Participar en rankings ayuda a mejorar la organización

Participar en rankings ayuda a mejorar la organización
Rankings empresariales y visibilidad forman una buena combinación en las estrategias de darse a conocer en el mercado, en especial para las alianzas B2B

En los contenidos que tratan sobre gestión de empresas, inevitablemente aparecen los rankings empresariales. Son herramientas que permiten realizar estudios económicos sectoriales y resultan imprescindibles para evaluar las últimas tendencias de mercado, así como para ser tenidos en cuenta en futuros planes de negocio.

Las fuentes de información empresarial

La información contenida en los registros mercantiles, así como los balances anuales tiene carácter público. La toma de datos para estudios estadísticos está regulada y desde las propias autoridades parte la iniciativa para la exposición de todo tipo de informes y estadísticas. Así, los organismos dependientes del Estado o de las Comunidades Autónomas realizan habitualmente estudios microeconómicos y empresariales para su publicación.

Sin embargo, la información disponible desde servicios públicos es insuficiente para algunos sectores muy específicos. Asimismo, es frecuente que datos interesantes en el ámbito local queden absolutamente enmascarados por aplicar un estudio a áreas más extensas de población o territorio.

Aquí es donde juegan un importante papel las iniciativas privadas. Sobre ellas es posible gestionar volúmenes considerables y relevantes de información. Las propias empresas ceden los datos que, por otra parte, son públicos, a estos proyectos y a cambio obtienen visibilidad.

La aparición en un ranking sectorial fija el nombre de marca en la memoria de los gestores que comparten sector productivo. A partir de ese momento, la denominación de la empresa es una referencia para hacer comparaciones, para investigar o para pensar en ella como partner en un proyecto.

Las oportunidades encontradas en B2B

Una parte importante de las actividades de las compañías está dedicada a las transacciones B2B. Aunque solo sea por las relaciones de dependencia que una empresa genera con sus proveedores ya representa una carga importante de trabajo.

Pero hay más, la dimensión ajustada a tiempos de crisis de muchas empresas hace difícil emprender proyectos que requieran una infraestructura potente. En este caso, cobran una relevancia significativa las alianzas establecidas con otras firmas que puedan colaborar en un esfuerzo común.

La unión temporal de empresas es una solución habitual para cumplir algunos requisitos en concursos de contratos públicos. Antes de llegar a concebir una alianza de este tipo juega un papel primordial la información. Con ella, la selección del socio perfecto resulta más cómoda y los primeros contactos son un recurso de conocimiento que se mantiene en el tiempo.

Benchmarking empresarial con rankings especializados y rankings generalistas

El benchmarking empresarial es una actividad de investigación de mercados que consiste en establecer criterios de comparación entre productos, servicios y procedimientos operativos. Forma parte de las actividades asignadas a la alta dirección y terminan sus resultados formando parte del plan de negocio o de los planes de mejora. Por tal motivo, no es una actividad puntual, sino una pauta de investigación sobre la realidad económica en la que se mueve la empresa.

Una empresa puede dividir su actividad en dos ámbitos. Uno dirigido hacia sus clientes y otro dirigido hacia su propia organización interna. Es lo que en denominación tradicional del comercio minorista se distingue con los términos tienda y trastienda.

Tanto una empresa con sus clientes como dentro de su propia organización genera un gran volumen de información. Destacar en algún aspecto sirve para ser un ejemplo a otros que desean mejorar en ese aspecto precisamente. La calidad en una dimensión de la actividad empresarial siempre repercute en positivo sobre la actividad comercial central que sostiene a la compañía.

Los rankings especializados que podemos encontrar son los siguientes:

