¿Qué es el Big Data?

Definicón de Big Data
El Big Data es la tecnología que permite analizar toda la información recogida de diversas fuentes y relacionada una actividad empresarial ¿Te interesa?

En la actualidad, optimizar la gestión de cualquier empresa o negocio pasa por emplear el análisis de datos y las técnicas de business intelligence como las principales herramientas proveedoras de la información que todos sus responsables necesitan para poder tomar las decisiones adecuadas en cada situación. Esto implica la necesidad de establecer y manejar con soltura técnicas del business analytics, como la analítica pedictiva y el tratamiento científico de datos y, sobre todo, el Big Data y sus herramientas.

La actual gestión empresarial requiere del análisis continuo de tendencias y correlaciones económicas, así como de toda la información generada por la propia industria y su competencia. Esto implica el manejo continuo de de grandes cantidades de datos, que escapan al control de cualquier persona y requieren la aplicación de soluciones tecnológicas para su optimización. En este contexto, el Big Data se convierte en el principal recurso de la mayoría de empresas actuales.

El Big Data es la tecnología que permite analizar de manera rápida y eficaz toda la información recogida de diversas fuentes y relacionada siempre con una actividad empresarial concreta. Esto incluye desde transacciones bancarias a búsquedas en Google y pasa por los comentarios vertidos en las redes sociales. A ojos de cualquier persona, probablemente, sería difícil encontrar la correlación entre informaciones de orígenes tan diversos, pero las herramientas del Big Data permiten encontrar las conexiones existentes y, en base a ellas, poder tomar las decisiones adecuadas para poder beneficiar tanto a la empresa como a sus usuarios. A nivel de negocio, ayuda a mantener la competitividad, mientras que para los ciudadanos puede representar una importante mejora en la calidad de los servicios que reciben, tanto a nivel de empresas particulares como de organizaciones públicas.

La característica más llamativa del big data es que facilita un análisis rápido y eficiente, gracias a su software de código abierto que permite procesar ficheros de tamaño muy grande. Basado en un algoritmo que divide las tareas de análisis en otras de menores, hace que se puedan llevar a cabo todas a la vez, por parte de diversos procesadores. Esta simultaneidad acorta el proceso de manera muy importante y lo hace mucho más ágil y efectivo.

En definitiva, el Big Data es la tecnología que permite un proceso de análisis de datos fiable, rápido y efectivo y posibilita tener la información necesaria entre las manos a los responsables de las empresas para tomar las decisiones necesarias de cara a rentabilizar su negocio y abrir nuevas vías de trabajo. Sin duda, estas características son motivos más que suficientes para justificar el auge que ha tenido el Big Data en el sector empresarial en los últimos diez años. Las distintas tecnologías que forman el Big Data tienen un amplio campo de trabajo dentro de las empresas. A nivel de recursos humanos, favorecen que se crucen los datos de los candidatos a un trabajo con su actividad en las redes sociales, para conocer su perfil personal y profesional. De esta manera, incluso, se puede crear una lista de candidatos ideales a los que ofrecer un determinado puesto.

Asimismo, en lo referente al análisis del consumo, el papel del Big Data también es fundamental. Permite basarse en los patrones de  compra de los usuarios para establecer su comportamiento tanto en las redes sociales como en las tiendas virtuales y físicas. De esta manera, se pueden mejorar las técnicas de venta y ofrecerles la mejor experiencia de compra posible, de cara a conseguir su fidelización. También es la herramienta perfecta para conseguir elaborar patrones de venta cruzada.

La lista de herramientas a las que recurrir para tratar la información manejada desde el Big Data es realmente muy larga. Algunas de las más conocidas son Hadoop, Cassandra o Mapreduce.

Cada una de ellas trata los diferentes tipos de datos que maneja el big data:

  • Los structured data son aquellos datos bien definidos en formato y longitud, de manera que pueden almacenarse en tablas, bases de datos relacionales y hojas de cálculo.
  • Los unstructured data se mantienen tal y como fueron recogidos, por lo que no se pueden desgranar para ser almacenados en una tabla. Un ejemplo de ellos son los PDF.
  • Los semistructured data no se pueden gestionar de forma estándar, pero sí que tienen elementos definidos, como los formatos HTML.

