Punto de situación en la DEI

Punto de situación en la DEI
La aplicación de la DEI ha conllevado la formación de grupos de trabajo entre las Administraciones europeas, estatales, autonómicas y los responsables de las instalaciones IPPC para llevar a cabo las tareas derivadas de la correcta implantación de la mism

La Directiva de Emisiones Industriales, Directiva 2010/75/CEE, en lo sucesivo DEI, dio continuidad a la publicación de la Directiva 96/61/CE, más conocida como IPPC y aglutinó otras seis Directivas previas, como la  relativa a COVs, instalaciones de incineración y de grandes instalaciones de combustión. La DEI fue objeto de trasposición al ordenamiento jurídico español a través del Real Decreto Legislativo 1/2016, de 16 de diciembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de prevención y control integrados de la contaminación.

La Directiva IPPC fue de singular importancia en el ámbito del Medio Ambiente y constituyó un hito al aportar una importante solución integradora, en concreto la unificación de los procedimientos administrativos sectoriales de las distintas autorizaciones en materia ambiental en una única, denominada Autorización Ambiental Integrada (AAI), que contemplara además, por primera vez, los óptimos tecnológicos conocidos como Mejores Técnicas Disponibles (MTD) así como los denominados Valores Límite de Emisión (VLE). Este requisito junto con algunas otras indicaciones deben de ser atendidos obligatoriamente por los titulares de instalaciones donde se llevan a cabo las actividades enumeradas en su anexos, conocidas como actividades IPPC.

La DEI avanzó aún más en la protección al medio e incorporó otras novedades tales como:

  • Ampliación del catálogo de actividades sometidas a las actividades IPPC.
  • Los VLE pierden la flexibilidad que en relación a su cumplimiento tenían en la primera Directiva IPPC. En la actualidad, para la práctica totalidad de sectores las AAI deben de basarse en las conclusiones MTD sectoriales que deben de implantarse en un plazo de 4 años desde su aprobación y determinan la expiración de los plazos de revisión de las AAI por actividad. Se trata de una meta particularmente exigente al implicar implantaciones tecnológicas que conlleven modificaciones importantes en la actividad así como  inversiones potentes
  • Establecimiento de un régimen de inspecciones para las actividades IPPC que no existía con anterioridad (de 1 a 3 años en función del riesgo de la instalación)
  • Mayores especificaciones y más condiciones para los usos de las instalaciones.
  • Ampliación de la protección al suelo y las aguas subterráneas. En el caso de los suelos en la DEI se enfatiza en la necesidad de tratar los denominados “suelos alterados o degradados” y en el caso de España se ha dispuesto la existencia de una acreditación ENAC para la elaboración de informes de evaluación de calidad bajo el alcance “Diseño y ejecución de evaluaciones de la calidad del suelo asociadas a actividades, instalaciones o acciones potencialmente contaminantes”.

La aplicación de la DEI ha conllevado la formación de grupos de trabajo entre las Administraciones europeas, estatales, autonómicas y los responsables de las instalaciones IPPC para llevar a cabo las tareas derivadas de la correcta implantación de la misma. Aspectos que en principio podrían considerarse triviales en relación a la interpretación de los términos incluidos en la citada normativa han requerido de un debate profundo entre los distintos Estados miembros de la UE para tratar de dar una aplicación más o menos homogénea. Incluso el término “instalación” ha sido objeto de debate. Algunos Estados consideran que la “instalación” debe limitarse a la infraestructura en la que se lleva a cabo la actividad contemplada por la normativa IPPC mientras que otros Estados consideran como “instalación” la que de cobertura también a la totalidad de procesos auxiliares que tienen lugar. Así, por ejemplo, atendiendo a este segundo criterio se consideraría como instalación la totalidad de una planta industrial y no únicamente el horno en el que se lleva a cabo el proceso de combustión que es el que realmente la normativa contempla como actividad IPPC.

Entre los trabajos llevados a cabo por este grupo de trabajo, destaca por su singular importancia la revisión y adaptación de los documentos BREF (“BAT References Documents”) o Documentos de Referencia Europeos sobre las Mejores Técnicas Disponibles para sectores concretos. La coordinación y redacción de estos trabajos la realiza el IPPC Bureau, organismo designado por la Comisión Europea.

Otra novedad importante establecida en la DEI es la implantación de un calendario de inspecciones reglamentarias de las instalaciones que en el caso de España corresponde a las Comunidades Autónomas. Ello implica que las mismas elaboren y aprueben un Plan de Inspección, de perioricidad generalmente trienal, en el que se establezca un orden de prioridad basado en el potencial impacto de la instalación para cuyo establecimiento puede hacerse uso algunas metodologías especializadas en el cálculo del riesgo como el  IRAM (Integrated Risk Assesment Methods) que proporciona un algoritmo de decisión en base a criterios de impacto. Una vez establecido el Plan, se bajará en la escala de concreción y se determinará el Programa Anual de Inspecciones.

