Plan Integrado de Energía y clima 2021-2030

En este artículo, explicamos el PNIEC, la gran apuesta española por el cambio climático. Además, analizamos sus medidas, objetivos y cómo entrará en vigor

El nuevo gobierno ha centrado gran parte de su acción en contrarrestar la ya considerada como «emergencia climática». En este sentido, se ha ideado el PNIEC o Plan Integrado para la Energía y el Clima. El objetivo de este proyecto es servir como base para la transición ecológica hacia una economía descarbonizada, de acuerdo a los estándares impuestos por distintas organizaciones internacionales. En este artículo, hablamos de este plan, explicando los ejes en los que se articula y los resultados que se pretenden conseguir.

¿Qué es el PNIEC?

Este plan de energía y clima establece una serie de objetivos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, a la vez que crea un camino para la eficiencia energética y la apuesta por las energías renovables. Se pretende también modernizar la economía nacional y afianzar la posición de España como líder en conducta ecológica.

A su vez, trata de potenciar los efectos beneficiosos para la economía, la salud, el empleo y el medio ambiente; además de minimizar el coste económico y de adaptación a los sectores o negocios que puedan verse afectados.

Una vez que el gobierno finalice la elaboración del plan, es elevado a la Comisión Europea para evaluarlo y se presenta a los agentes afectados de este país a lo largo de 2019. Actualmente, el plan ha sido objeto de una primera gran revisión y deberá ser aprobado antes de entrar en vigor.

¿Cuáles son sus objetivos?

De acuerdo con el Gobierno de Españala normativa estará en vigor entre 2021 y 2030, año en el que se deberán realizar los resultados. A nivel objetivo, se pretenden crear entre 250.000 y 364.000 empleos a lo largo de la década, así como disminuir un 15 % la dependencia energética del extranjero, pasando del 74 % actual a un 59 %.

De la misma manera, se potenciarán las energías renovables hasta que supongan el 42 % de las energías totales. En el caso de la generación de electricidad, este porcentaje aumentará hasta el 74 %. La eficiencia energética, por su parte, mejorará un 39´6 %, y se logrará la minimización de emisiones GEI (gases de efecto invernadero) en un 21 % respecto a 1990.

Por otro lado, ya en 2050, cuando el plan lleve dos décadas concluido, se establecen otros objetivos más ambiciosos, como el alcance de un sistema eléctrico 100 % basado en energías limpias y la reducción de un 90 % de las emisiones GEI, consiguiendo la tan ansiada neutralidad climática.

¿En qué se basa el PNIEC?

Esta legislación dispone de tres fuentes de inspiración fundamentales: la Comisión Europea, el Acuerdo de París de 2015 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

Comisión Europea

El organismo comunitario, después de haber recibido y estudiado en profundidad el documento, respondió a este indicando ciertos aspectos que se deberían mejorar para cumplir con los criterios de convergencia. Así, las principales observaciones fueron:

  • Dejar constancia de la relación que hay entre las medidas que se tomarán y las políticas (leyes) que deben aprobarse.
  • Establecer medidas que ayuden a conseguir el objetivo de tener una cuota de energías renovables del 42 %.
  • Potenciar la cooperación con Portugal y Francia en cuanto a mercados interiores de energía y conexiones transfronterizas.
  • Brindar más información sobre cómo afectarán las políticas, normativas y objetivos en la sociedad, especialmente en el empleo.
  • Reflexionar más sobre cómo alcanzar los objetivos de ahorro y eficiencia energéticos.
  • Demostrar que se le ha dado al principio de eficiencia energética la debida importancia, así como a lalucha contra la pobreza energética.

Acuerdo de París

El Acuerdo de París fue firmado en 2015 por 195 países, siendo considerado actualmente como el compromiso internacional más ambicioso jamás establecido para luchar contra el calentamiento global.

De esta manera, una de las acciones que ratificó la Unión Europea fue encargar a cada estado miembro la elaboración de una normativa de carácter ecologista. Así, este Plan de Energía 2021-2030 es la legislación que España se comprometió a redactar para cumplir con el objetivo principal del acuerdo de 2015: contener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 ºC.

Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas

Los objetivos del PNIEC están basados en cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por la ONU. Entre ellos, destacamos la preservación del agua limpia, el uso de energías limpias y no contaminantes y un empleo responsable de los recursos que tenemos, así como conservar los medios de producción.

