La página web www.cerem.es utiliza cookies para mejorar los servicios ofrecidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso e instalación. Para más información haga click aquí.

Problemática y soluciones a la movilidad laboral

Problemática y soluciones a la movilidad laboral
La ejecución de un Plan de movilidad sostenible es la solución para acabar con los problemas originados por la movilidad laboral en nuestras ciudades

Los desplazamientos del hogar al centro de trabajo y viceversa se han convertido en una problemática social que urge paliar para poner freno a los diferentes perjuicios ocasionados, solo en el ámbito medioambiental, sino también en la propia salud de los trabajadores.

En España, atendiendo exclusivamente a los desplazamientos realizados para ir al trabajo o del trabajo a casa, se producen anualmente casi 90.000 siniestros que desembocan en una baja laboral. Y lo que es peor, más de 350 son siniestros mortales.

El exponencial incremento del transporte individual motorizado ha arrojado un escenario de masificación, sobre todo en las grandes ciudades. A través de un Plan de movilidad sostenible, esto es algo que conviene controlar en pro de una mejor calidad de vida personal y de un desarrollo sostenible en el ámbito medioambiental.

La movilidad laboral, una lacra medioambiental

Desde el punto de vista ambiental, relacionado con la contaminación atmosférica derivada de las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos de tracción motora utilizados para nuestros desplazamientos, la movilidad laboral supone toda una problemática. Sobre todo, en el caso en el que dichos vehículos son utilizados por una sola persona.

Aunque cada vez va ganando más adeptos, la política de compartir vehículo con más pasajeros para realizar los mismos desplazamientos laborales aún no está lo suficientemente extendida. Así, tal desaprovechamiento de los recursos existentes incide en una mayor contaminación medioambiental que a la larga juega en contra de todos.

Especial atención también hay que prestar a aquellos ciudadanos asentados en grandes zonas urbanas, ya que la saturación del tráfico rodado desata en estos enclaves un aumento de los índices contaminantes. Debido a este motivo, las personas que viven en zonas con un aire contaminado son más propensas a padecer afecciones respiratorias o alteraciones cardiovasculares. Siempre en mayor medida que aquellas que moran en lugares exentos de estos altos niveles de contaminación en el ambiente.

Ámbito social y familiar

Desde el punto social, el tiempo dedicado a los desplazamientos es el mismo que no se invierte en las relaciones sociales de índole personal, así como en las familiares. Este hecho cotidiano puede despertar en los trabajadores un estado de angustia y ansiedad, originando así problemas que afecten al ámbito más íntimo de la persona.

Siniestros in itinere

Relacionada con la movilidad laboral, la repetición continuada de factores externos que alteren un normal estado psicológico del trabajador sirve en ocasiones de acicate para modificar conductas de forma peligrosa.

Una situación muy habitual es la de los atascos diarios. Con todo, es precisamente en este estado de intranquilidad donde se encuentran los accidentes in itinere, pues en muchas ocasiones tales siniestros son fruto de un estrés continuado y de una situación de ansiedad personal motivada por la problemática existente.

Tal y como se ha comentado anteriormente, en España se suceden anualmente alrededor de 90.000 siniestros relacionados con esta causa de la movilidad laboral, siendo más de 350 los siniestros en los que hay que lamentar víctimas mortales.

Por ello, la problemática existente en materia de movilidad lleva aparejada la psicología, algo que puede derivar en accidentes in itinere por reacciones violentas o viscerales generadas por un agotamiento psicológico.

Contaminación acústica

Si en el primero de los puntos se ha hecho hincapié en la lacra medioambiental que supone el actual escenario de movilidad laboral, no es menos cierto que la contaminación acústica es otro de los problemas añadidos.

Unos elevados niveles sonoros por encima de los parámetros permitidos pueden afectar al sistema nervioso de las personas. Y es que el ruido continúa siendo uno de los principales factores de riesgo que afectan a la capacidad de concentración y que pueden originar incluso ciertas enfermedades cardiovasculares. Todo ello también puede consolidarse como una de las causas de los accidentes in itinere anteriormente mencionados.

Afortunadamente, se trata de una problemática social que puede y debe combatirse con diferentes herramientas. Algunas de ellas dependen exclusivamente del trabajador, aunque bien es cierto que las administraciones públicas tienen que poner voluntad y medios.  

¿Cómo combatir la problemática derivada de la movilidad laboral?

El fomento del teletrabajo, la promoción de la bicicleta como alternativa de desplazamiento en el ámbito laboral, la optimización de los planes de movilidad de las administraciones públicas o la creación de carriles bici en los casos urbanos y no solo en las rondas periféricas son algunas de las propuestas a las que hay que prestar especial atención. También a los cambios de hábitos de los propios trabajadores, con la utilización de vehículos eléctricos compartidos con otros usuarios.

