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Programas de apoyo a los cambios tecnológicos

Programas de apoyo a los cambios tecnológicos
La formación y mentorización son dos estrategias eficaces para lograr la adaptación al cambio tecnológico, dentro de la organización empresarial

En la empresa, lo único permanente es el cambio. Con esta frase, se resaltan el carácter cambiante y la evolución continua que experimentan las empresas de hoy en día. Cambios que, por otra parte, son necesarios para el crecimiento y la evolución de cualquier actividad.

Son muchas las áreas en las que evolucionan la sociedad y empresa, pero uno de los ámbitos en los que estos cambios se producen, de forma más rápida y constante, es, precisamente, el área tecnológica. El cambio tecnológico supone una modificación constante en la forma de hacer las cosas, las herramientas que se utilizan y el enfoque de cualquier negocio.

Dependiendo del tipo de actividad que desarrolla una empresa, estos cambios afectarán a unas áreas más que a otras, dentro de la estructura de la empresa, pero, al final, acaban afectando a toda la compañía. Cuando una empresa se ve obligada a adaptarse a las novedades tecnológicas y nuevas tecnologías que afectan a su sector, surge una pregunta: ¿está mi organización preparada para la adaptación al cambio?

Responder a esta pregunta no es nada fácil, ya que son muchos los factores que pueden influir en lo fácil o difícil que resulte, para una empresa, conseguir que todos los niveles y todo el personal de su organización asuman los cambios de manera natural y sean capaces de adaptar su trabajo a estas nuevas tecnologías.

Se van a analizar algunos de los factores que influyen en la resistencia al cambio en las organizaciones:

Factores culturales

No cabe duda de que cualquier empresa tiene una cultura propia, unida a la de sus miembros, como individuos. Esto hace que existan unos cánones establecidos y una forma habitual de hacer las cosas, orientados a un enfoque propio de cada organización.

Esta cultura, bien implantada, suele representar un freno importante en la facilidad para asumir estos cambios derivados de la tecnología en un sector de actividad.

Factores ligados a la actitud

Es fundamental, para que una empresa pueda asumir los cambios necesarios en su actividad, que sus miembros tengan una predisposición a ellos, los asuman y mantengan una actitud orientada a la evolución.

La actitud de los trabajadores de cualquier empresa hacia el cambio puede suponer un freno importante en el avance hacia el tecnológico y es algo en lo que las firmas deberán centrar gran parte de sus esfuerzos.

Factores ligados al conocimiento

Aunque este pueda resultar un freno fácilmente salvable, no hay que pasarlo por alto, puesto que es fundamental, para que la organización pueda asumir cualquier adaptación, que sus miembros conozcan la nueva tecnología y sepan cómo usarla y aplicarla en su actividad habitual.

Factores generacionales

En cualquier empresa, hay trabajadores de diferentes edades y con diferentes experiencias y relaciones con la tecnología. Puede ser común que aquellos trabajadores de más edad y menos acostumbrados a trabajar en un entorno tecnológico sean más resistentes a introducir una innovación tecnológica.

Esto ocurre debido a que, tradicionalmente, no todos los ámbitos de la empresa tienen la necesidad de estar en contacto con la tecnología. Sin embargo, aquellos trabajadores más jóvenes o los conocidos bajo el nombre de millennials, seguramente, no tendrán dificultad para asumir cualquier innovación tecnológica, ya que se trata de unas generaciones que han nacido con las nuevas tecnologías.

Factores ligados a la seguridad

Aunque la tecnología siempre trae mejoras en las formas de hacer las cosas, en muchos casos, los trabajadores sienten que el uso de la tecnología puede hacer sus vidas y trabajos menos seguros. Con la tecnología, todo está conectado, es posible y es más fácil el acceso a lugares y entornos que antes no estaban tan al alcance de un clic. Esto lleva a encontrar ciertos miedos en el hecho de ser más vulnerables, debido a esta tecnología, así cómo a sentir que la tecnología puede invadir sus vidas e, incluso, servir de sustituta.

No son raros los casos en los que un avance tecnológico o la puesta en marcha de un proceso de digitalización de una actividad ha hecho sentir a los trabajadores que pueden ser prescindibles y la tecnología puede acabar con su valor añadido en el trabajo. Nada más lejos de la realidad de las organizaciones.

Precisamente, la incorporación de tecnologías y el cambio tecnológico reclaman más de los trabajadores, que deben conocer y controlar esa tecnología.

Factores ligados a la propia organización

Uno de los aspectos más importantes para lograr con éxito una incorporación de tecnología en la organización es que los propios dirigentes o responsables de liderar ese cambio sean capaces de gestionar este cambio de manera adecuada.