La operativa a seguir en la realización de inspecciones deberá establecerse a través de las correspondientes instrucciones técnicas y  circulares internas y deberá proporcionarse además la formación que se considere adecuada para el personal que se vaya a encargar de su realización.

Las inspecciones implicarán el análisis previo de la documentación pertinente y una visita “in situ” a la explotación en cuestión. Al fin de la misma deberá procederse a la emisión y publicación de informes. Los resultados previstos pueden ser satisfactorios, en cuyo caso no habría nada más que hacer por parte del auditado, adecuados, en cuyo caso el auditado debe solventar inadecuaciones detectadas que no se consideran relevantes por lo que no es necesario proceder a la repetición de la inspección o inadecuados en cuyo caso deben de solucionarse inadecuaciones que se consideran pertinentes siendo necesario proceder a la repetición de la inspección en un plazo, generalmente, de 6 meses.

La Directiva DEI, mantiene la necesidad de comunicar como mínimo anualmente tanto las emisiones como las transferencias que tienen lugar en las instalaciones IPPC. Se hace en el denominado registro PRTR que es heredero del EPER que apareció por primera vez en la Directiva IPPC si bien ha incorporado algunas novedades importantes incluyendo los acuerdos alcanzados en el Convenio de Aarhus en relación al derecho a la información ambiental. Desde el año 2017 se incluyen la totalidad de los datos sin límite alguno establecido por un umbral como ocurría con anterioridad. Para el caso de las emisiones se permite que las mismas se estimen o calculen siguiendo métodos normalizados cuando no sea posible medirlas.

El registro PRTR está siendo también objeto de importantes novedades planteándose la obligación de realizar notificación en el caso de nuevas actividades que no estaban obligadas con anterioridad. Además se trabaja en la creación de un nuevo registro para las instalaciones industriales, denominado EU Registry. El mismo aspira a  convertirse en una de las principales puertas de información y una importante referencia no solo a nivel europeo sino también internacional.

No puede obviarse el papel jugado por los sectores de actividad afectados que resultan esenciales tanto en la redacción de los documentos BREF como en la puesta en marcha de los condicionantes de las AAI incluido el cumplimiento de los VLE siendo del todo necesaria una comunicación fluida y una relación de  confianza mutua entre ellos y la Administración con competencias. Hay sectores concretos  con aportaciones muy valiosas como el siderúrgico o el sector papelero, que ha colaborado a lo largo de ocho años, a través de Aspapel, en la elaboración de un Guía de aplicación resultando un documento muy bien valorado por las empresas del sector. Particular atención merece el sector del cemento, pionero en compartir su “saber hacer” en materia ambiental disponiendo de documento de referencia BREF desde el año 2000 y habiendo sido uno de los primeros en ser objeto de la pertinente revisión. Este sector que se usa como referente para analizar la marcha de la economía ha realizado inversiones muy importantes, alrededor de 2500 millones de euros para la adopción de las distintas MTD que le son de aplicación dada su complejidad técnica, tales como la relativa a la valorización energética ya que generalmente y por motivos de eficiencia se hace uso de energía procedente de valorización, la relativa a la emisión de NOx tratando de garantizar la eficiencia en los procesos de combustión o la relativa a la canalización del material particulado resultante de los procesos implicados para minimizar las emisiones a la atmósfera. En el caso de España las instalaciones del sector cementero son muy eficientes desde el punto de vista energético utilizando generalmente horno vía seca con intercambiador de calor y  con una clara apuesta por la economía circular si bien sigue enfrentándose al reto de la minimización de las emisiones CO2, gas GEI determinante y responsable de uno de los principales retos que enfrenta el planeta, el calentamiento global o cambio climático.

La Directiva DEI ha supuesto un decidido avance en el régimen de intervención administrativa conocido como AAI, herramienta entre cuyas principales ventajas podemos citar la simplificación administrativa para que los operadores puedan realizar su trámite ante un único organismo, la mejora de los mecanismos de coordinación entre las distintas administraciones con competencia en materia ambiental y, particularmente, el asentar la totalidad de sus planteamientos en la necesaria prevención de la contaminación a través de medidas concretas  basadas en las mejores técnicas disponibles en relación a aspectos como la minimización de la generación de residuos, el uso eficiente de los recursos o la prevención de accidentes que pudieran tener una importante repercusión.

La página web www.cerem.es utiliza cookies para mejorar los servicios ofrecidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso e instalación. Para más información haga click aquí.

Subir