  1. Responsabilidad social corporativa. Es un capítulo relevante de las políticas internas de las empresas. Está formado por una suma de pequeñas actuaciones a favor del medio ambiente, los beneficios sociales para los trabajadores, la reducción del gasto energético o rendir cuentas sobre medidas emprendidas de sensibilización social entre trabajadores y clientes. Es un abanico muy completo de actuaciones que en conjunto definen un impacto positivo en la sociedad. Estas están destinadas a generar empatía con la marca y hacer más profundo su arraigo en el mercado.
  2. Recursos humanos. La selección y formación del personal de una empresa es a veces la clave que determina su evolución económica. En las empresas tecnológicas, buscar a talentos muy determinados por sus perfiles es una categoría profesional en sí misma. La gestión positiva de un grupo humano muy especializado también. Los máximos especialistas en la materia pueden señalar a aquellas empresas que hacen bien las cosas en este terreno. Quien figura en estas listas de excelencia atrae sobre la marca miles de oportunidades sin estar relacionadas especialmente con este capítulo.
  3. Marketing. Las técnicas de publicidad y marketing se valoran como un elemento innovador y diferenciador en las organizaciones. La creatividad cuando tiene éxito es una fuente inagotable de imitadores y promotores involuntarios de una misión empresarial. Es un verdadero premio figurar en este terreno entre grandes compañías que por descontado conocen y aplican todos los adelantos en este terreno.
  4. I+D+I. Es una cualidad que define la proyección a futuro de una empresa. Las inversiones exitosas en este terreno son una fuente de confianza tanto para clientes como para el mercado financiero. Tener una trayectoria en acuerdos con instituciones académicas y de investigación otorga credibilidad y prestigio y, a partir de ahí, la confianza por parte de terceros se convierte en una fuente segura de rentabilidad.
  5. Políticas de igualdad y conciliación. Está englobada, normalmente, con el capítulo de la responsabilidad social corporativa, pero cuando estamos hablando de una gran empresa este apartado tiene relevancia propia. Por cuestiones sociológicas es un tema recurrente en las redes sociales y medios de comunicación. Ser aquí una referencia produce más impactos positivos para la marca que muchas campañas de publicidad.
  6. Métodos avanzados de gestión. Cuando la estructura organizativa es muy innovadora, este capítulo resulta de interés. No se suelen hacer muchos experimentos con la forma tradicional de organizar una empresa. Si se hacen y salen bien, la firma puede ser citada en miles de conferencias de formación como un ejemplo.
  7. Administración de recursos en la nube y digitalización. Los grandes edificios con oficinas definen la estructura jerárquica de las organizaciones. Es muy evidente en las instituciones que representan a las autoridades públicas. Ahora las empresas trasladan esa plantilla de su organización hacia servicios en la nube. La arquitectura lógica de estos nuevos entornos son el paradigma de la nueva organización: polivalente, orientada a proyectos, descentralizada y autónoma.
  8. Inteligencia artificial y automatización. Figurar en un ranking de empresas como referencia en aplicación en este tipo de técnicas atrae la atención del sector más esforzado en la innovación tecnológica. No es fácil, pero, si se consigue, los beneficios no se reducen a las ventajas observadas en rendimientos productivos. También alcanza a servir como una publicidad gratuita y de efecto continuo.
  9. Ahorro energético y reciclaje. Es una parte de la responsabilidad social corporativa pero en las empresas con gran gasto energético se puede considerar como categoría independiente. Una gráfica en PowerPoint con las mejores empresas en este terreno mostrado por una personalidad destacada en estas cuestiones genera un buen impacto de marca.
  10. Geolocalización y mercados globales. Es un aspecto muy significativo para numerosos proyectos. Sin tener los efectos masivos de los capítulos anteriores, puede despertar el interés necesario para que una firma emprenda acciones concretas. Se trata de estar bien posicionado comercialmente en una zona geográfica determinada, bien por tiendas físicas o por disponer de personal en una zona bien delimitada del territorio. Aquí puede ser suficiente con tener una trayectoria comercial correcta y contar con el favor del mercado local.

Los rankings sectoriales son la norma cuando se trata de destacar cualidades generales de las empresas. No es necesario marcar los sectores principales de la economía, solo aquellos aspectos donde puede destacar una empresa. No tendría sentido comparar en estas categorías un banco con una empresa exportadora de frutas. Entre estos rankings generalistas tenemos:

  1. Facturación y rentabilidad. Son los temas más sensibles para la junta de accionistas. Es lo primero que se mira antes de entrar como socio en una empresa o en un primer examen por parte de la competencia.
  2. Volumen de negocio. Mide un poco el volumen económico de la empresa gracias a los ingresos recibidos por su actividad comercial para un período de tiempo dado. En la comparación de empresas muy similares y con trayectorias parecidas suele ser un indicador muy fiable de la parte del mercado que ocupan y de las posibilidades de crecimiento que tienen.
  3. Número de empleados y productividad. Un aspecto muy importante a la hora de pensar en aplicar nuevos procesos de trabajo. Es más aconsejable para aquellos que tienen unas ratios peores y más peligroso para aquellos que en el mercado son una referencia de productividad. Hay que atender al dicho tantas veces repetido de que lo que funciona bien no se toca.
  4. Exportaciones y mercados exteriores. La conquista de mercados exteriores ha sido un colchón de seguridad en los tiempos de crisis. Si hay que apostar por una empresa es importante conocer las ratios de sus importaciones como factor económico de estabilidad a largo plazo.

En definitiva, la participación en rankings empresariales supone entrar en el escaparate de la información económica. Una empresa que tiene una vocación de liderar el sector en el que se encuentra debe sentirse cómoda en esta tarea. La aparición en estas listas con buenos ratios es el primer paso para consolidar las posiciones alcanzadas y señalar nuevas metas.

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