Saldo positivo de la Seguridad Social en el inicio del año

Saldo positivo de la Seguridad Social en el inicio del año
Aunque la Seguridad Social tuvo un superávit hasta abril de 2016, muchos creen que estos resultados empeorarán a lo largo del año. Lo contamos en detalle.

En estos tiempos de crisis, no todo parecen malas noticias, las cuentas de la Seguridad Social han arrojado un superávit de 2.950,1 millones hasta Abril de 2016, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. En el mismo período de 2015 fue de 3.783,36, lo que supone que ha disminuido respecto a aquel.

Este saldo positivo, se calcula como la diferencia entre los derechos reconocidos, excluidas las operaciones financieras y las obligaciones contraidas. El importe de los primeros fue de 42.273,71 y el de los segundos de 39.323,61. Aquí se debe diferenciar los valores relativos a la caja (el efectivo) de ese organismo, en este caso, los cobros fueron  de 41.150,36 y los pagos de 39.107,25.

Por la parte de los ingresos

Los ingresos, excluidos los financieros, supusieron hasta abril el 29,26 % del total previsto para 2016, que asciende a algo más de 117.000 millones de euros. Dentro de estos ingresos, existen las cotizaciones sociales, las transferencias y los ingresos patrimoniales entre otros y cuyos resultados fueron los siguientes:

1. Las cotizaciones a la Seguridad Social, incluidas las de ocupados y las de desempleados, han sumado algo más de 34 millones de euros.

2. Ingresos patrimoniales: estos registraron casi los 430 millones de euros, un valor inferior al del mismo período del año anterior.

3. Transferencias corrientes y de capital: fueron de 7.064,39 millones de euros y de 18,21 millones de euros respectivamente.

Por la parte de los gastos

En relación a los gastos no financieros, estos ascendieron a casi 40.000 milones de euros y provienen de las siguientes partidas:

  1. Las pensiones, incluidas invalidez, viudedad, a favor de familiares o jubilación, ascendieron a 31.803,24 millones, suponiendo el porcentaje mayor con diferencia sobre el total de gastos. Además, creció algo más del 3% respecto a 2015.
  2. Las pensiones relacionadas con paternidad, maternidad o embarazo, disminuyeron casi un 1%, en parte debido a que cada vez tenemos menos hijos.
  3. Las prestaciones económicas a familias e instituciones, representaron más del 95% del gasto total y se incrementaron respecto a 2015.
  4. Las llamadas pensiones no contributivas, para aquellos que no cotizaron lo suficiente, supusieron 3.337,1 millones. Estas no van a cargo de la Seguridad Social, sino de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Los efectos de la recuperación

Debido a que la economía del país se va recuperando poco a poco de la crisis que estalló en el año 2008, las cuentas de la Seguridad Social van experimentando ciertas mejoras. Esto se ha notado sobre todo en el apartado de ingresos, que aumentaron para los ocupados y disminuyeron para los desempleados. la razón es que los primeros se incrementaron y lo segundos bajaron.

Sin embargo, las prestaciones continuaron siendo el mayor gasto respecto al total, sobre todo las relacionadas con familias e instituciones. Por otro lado, las relacionadas con los hijos, como la maternidad, disminuyeron, lo que evidencia esa tendencia a tener cada vez menos descendencia.  Las no contributivas, que también aumentaron, dejan claro que todavía se está en una situación en que muchas personas necesitan ayuda del Estado para sobrevivir.

Las previsiones para 2016, un incremento del déficit

Según FUNCAS, la Seguridad Social no cumplirá el objetivo de déficit para 2016. Así, aunque se culpa a las Comunidades Autónomas de todos los males relacionados con el déficit público, el instituto es el que ya tiene para sí el nuevo margen que debe aprobar la Comisión Europea.

Por este motivo, el Programa de Estabilidad 2016-2019 eleva dicho techo al 3,6 %, que equivale a unos 8.000 millones de euros. El gobierno en funciones prevé reducir el déficit público en 4 décimas, de manera que las Comunidades Autónomas puedan aumentar el suyo en igual proporción. Como los ayuntamientos volverán a tener equilibrio presupuestario, las 8 décimas del 2,8 % al 3,6 % darán margen a la Seguridad Social para poder cumplir con el objetivo.

Sin embargo, aún así algunos prevén que no se cumplirá, aunque existan medidas coercitivas, ya que este organismo se encuentra dentro de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, junto al resto de administraciones. Todo esto se ve afectado por la rigidez de sus gastos e ingresos, muy relacionados con la evolución del empleo o salarios.

