Propuesta de valor del empleador y empleado

Propuesta de valor del empleador y empleado
La comunicación de la propuesta de valor al empleado reside en mostrar al trabajador cuáles son los beneficios económicos e inmateriales que recibe al formar parte de este proyecto.

El factor humano forma parte del éxito de una empresa que es consciente de que no solo debe poner atención en los resultados, sino también en el cuidado del talento que compone el equipo. La mayoría de los trabajadores comienza muy motivada su primer día en la oficina, cuando se incorporan a un nuevo proyecto. Sin embargo, también es frecuente que el nivel de compromiso caiga, después de unos meses, si los trabajadores no han recibido una propuesta de valor empleador por parte de la empresa. Esto se debe a que la suma de motivación intrínseca y externa es clave para el desarrollo profesional de un trabajador y su implicación emocional en el trabajo diario, como clave del employer branding.

La comunicación de la propuesta de valor al empleado reside en mostrar al trabajador cuáles son los beneficios económicos e inmateriales que recibe al formar parte de este proyecto. Beneficios que, a su vez, deben ser una forma de diferenciación de la empresa respecto a la competencia. En caso contrario, las ventajas dejarían de ser tales, por parecer muy habituales y fácilmente alcanzables. Aquello que una empresa puede ofrecer tiene más valor todavía cuando ofrece una ventaja añadida respecto a la competencia. 

Existen beneficios son muy valorados y no están vinculados al factor económico. Por ejemplo, la posibilidad de trabajar desde casa, un día a la  semana; la flexibilidad de horario en la jornada laboral; la posibilidad de ascender en el trabajo, en un plazo de un año; el acceso a la formación en la empresa; la libertad y autonomía de los trabajadores en el ejercicio de sus funciones inmediatas; la posibilidad de recibir servicios de coaching o mentoring; y el tipo de liderazgo son ideas válidas y que ejemplifican cómo funciona este tipo de motivación.

Cómo hacer una propuesta de valor

Conviene realizar una propuesta de valor que muestre una suma de beneficios económicos y también de ventajas emocionales. Sin embargo, nunca se debe poner la atención, únicamente, en los incentivos económicos como una forma de motivación especial. La propuesta de valor también debe compensar el estado emocional del trabajador, que muestra la satisfacción de un empleado que se siente  bien en su trabajo diario porque siente que es valorado y reconocido por su empresa. Cuando la comunicación entre la empresa y los trabajadores es adecuada, los empleados no se sienten un simple número y su nivel de implicación aumenta. 

Además, conviene tener en cuenta que existen distintos perfiles psicológicos y, mientras que existen algunos empleados con una clara orientación al logro y que sí valoran más el factor económico por encima de otros aspectos emocionales; también hay otros trabajadores que tienen una motivación por posicionamiento. Es decir, lo que más valoran es sentirse bien en el equipo, ya que este bienestar nutre su autoestima. Una propuesta de valor debe dar respuesta a las necesidades de distintos perfiles psicológicos. 

Para que una employer value proposition sea un éxito, no solo es fundamental analizar las ventajas en sí mismas, sino que también la comunicación entre el gerente y empleado ha de desarrollarse en un contexto que inspire confianza al trabajador, ya que esta confianza es la base de la credibilidad. Algunos trabajadores están tan decepcionados de experiencias profesionales negativas que tienden a ser escépticos ante posibles promesas.

¿Por qué es tan importante la propuesta de valor?

Porque así como las empresas reciben cada día currículums por parte de trabajadores con talento y que presentan su autocandidatura para trabajar en la empresa, los negocios también compiten con otros centros que pueden ser de interés profesional para sus empleados. Una propuesta de valor ayuda a establecer un compromiso entre la empresa y el trabajador, una alianza de colaboración mutua que es positiva para ambos. Es decir, se trata de un pacto que repite el esquema colaborativo "yo gano-tú ganas". Desde este punto de vista, el empleado recibe esa propuesta de modo positivo, cuando considera que es equitativa al esfuerzo que invierte en la empresa. Y, a su vez, la empresa invierte en la felicidad de los trabajadores porque considera que esta inversión es vital para la evolución del proyecto.

