¿Qué tipo de líder eres?

¿Qué clase de líder eres?
En éste artículo ✅ descubrirás que tipo de líder eres de los 3 tipos que existen. Leer artículo completo ⇨

Se podría definir al liderazgo como el enfoque que cualquier individuo en una posición de supervisión o de gerencia elige tomar para orientar a su equipo, para lograr una correcta organización de la empresa, alcanzar los objetivos marcados en la compañía, hacer frente a los problemas y conflictos a medida que puedan ir surgiendo y, en general, motivar a los trabajadores de la compañía. Por lo tanto, ser un líder eficaz en la empresa implica apreciar las necesidades de cada miembro del equipo (al menos en la medida de lo posible) y luego elegir el estilo de liderazgo apropiado para la situación y las personas que conforman la organización. Fue Lewin el que estableció diferentes estilos para liderar las empresas.

La idea original de tener un enfoque de liderazgo o lo que ahora se conoce con más frecuencia como un estilo de liderazgo fue desarrollada por el académico Kurt Lewin. No obstante, también contó con la colaboración de Ron Lippitt y Robert White. Lewin y sus compañeros sugirieron que hay tres estilos principales de liderazgo.

Los 3 estilos principales de liderazgo de Lewin

Autoritario

En el uso de este estilo, el líder toma la mayoría de las decisiones sin consultar a otras personas en la corporación. Este estilo logra funcionar cuando hay poca o ninguna necesidad de aportación sobre la decisión final, donde esta no cambia o cuando la motivación de las personas para llevar a cabo acciones posteriores no se vería afectada, ya sea porque estuvieran o no involucradas en la toma de decisiones. El ejemplo más importante de este estilo es el momento en que se debe tomar una decisión de carácter urgente, sin tiempo para la consulta, y que sólo el líder conoce sin que el resto del equipo sea consciente de la situación. 

El liderazgo autoritario para muchos líderes puede parecer anticuado, pero todavía tiene sus adeptos. Puede ser muy eficaz, por ejemplo, en proyectos de corta duración que son muy complejos o en proyectos que tienen una fecha límite difícil en la que deben completarse. Pero también puede darse en tareas donde los empleados necesitan un bajo nivel de habilidad y simplemente necesitan ser conducidos por el líder para producir y ganar en autonomía.

Laissez-Faire

El estilo de “laissez-faire” (traducido al español como “dejar hacer”) sería la situación en que la participación del líder en la toma de decisiones se mantiene hasta el final y las personas en la empresa se quedan en solitario para tomar sus propias decisiones, aunque el líder aún puede ser una persona que se responsabiliza en nombre de la empresa. Un estilo como este a menudo funciona mejor cuando las personas son capaces de cumplir sus objetivos y están motivadas para tomar sus propias decisiones, donde no existe una supervisión central. Esto puede ocurrir cuando los recursos se comparten entre una variedad de personas y grupos diferentes o en una situación de equipo autodirigido, por ejemplo.

El uso de un estilo de liderazgo de Laissez-faire generalmente solo es apropiado para un equipo de profesionales que sean altamente efectivos con una reputación y un historial de trabajo excelente.

Democrático

Al usar el estilo democrático, el líder involucra a las personas en discusiones y toma de decisiones finales, aunque el proceso puede variar desde que el líder tiene la última palabra hasta lograr un acuerdo para encontrar consenso en el grupo. Por lo general, las personas aprecian que se les consulte, especialmente si han estado acostumbrados a decisiones más autoritarias con las que no estaban de acuerdo en el pasado. Sin embargo, este estilo puede ser problemático cuando existe una amplia gama de opiniones y no hay una forma clara de llegar a un consenso, también cuando hay una gran presión de tiempo para finalizar un proyecto o trabajo. El ejemplo y situación en que se podría usar este estilo es cuando se busca reubicar a un equipo de un lugar a otro, puesto que es probable que estén más contentos con el resultado colaborativo final alcanzado.

Este tipo de liderazgo es particularmente útil en compañías que practican la mejora continua del proceso, ya que se motiva a todos a acelerar el proceso de una continuada mejora. También es útil en empresas altamente competitivas y grandes donde se permite que las mejores ideas lleguen a lo más alto, facilitando que surjan nuevos líderes dentro de la organización.

Ventajas y desventajas de cada tipo de liderazgo

Ventajas del liderazgo autoritiario

La toma de decisiones es rápida: con una persona que toma las decisiones, se elimina la consulta y, por lo tanto, las decisiones se pueden tomar muy rápidamente.