FUNCAS y Laborda: no se cumplirá

Tanto la Fundación como su director de Coyuntura y Estadística, creen que el organismo público no cumplirá los objetivos de sus cuentas. De hecho en 2015 arrojó un déficit que según este experto era irreal. Por un lado las cuentas del sistema de pensiones y mutuas cerró con déficit, pero los fondos de la Seguridad Social-Servicios de Empleo y Fondo de Garantía, tuvieron superávit.

Laborda prevé que el gasto en pensiones siga creciendo por encima de las cotizaciones, lo que genera un problema a medio plazo de difícil solución. A esto no ayudará la moderación del empleo, según el cuadro macroeconómico del gobierno para 2016. Por eso aboga el director de FUNCAS por dar otra “vuelta de tuerca” a las pensiones.

 Por último, Jose Luís Escrivá, presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), ha advertido que el déficit no podrá bajar del 1,5% en los próximos años. De esta forma, una vez se tenga el informe definitivo, habrá que esperar a que la Comisión Europea publique sus previsiones y que a su vez se posicione sobre el Programa de Estabilidad español.

Déficit record para 2016

Según El País, la Seguridad Social puede llegar a tener un saldo negativo en 2016 superior a los de años anteriores. Así, en julio de este año, ha hecho falta sacar de la hucha de pensiones 8.700 millones de euros, para las pagas extras de pensionistas. Si continúa esta senda, este año superará los resultados de 2015, que ya tuvieron un récord histórico negativo.

Sin embargo, todos estos datos contrastan con la afiliación, que en mayo aumentó a un ritmo anual del 2,6 %, sin embargo, el gasto en pensiones fue superior y por tanto, no se cubrió. Una de las razones de esta descompensación fue la estimulación llevada a cabo por el gobierno, consistente en reducciones directas de cotizaciones a la Seguridad Social. Otra razón es que los salarios nuevos tienen menores bases de cotización, pero los nuevos pensionistas tienen prestaciones más elevadas.

Si este resultado negativo del 1,5 % que había previsto FUNCAS se hiciera realidad, estaría siendo cinco veces superior al presupuestado del 0,3 %. Esto podría llevar al nuevo gobierno a tener que habilitar la caja de los impuestos para financiar al sistema público de pensiones, algo que se llevaría a cabo por primera vez en nuestro país.

Las recomendaciones de la AIRef

Según este organismo, existe un riesgo de desviación del objetivo y se debe sobre todo a unos ingresos que podrían crecer menos de lo previsto. De hecho, el crecimiento del 6,7 % respecto a 2015 de los ingresos es más que improbable. La baja inflación y la moderación salarial, están contribuyendo a lo anterior, junto a las exenciones o las tarifas planas como la de autónomos.

Entre sus recomendaciones al gobierno en funciones o al nuevo que se forme, la más importante es que desarrolle la disposición adicional de la Ley presupuestaria para garantizar la financiación de las prestaciones. Así, pone de ejemplo algunas pensiones no contributivas como las de viudedad y orfandad que hoy en día las paga la Seguridad Social y deberían ser abonadas por impuestos, vía PGE. Los sindicatos también han expresado que se podría ahorrar más de 2.000 millones de euros si el personal que trabaja en el sistema cobrara del estado y no de este.

Niño Becerra, Rallo y los sindicatos, el debate está servido

Niño Becerra ha declarado en una entrevista en La Vanguardia que la precariedad laboral es perjudicial para las arcas de la Seguridad Social y que los contratos indefinidos cada vez menos numerosos no ayudan. Augura que la “hucha de la SS” no podrá cubrir la paga doble de los pensionistas en dos años.

Así, aunque cada día hay más personas trabajando, al ser los salarios cada vez más bajos, las arcas del instituto público se resienten. Los sindicatos utilizan un argumento similar al de Niño Becerra, denunciando la precariedad laboral. De manera que piden unas políticas adecuadas relacionadas con el salario mínimo o los contratos indefinidos.

 Pero hay economistas como Rallo que creen que bajar cotizaciones permite abaratar costes y repercute en un mayor crecimiento y por tanto, provocará un incremento de la recaudación total. Este economista también es partidario de bajar los impuestos y de un menor gasto público. El debate esta servido y hay argumentos para todos los gustos, tanto de quienes están a favor de incrementar los ingresos, como de quienes creen que es mejor bajarlos.

En definitiva, aunque los datos hasta abril mostraban un superávit, este solo fue un espejismo y la Seguridad Social prevé incrementar su déficit superando el objetivo previsto para 2016. Una de las medidas que se han planteado consiste en eliminar las pensiones de viudedad y orfandad del sistema y financiarlas con cargo a impuestos. Otras se basan en mejorar los salarios o subir cotizaciones y otras en bajarlas. Pero la solución debe encontrarse cuanto antes.

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