Todos estos datos pueden ser recogidos de manera directa o indirecta, en función de su origen. De hecho, pueden ser generados por personas; provenir de transacciones de datos; de la navegación por Internet; ser de origen biométrico (provenientes de la seguridad, defensa y servicios de inteligencia); o del tipo machine to machine, es decir, tener como origen las tecnologías que comparten datos con dispositivos.

El funcionamiento del Big Data se resume en un proceso, por el que los datos se recogen de las fuentes adecuadas para luego ser transformados en el formato necesario para su análisis. Estas transformaciones se llevan a cabo en plataformas ETL, que tratan los datos para acabar cargándolos en la base de datos especificada. Un ejemplo de plataforma ETL es el Pentaho Data Integration, más concretamente, su aplicación Spoon. Asimismo, el Big Data también incluye el uso de sistemas de almacenamiento NoSQL, más flexibles que las bases de datos relacionales y que, por lo tanto, permiten manipular un gran número de datos rápidamente. Finalmente, y una vez ya almacenados todos estos datos, se puede proceder a su análisis más adecuado, conforme a la información que se busca tener y sus posibles aplicaciones.

Toda esta arquitectura del Big Data posibilita que el tratamiento eficaz de la información recogida ayude a las empresas a encontrar la solución adecuada a sus problemas internos. De esta manera, se pueden mejorar sus procesos de negocio y reducir inversiones de tiempo y dinero.

De hecho, los procesos internos de negocio son los grandes beneficiados por la aplicación del Big Data, en su sentido más amplio. Un tratamiento eficaz de la información recogida da pie a analizar el comportamiento de la empresa en aspectos tan diferentes como la relación con el cliente o la toma de decisiones de gestión. En la actualidad, los usos en los que la aplicación del big data tiene más éxito son:

  • El análisis personalizado del perfil del consumidor, que permite llegar a saber si le puede interesar un artículo específico o una línea de producto en general.
  • Los análisis de transacciones en streaming.
  • El análisis social masivo, demográfico o de mercado.
  • El  análisis de tendencias para, entre otras cosas, reducir riesgos derivados del posicionamiento de la empresa.
  • Asimismo, merece la pena hacer una especial mención al análisis del sentimiento que proporciona el Big Data. Conocer la opinión de los usuarios sobre un producto o servicio es, en la actualidad, muy fácil, gracias al papel que juegan las redes sociales. La aplicación de las herramientas del Big Data en este contexto hace posible deducir aún mucha más información, como los factores que pueden hacer variar la opinión de un determinado usuario, en un momento dado.

Los orígenes del Big Data se remontan nada menos que a 1976, cuando el departamento de estadística de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, necesitó recoger la mayor cantidad de información para optimizar las técnicas de cultivo empleadas en la zona. Su objetivo fue buscar los patrones que propiciaban mejores cosechas, para lo que tuvieron que recurrir al análisis masivo de datos. Este germen del tratamiento de la información que representa el Big Data evolucionó, con el paso de los años, hasta convertirse en la tecnología actual, que, incluso, ha disparado la demanda de expertos en Big Data tanto en el sector público como en el privado. De hecho, las grandes empresas, como BBVA o General Electric, cuentan ya con profesionales específicos encargados de la recogida, tratamiento y análisis de los datos que existen sobre ellas.

De hecho, la sociedad digital se ha convertido en el verdadero boom del siglo XXI y ha hecho que el interés por los datos sobrepase el ámbito informático para alcanzar todos los ámbitos de la gestión empresarial. Especialmente, los departamentos de marketing. Estos basan, en la actualidad, la aplicación de sus estrategias más concretas en el análisis de los datos generados por el Big Data. Desde las escuelas de negocio y marketing, se coincide, asimismo, en señalar que Internet conecta a todos de manera constante y genera una cantidad de información de tales dimensiones que requiere de especialistas para su tratamiento. De ahí que, en muchas universidades, se ofrezcan, hoy en día, estudios de especialización en el análisis de información, para los que se requiere, específicamente, una licenciatura y experiencia en el mundo empresarial. Con ellos, se pretende formar personal especializado en la aplicación y manejo de las herramientas del Big Data, con el objetivo de optimizar, al máximo, la recogida de la información y su análisis. De esta manera, se consigue cimentar el futuro éxito de la gestión empresarial de cualquier negocio y se dispone de la información necesaria para tomar las decisiones oportunas en cada momento, de cara a mejorar los resultados finales.

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