El objetivo número 13 es el que más se centra en el asunto que nos ocupa, pues trata de desarrollar una acción por el clima que resulte verdaderamente eficaz. A su vez, otros objetivos se refieren al cuidado de la vida submarina, la vida de los ecosistemas terrestres y la creación de alianzas para una acción colectiva global.

¿Qué medidas propone el PNIEC?

Anteriormente, hemos hablado de los objetivos que propone este plan para la década, así como del camino que asienta para instituciones, empresas y cualquier persona a título individual. A continuación, profundizamos un poco más en este último aspecto para centrarnos en lo que se debe llevar a cabo.

Fomento de las energías renovables

En primer término, se duplicará la presencia de energías renovables en todos los sectores de la sociedad, desde el transporte y la industria hasta el consumo doméstico. Para 2030 se calcula que el sector eléctrico tendrá una potencia de 157 GW, de los que 50 GW serán de energía eólica, 37 GW de solar fotovoltaica y 16 GW de hidráulica.

De igual modo, se eliminarán todas las medidas anteriores que limiten o dificulten a quienes desean apostar por el autoconsumo energético. Respecto a esto, uno de los cambios legales más destacados será laeliminación del denominado «impuesto al sol».

Autoabastecimiento energético

Uno de los mayores obstáculos que enfrenta la transición a las fuentes limpias es la alta dependencia energética que España tiene del exterior. Como ejemplo, nuestro país era exportador de electricidad a Marruecos, pero en el año 2019 la balanza se inclinó hacia el lado opuesto y pasamos a importar más energía de la que le vendemos al país africano.

El autoabastecimiento energético es fundamental, ya que no se pueden cambiar las fuentes de energía si se recurre a las de otros países. Por ello, el gobierno calcula la inversión necesaria en 236.000 millones de euros a lo largo de la década, proviniendo un 80 % del sector privado y el 20 % restante del público.

Una de las principales medidas a este respecto es importar menos combustibles fósiles, especialmente petróleo y carbón. Esto se realizará mientras se implantan mayores fuentes de energías renovables y se potencia el mercado interior de energía.

Fomento del I+D+i

Las consecuencias de este plan nacional no se reducen al ámbito ecológico, sino que supondrán una mejora de la economía. Por un lado, se afianza nuestro país como uno autoabastecido y con capacidad para exportar. Por otro, se incentiva el I+D+i al proponer nuevas soluciones para alcanzar los ambiciosos objetivos que se han fijado.

Los efectos del fomento de la Investigación + Desarrollo + innovación son, en primer lugar, la creación de entre 250.000 y 264.000 puestos de trabajo, lo que supondría un aumento del 1´7 % para el año 2030. Más específicamente, el sector de las energías renovables creará entre 102.000 y 182.000 empleos al año.

La distribución del aumento de puestos de trabajos por sector sería la siguiente: el comercio crearía 52.700 empleos; la industria de manufacturas, 52.000 puestos; y la construcción, 41.700 empleos.

Fomento de la salud

La contaminación del aire es una de las principales causes de muertes por problemas respiratorios y cardiovasculares, especialmente en casos de muerte prematura. Las estadísticas son claras: la mortalidad en ciudades con altos niveles de contaminación es entre un 15 % y un 20 % mayor que los lugares que presentan un aire más limpio.

Las muertes prematuras son también otra de las prioridades de esta actuación, pues se trata de pasar de 8900 muertes, aproximadamente, a unas 6700.

Conclusiones del PNIEC

Tras haber analizado en profundidad el Plan Nacional Integrado de la Energía y el Clima 2021 – 2030, podemos afirmar que estamos ante una acción muy ambiciosa de este país para la mitigación del cambio climático y sus efectos catastróficos para el planeta, así como las consecuencias particulares para esta nación.

A su vez, es uno de los compromisos de España para sumarse a las políticas comunitarias de la Unión Europea y los acuerdos internacionales de París y los de Naciones Unidas. Por este motivo, lo fundamental es que la acción sea conjunta, pues si las grandes potencias (en particular Estados Unidos y China) no se suman, el problema no podría solucionarse.

En conclusión, el PNIEC no solo debe tratarse de un compromiso que adquieran las instituciones nacionales, autonómicas o locales, sino que las empresas, independientemente del sector al que se dediquen y, sobre todo, la sociedad en general, debe sentirse igualmente involucrada para trabajar conjuntamente. Los beneficios serán para todos, pero las consecuencias de no actuar, también.

 

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