Directores generales con motivación: cuando el líder mira a los empleados, motiva a los gerentes a trabajar duro sin mayores preocupaciones por los horarios. Los gerentes querrán que se les vea bien ante los ojos del líder.

Menos estrés para los gerentes: con el líder asumiendo la responsabilidad, los gerentes se sentirán aliviados de que estén siendo “atendidos” por su siempre presente líder.

Desventajas del liderazgo autoritario

La comunicación a menudo es de una única manera: esto puede frustrar a los trabajadores, ya que es posible que únicamente reciban retroalimentación sobre su trabajo cuando se les informa sobre un error han cometido.

Posible miedo y resentimiento: a las personas no les gusta que les den órdenes. En este caso, las suelen criticar con mucha más frecuencia que las virtudes, lo que propicia que exista una clima de miedo y resentimiento.

Cultura de dependencia: los empleados se vuelven dependientes de que su líder tenga todas las ideas y tome todas las decisiones posibles, lo que puede conducir a una pérdida de iniciativa entre los empleados de la compañía.

Ventajas del liderazgo Laissez-Faire

Libertad de dirección: cuando los empleados están motivados para avanzar hacia el éxito, un estilo de liderazgo “laissez-faire” puede proporcionarles la flexibilidad que necesitan para tener éxito (no hay interferencia del líder).

Menos trabajo para el líder: con toda la responsabilidad relegada para el grupo, el líder tiene menos trabajo para interactuar con el grupo y, por lo tanto, puede dedicar su tiempo a agregar valor a la organización.

Desventajas del liderazgo Laissez-Faire

Niveles de estrés más altos: los empleados pueden sentirse demasiado estresados ​​si no son lo suficientemente seguros en su propia capacidad. Esto sería debido a la falta de disponibilidad de su líder para un refuerzo positivo.

La falta de propiedad: no hay nadie responsable de tomar la responsabilidad o la culpa en los casos de éxito o fracaso.

Ventajas del liderazgo demócrata

Buen ambiente de trabajo: puede haber buen ambiente de trabajo en todos los niveles y sentir un nivel de responsabilidad para desafiarse a sí mismos. Debido al buen ambiente de trabajo creado por el estilo democrático, es más probable que los empleados disfruten de su trabajo y que no pierdan el tiempo en discusiones.

Fracaso menos duro: dado que la consulta se realiza antes de que se tomen las decisiones, hay menos posibilidades de que el líder tome una decisión que conlleve a un fracaso.

Cultura creativa: a diferencia de en una cultura autoritaria, se anima a los empleados a tener ideas y resolver problemas por su propia cuenta. Realmente, este punto puede conducir a que se identifiquen más oportunidades en el mercado.

Desventajas del liderazgo demócrata

Toma de decisiones más lenta: la verdadera desventaja del liderazgo democrático es que las decisiones a menudo tardan en producirse. Se necesita que todos los miembros del equipo aúnen fuerzas para lograr esta toma de decisión.

Líder oculto en el grupo: si el líder es inseguro o débil, a menudo pueden ocultarlo permitiendo que el grupo tome todas las decisiones.

Estos tres estilos de Lewin representan una progresión de ser altamente directivadecirle a la gente qué hacer o dejar que los trabajadores tomen la mayoría de las decisiones por sí mismos. Estos 3 estilos de liderazgo, impulsados por Kurt Lewin y un grupo de norteamericanos surgió de un contexto en la sociedad americana en el cual la mayoría de las investigaciones estaban encaminadas a explicar las conductas que tuvieron los nazis bajo el mandato de Hitler, especialmente para Lewin que tuvo que exiliarse a los Estados Unidos tras ser perseguido por el nazismo. A este psicólogo alemán también se le conoce por ser el impulsor de la psicología Gestalt y por la importante contribución en formulaciones como la teoría del campo, por ejemplo.

Tras realizar diferentes estudios, Lewin y sus compañeros comprobaron que el liderazgo democrático frente al autoritario era el más adecuado para desarrollar tareas, puesto que los resultados fueron más positivos en cuanto a la conducta humana de los individuos que participaron en el estudio. Por otro lado, el estilo liberal quedó descartado, ya que los sujetos no fueron capaces de establecer sus propias normas dentro del trabajo, demostrando que eran necesarias unas normativas para un comportamiento grupal. En el caso del liderazgo autoritario​ fuerte, sin democratización, puede tener graves consecuencias, ya que se pierde la perspectiva racional y se llega a desembocar en conductas que pueden llegar a ser obsesivas.

Formación relacionada

La página web www.cerem.es utiliza cookies para mejorar los servicios ofrecidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso e instalación. Para más información haga click aquí.

Subir