En la comunicación de una propuesta de valor, el gerente debe comunicar al empleado qué es aquello que la empresa espera de él, en un tono de confianza y optimismo. Del mismo modo, se debe equilibrar la balanza y enumerar el valor diferencial de la empresa, además de especificar qué beneficios obtiene el trabajador por formar parte del proyecto. Esta propuesta de valor debe ser comunicada a través de un mensaje sencillo, claro y directo. Lo más importante no es tanto que estas ventajas sean muchas como que sean importantes, al cubrir una necesidad muy valorada por el empleado. Se debe priorizar la calidad, por encima de la cantidad.  

Además, la propuesta de valor debe estar en coherencia con la marca personal de la empresa y reflejar la filosofía de fondo del proyecto. Para poder realizar una propuesta de valor, en primer lugar, la empresa debe identificar qué le diferencia de la competencia y con qué recursos cuenta. Para ello, es posible aplicar el análisis Dafo de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades a la propuesta de valor, para poder alcanzar la excelencia en su comunicación.

Esta propuesta de valor muestra un diálogo entre la empresa y el empleado

En todo proceso de comunicación, no solo debe quedar claro el mensaje del emisor, sino que también deben quedar claras las necesidades del receptor. En este contexto, es conveniente escuchar de los trabajadores los motivos principales por los que abandonan la empresa; o, por el contrario, permanecen en ella. Otra herramienta de ayuda consiste en elaborar encuestas de clima laboral, ya que, desde el anonimato, los trabajadores también se sienten más libres para expresar cuáles son sus verdaderas opiniones. También puede ser aconsejable poner un buzón de sugerencias en la empresa, para que los trabajadores puedan aportar sus propias ideas. Valorar la opinión de los empleados es otra propuesta de valor muy importante para los trabajadores.

La propuesta de valor es una herramienta empresarial que una organización utiliza teniendo en cuenta cuáles son las demandas por parte de los empleados y también las circunstancias del contexto laboral y social para que dichas ventajas estén insertas en un escenario realista. A partir de esta contextualización, también aumenta la empatía.

¿Por qué razón es importante aplicar esta herramienta?

Porque el clima laboral se ha convertido en una de las propuestas de valor más importantes para los trabajadores, que vinculan este aspecto con la felicidad de ir, cada día, a la oficina y disfrutar de la jornada laboral, a partir de su propio desarrollo profesional. Y también está vinculada con la salud, puesto que el estrés y la insatisfacción que derivan de un clima laboral pésimo se convierten en una carga de insatisfacción crónica, que puede producir, incluso, un malestar físico y afectar a la vida personal. 

La comunicación interna y el papel del líder son muy importantes para transmitir a los trabajadores una propuesta de valor, ya que aquello que no se comunica puede pasar desapercibido para los trabajadores. Y, si esto ocurre, es como si esa diferencia competitiva no existiera. Actualmente, los trabajadores valoran mucho aquellas propuestas que potencian la conciliación laboral y el desarrollo de su vida personal.

¿Cuándo se debe empezar a comunicar la propuesta de valor en la empresa?

Debería comenzar a informarse sobre algunos puntos clave de ella durante el proceso de selección. También es esencial enviar un mensaje colectivo, a través de la comunicación de grupo, en una reunión de trabajo o mediante la página web de empresa.

Una de las quejas más habituales de los trabajadores de la empresa es que encuentran contradicciones importantes en la comunicación, al escuchar bonitas palabras y mensajes esperanzadores que luego no tienen su reflejo en la práctica diaria de la empresa. Cuando esto ocurre, se rompe la comunicación y la propuesta de valor se vuelve en contra de la propia empresa, al dañar su marca. Debe existir una coherencia entre la filosofía de empresa, los valores, los hechos y las palabras para que el mensaje sea efectivo de verdad.

Se trata de definir una hoja de ruta como complemento al sueldo que percibe el trabajador por su tarea en la oficina, con el objetivo de potenciar las posibilidades de establecer un vínculo a largo plazo.

Pero, en última instancia, la employee value proposition beneficia en a la propia empresa, que proyecta una imagen de confianza, a nivel externo. Y esta confianza es la mejor herramienta de marketing para poder captar el talento de los candidatos, a partir del trabajo bien hecho.

Filosofía y empresa se dan la mano: ¿qué es aquello que más valora un trabajador para ser feliz en la oficina de su trabajo? La respuesta a esta pregunta puede dar pistas para elaborar una propuesta interesante de valor.

Desde el punto de vista de la empresa, existe otra pregunta de ayuda: ¿qué se puede ofrecer para que aquellos profesionales con más talento decidan quedarse?

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