las redes sociales, las cuales recopilan la temática más abundantemente tratada en los perfiles de los usuarios en cada momento para, con posterioridad, elaborar un marco de tendencias o trending topics que faciliten la búsqueda al resto de consumidores.
  4. Mezcla: consiste en la combinación de contenidos diversos con un punto en común para crear una nueva fuente de información.
  5. Cronología: reúne un conjunto de informaciones organizado a través de una línea de tiempo. Esta técnica es la más utilizada en las investigaciones históricas, así como en las investigaciones médicas o criminalísticas, puesto que permite establecer una serie de hitos temporales a través de los cuales poder organizar y transmitir la información.

Beneficios de la organización y sistematización de contenidos

Hoy en día está cobrando especial importancia el uso de técnicas para favorecer el aprendizaje digital. Estos sistemas buscan que, a través de un aprendizaje continuo, se divulguen las ideas para poder llegar a un público cada vez más numeroso en un menor lapso temporal. Todos estos beneficios de la curación de contenidos se pueden sistematizar en una serie de consecuencias:

  • Optimiza el posicionamiento de motores de búsqueda (SEO): la curación de contenidos permite generar un contenido original y único para blogs y otro tipo de páginas web. Esto hará que la página web sea más relevante en el motor de búsqueda, otorgándole una mayor visibilidad y preeminencia.
  • Mejora la reputación: en tanto que la información de la página web está más visible en el motor de búsqueda. Favorece el branding, es decir, el desarrollo de la marca y el conocimiento del producto dentro de su segmento de mercado.
  • Aumenta la productividad: aunque en un principio parezca extraño, la relación entre visibilidad del producto y productividad es fundamental en el desarrollo de toda actividad de emprendimiento. En primer lugar, una mayor visibilidad del producto en internet incentivará su demanda y obligará a las empresas especializadas en el mismo a producir una mayor cantidad que ayudará a incrementar los beneficios y mejorar la posición del sector en el mercado. Por otro lado, esta función tiene una deriva motivadora. Cuando los trabajadores de una empresa observan que los resultados de su trabajo tienen una gran difusión, se animan a producir más, haciendo crecer la importancia de la empresa.
  • Facilita las relaciones empresariales: una conclusión a la que se llega a través del análisis de toda la información anterior es que la curación de contenidos facilita las relaciones empresariales. Puesto que la curación de contenidos coadyuva a un mayor conocimiento del producto de una empresa, estas la utilizan para difundir el conocimiento de sus productos no solo entre sus clientes potenciales, sino entre posibles socios, favoreciendo así una multiplicidad de sinergias colaborativas.

Etapas del proceso de curación de contenidos

Todo proceso de elaboración de contenidos se caracteriza por la presencia de una serie de fases:

  1. Identificar necesidades: en primer lugar hay que evaluar el estado de la información de que se dispone y ver cuáles son sus debilidades para priorizarlas a la hora de trabajar en la curación de contenidos.
  2. Adquirir contenido: una vez se han identificado los problemas en materia de información, se debe enfocar la investigación para reforzar aquellas lagunas conceptuales existentes y reforzar la imagen del producto.
  3. Validar y almacenar: mientras tiene lugar el proceso de investigación a la hora de buscar información de calidad hay que realizar labores de discernimiento. Se debe separar el contenido principal del menos relevante para poder generar contenido de calidad.
  4. Compartir y distribuir: porque “cuatro ojos ven más que dos”, la curación de contenidos va íntimamente asociada al trabajo en grupo. En la elaboración de informaciones se deben contraponer diferentes opiniones y bocetos antes de presentar el resultado final.
  5. Medir y mejorar: una vez se ha realizado el trabajo se debe valorar el impacto que ha tenido en el mercado. Hay que analizar la utilidad de la información a la hora de promocionar el producto para, eventualmente, corregir aquello que se desvíe de los objetivos previstos.

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