Los líderes del cambio deben ser capaces de hacer conscientes a los trabajadores de la organización de las ventajas que supone esa incorporación de tecnología, así como de cuáles son los beneficios, para ellos, de su adaptación. Serán los principales responsables de identificar los problemas que puedan surgir y tomar las mejores decisiones, para facilitar la adaptación. Por tanto, son unos elementos fundamentales en todo este proceso de cambio.

Antes los factores analizados que pueden tener una influencia decisiva en el éxito, en cualquier proceso de adaptación tecnológica en una empresa, surge la necesidad de buscar soluciones. Las empresas deben encontrar la forma de conseguir que un cambio tecnológico suponga una oportunidad para crecer y mejorar la situación de sus trabajadores.

Para lograr esto, es necesario poner en marcha una estrategia de lucha contra esta resistencia de los trabajadores a los cambios tecnológicos, que estará basada en varios aspectos:

Mentorización

Una de las técnicas que pueden ayudar a que los trabajadores de una empresa en continuo cambio puedan adaptarse a las nuevas tecnologías es el desarrollo de acciones de mentorización en la organización. Cuando se lleva a cabo un proceso de mentorización, lo que se está poniendo en marcha es un proceso de acompañamiento, ayuda y asesoramiento sobre algún aspecto determinado.

En los casos en los que la resistencia al cambio es más un problema de actitud o cultura, el desarrollo de una mentorización puede dar buenos resultados. Los trabajadores más reticentes a aceptar estas nuevas tecnologías recibirán un apoyo por parte de otro trabajador o alguien externo que ayudará a entender la necesidad del cambio. Esta mentorización suele ser muy positiva, ya que se configura como un proceso progresivo sobre el trabajador.

Durante el proceso de mentorización, se llevarán a cabo algunas acciones que ayuden en esta necesaria adaptación. Entre ellas:

  1. Hacer comprender al trabajador que el cambio es necesario. El trabajador debe ser consciente de por qué la empresa necesita incorporar esa innovación tecnológica y ver los beneficios, tanto para ella como para él mismo, de esta incorporación. Solo, de esta forma, se podrán obtener los mejores resultados.
  2. Facilitar el proceso. Unas de las principales funciones serán motivar, apoyar y gestionar estos cambios con el trabajador. Se llevarán a cabo las medidas necesarias para que esta adaptación resulte fácil y se puedan vencer las barreras ligadas al desconocimiento o el temor a la seguridad.
  3. Facilitar tiempo para la adaptación. Está claro que los cambios requieren tiempo, para la empresa y los trabajadores. Por eso, en todo este proceso, hay que dar tiempo a los trabajadores, para que puedan ir asimilando las nuevas tareas y funciones que deben llevar a cabo con el cambio de enfoque en la organización.
  4. Fomentar el apoyo de otros trabajadores. Si, en la organización, hay trabajadores con más facilidad para asumir el cambio tecnológico, hay que aprovechar para que sean ellos los que ayuden y apoyen a los más reticentes o con menos experiencia en relación con las tecnologías.
  5. Escuchar. Un aspecto fundamental de todo mentor es escuchar al trabajador, en cuanto a sus problemas y necesidades relacionadas con estos cambios. Es una función que también debe llevar a cabo el director de la organización, si busca resultados eficaces en todo el proceso.
  6. Apoyo continuo. Tanto por parte del mentor como por parte de la organización, es necesario que los trabajadores reciban apoyo continuo en esta adaptación y sientan que no están solos en el proceso.

Formación

La otra gran medida que ayudará a que esta adaptación al cambio se haga de forma totalmente gradual y sea fácil es la formación. Uno de los factores que influyen, de manera determinante, en la resistencia es la falta de conocimientos sobre el uso de la tecnología o porqué de su implementación. Una correcta estrategia de formación dirigida a toda la organización facilitará esta adaptación a los cambios tecnológicos.

Si para algunos trabajadores, los millennials, la tecnología no supone un problema, hay otra clase de trabajadores de generaciones anteriores que no ha vivido tan de cerca esta tecnología. Por ello, una de las herramientas fundamentales para conseguir que el cambio en la empresa se haga de manera correcta es proporcionar formación básica en el manejo de tecnología y dispositivos a estos trabajadores menos versados.

No basta con la formación en el propio software o la tecnología a incorporar, sino que la esta debe ir más allá y lograr una cierta sensibilización al uso de estas herramientas tecnológicas.

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Comentarios (1)

Responder

Francisco

Enviado el

Estimado,

Encuentro que el documento está super bien, sin embargo creo que es pertinente profundizar un poco más los consejos y acciones para llevar el proceso de mentorización. Por ejemplo, si se mira el primer punto "Hacer comprender al trabajador que el cambio es necesario", está bien el párrafo, describe la acción, pero no dice "cómo" hacerlo o algunos ejemplos de empresas, que sería lo verdaderamente relevante.
De todas formas, el documento presenta una buena estructura para guiarse ante un cambio tecnológico.

Saludos
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