Fomento del teletrabajo

El exponencial avance de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación registrado en las últimas décadas está cambiando el escenario de la productividad laboral. Gracias a las herramientas puestas a disposición de los trabajadores, en multitud de ocasiones ya no es preciso acudir físicamente al lugar de trabajo para mantener e incluso aumentar la productividad laboral.

En la actualidad existen suficientes herramientas en el ámbito digital como para poder trabajar desde casa sin que la calidad del trabajo se vea mescabada. De esta forma, se podrá reducir de forma considerable el número de desplazamientos relacionados con la movilidad laboral. Tan solo es preciso crear y consolidar una cultura que dé al traste con el añejo término del presencialismo, al menos en los casos en los que así pueda darse.

Promoción de la bicicleta

Asentada ya en muchos países modernos más allá de un mero instrumento para el ocio o la práctica deportiva, la bicicleta es una óptima alternativa a los vehículos motorizados en el espectro de la movilidad laboral.

Además de la propia voluntad de los trabajadores para cambiar sus hábitos de desplazamiento al trabajo, las administraciones públicas también deben ser las encargadas de dar facilidades para promocionar el uso de la bicicleta con el trasfondo laboral.

Por este motivo, es necesario que, en los casos urbanos de las ciudades, especialmente en las zonas eminentemente comerciales o financieras, existan carriles bici adecuados a tal efecto, no solo en las rondas periféricas. Solo de esta forma los trabajadores tendrán ante sí una alternativa acorde a las exigencias.

Planes de movilidad urbana

El crecimiento de las principales urbes ha de tener su fiel reflejo en los planes de movilidad urbana, que han de adecuarse a las nuevas exigencias derivadas en materia de movilidad.

Restringir el tráfico de vehículos en los centros neurálgicos de las ciudades es una de las opciones más ventajosas. Se ha de tener en cuenta que este tipo de decisiones deben ir compensadas con otras que puedan ser aprovechadas por los trabajadores, como es el caso de la correcta adecuación de la red de transporte público.

Las correctas decisiones en materia de movilidad son a veces un tanto impopulares, fruto del desconocimiento de los ciudadanos. De esta forma, también es importante confeccionar campañas de comunicación y marketing en las que se dé cumplida cuenta de los beneficios colectivos que supondrán la implementación de las nuevas medidas establecidas.

Hacia la sostenibilidad

Dentro de los planes de movilidad de las ciudades, cada vez es más común el diseño de estrategias relacionadas con la movilidad urbana sostenible. De hecho, esta política es la verdadera tendencia a la que deben sumarse las ciudades que aún no han implementado medidas al respecto.

Este catálogo de buenas prácticas engloba y conjuga aspectos como la peatonalización progresiva del centro de las ciudades, el fomento de la movilidad multimodal en la urbe, el fomento del uso de la bicicleta con sus correspondientes infraestructuras o la sostenibilidad medioambiental de los transportes públicos, entre otros factores. Todo un conglomerado de iniciativas que han de implementarse en las ciudades, dependiendo de las necesidades, con el imperial objetivo de acabar con la supremacía del vehículo como adalid del transporte cotidiano para acudir al puesto de trabajo.

Coche eléctrico y su uso compartido

La aparición del coche eléctrico también es otra fórmula que ayuda a paliar, al menos en parte, el problema derivado de la movilidad laboral. Aunque en este tipo de vehículos hay ausencia de gases contaminantes, también se recomienda un uso compartido para acudir al centro de trabajo, tal y como se ha recomendado anteriormente en el caso de los vehículos convencionales.

Otra opción que también puede resultar ventajosa, sobre todo en el caso de las ciudades, es la utilización de un coche híbrido, que combina el motor eléctrico con uno de combustión, dependiendo de la demanda puntual. Es ideal para un buen uso en el entorno urbano.

En definitiva, aunque la problemática surgida a raíz de la movilidad laboral es una realidad fehaciente que origina perjuicios al medioambiente y a las personas, poner remiendo a esta situación es posible si se construye una verdadera conciencia social que vaya desde las personas particulares hasta las administraciones públicas.

De todos depende que en los próximos años las grandes ciudades tomen el camino de la sostenibilidad en materia de movilidad urbana. Algo que redundará en beneficio de todos los ciudadanos y en un correspondiente aumento de la calidad de vida. Una estrategia global a través de la cual se podrán reducir las altas cifras de siniestros que cada año copan las estadísticas. 

Formación relacionada

Subir