Siguiendo la huella (de Carbono)

Siguiendo la huella (de Carbono)
La Huella de Carbono (HC) se define como la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos de forma directa o indirecta por una organización de cualquier tipo.

La Huella de Carbono (HC) se define como la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos de forma directa o indirecta por una organización de cualquier tipo, o bien un evento o producto, o incluso una persona. Recordemos que los gases de efecto invernadero, en lo sucesivo GEI, son dióxido de carbono (CO2), hexafluoruro de azufre (SF6), metano (CH4), óxido de nitrógeno (N20), hidroflourocarbonos (HFCs) y los perfluorocarbonos (PFCs). A pesar de lo anterior, la HC se calcula haciendo uso exclusivo  del CO2 dado su alto potencial en términos de calentamiento global. La expresión del resultado viene dada en tn CO2 como unidad universal.

La huella de carbono puede calcularse tanto en relación a la realización de una determinada actividad como asociada a procesos productivos. En ambos casos, el concepto guarda cierta similitud con el conocido como Análisis de Ciclo de Vida (ACV) que tiene bajo consideración las distintas fases que se suceden para la puesta en marcha y retirada en el mercado de un producto o servicio, incluidas las de diseño, fabricación, uso y gestión de residuos una vez la finalidad a la que el objeto sirvió ha concluido. De forma análoga mediante la HC calculamos la totalidad del consumo energético involucrado en las distintas fases que necesariamente han de sucederse para la prestación de un servicio o la elaboración de un determinado producto. Es decir, la razón de ser de la huella de carbono es el análisis pormenorizado que permitirá con posterioridad la reducción del consumo energético y de los recursos para un mejor desempeño ambiental por parte de las organizaciones, lo que puede acabar redundando en una disminución de la facturación en concepto de gasto de energía. Existen, sin embargo, otras razones que no son menos importantes como el reconocimiento que conlleva el denotar el compromiso organizacional con el Medio Ambiente, un hecho cada vez más valorado tanto por inversionistas como por clientes. Puede suponer además el integrarse en una red en la que compartir información y experiencias valiosas, es decir, se puede hacer una importante economía de esfuerzos y de recursos beneficiándose del saber y buen hacer de otros.

La HC puede calcularse en base a diferentes alcances, 1, 2 y 3, que responden en esencia a distintas agrupaciones de las diferentes fuentes emisoras de gases GEI. El alcance 1 involucra las emisiones directas, es decir, aquéllas sobre las que la organización puede actuar al tener bajo su control. Sería el caso de los desplazamientos haciendo uso de vehículos, el consumo de combustibles fósiles y también situaciones que pudieran darse excepcionalmente como por ejemplo fugas en equipos destinados al control térmico. Por su parte, el alcance 2 se asocia a las denominadas emisiones asociadas a los procesos de generación de energía eléctrica que la organización consumirá y que son externos, o en término de huella de carbono, indirectos. Finalmente el alcance 3 atiende no solo a la generación eléctrica sino también la relacionada con la totalidad de productos y materiales que la organización bajo consideración necesita para llevar a cabo sus operaciones, de nuevo en línea con la metodología de trabajo del ACV.

Para la realización de la HC, deben tenerse en cuenta aspectos tales como los límites organizacionales que pueden establecerse en función de muy distintos criterios, como los estrictamente económicos o también en función del control operativo que pudiera tenerse sobre los procesos. Consideraciones acerca de las emisiones directas o indirectas así como en relación a los períodos temporales sustentan igualmente diferentes metodologías de trabajo, si bien todas ellas comparten como filosofía la asunción de ciertos principios básicos como:

  • Relevancia, o significatividad de los datos reportados.
  • Integridad, es decir, el ofrecimiento de la totalidad de los datos pertinentes y no solo de la parte de los mismos que interese por cualquier motivo.
  • Consistencia, es decir, la obtención y presentación de la información de forma sólida y coherente.
  • Exactitud, es decir, la no comisión de errores ni en la recopilación de datos ni en los cálculos que fuera necesarios.
  • Transparencia en la forma en la que se transmiten estos datos.

Son metodologías de especial relevancia la Greenhouse Gas Protocol Corporate Standard, uno de los estándares más utilizados a escala internacional, la familia de normas UNE 14064, 14065 Y 14069  que como su nombre indica son españolas, o el IPPC 2006 GHG Workbook que a pesar de ser una guía inicialmente ideada para la elaboración de los inventarios nacionales,  es también una herramienta que encaja en distintos tipos de organizaciones, muy completa, y que permite calcular emisiones GEI para una amplia variedad de fuentes y sectores incluyéndose una completa lista de factores de emisión.

Existen también herramientas que no fueron inicialmente ideadas para hacer la HC y que sin embargo pueden usarse para la misma. Sería el caso de los indicadores GRI (Global Reporting Initiative), un marco de trabajo que homogeneiza la presentación de datos organizacionales en sus vertientes económica, social y ambiental  a través del documento que se conoce como memoria de sostenibilidad

Mención aparte merece la Guía del Ministerio de Medio Ambiente que se ofrece conjuntamente con una calculadora de huella de carbono que sistematiza la realización de los cálculos necesarios. Es una Guía muy simple que se circunscribe a las organizaciones, es decir, no da alcance a productos, eventos o entes individuales. Está especialmente dirigida a pequeñas y medianas empresas sin experiencia previa en la materia que deseen abordar este cálculo con un alcance 1+2.

Los cálculos que sustentan el cálculo de la HC son, matemáticamente hablando, elementales. Se trata del simple producto de un dato, básicamente un consumo, relativo a la actividad en cuestión y un factor de emisión que puede encontrarse en la bibliografía especializada y que relaciona ese consumo con un coste de C02. Este factor no es fijo sino que podrá verse alterado por, por ejemplo, la aparición de técnicas más avanzadas y respetuosas desde el punto de vista ambiental. Es decir, la dificultad real de enfrentar el proceso de elaboración de la HC está en el establecimiento de criterios de trabajo claros para  la recopilación de los datos, evitándose, por ejemplo, duplicidades en los cómputos.

Una vez las organizaciones han realizado su HC pueden proceder al registro a través del Ministerio de Medio Ambiente para de esta forma hacen la información pública. Como mínimo deben de inscribirse informes de huellas de alcances 1 y 2, debiéndose, en función de aspectos tales como la complejidad técnica de las actividades llevadas a cabo, procederse a la verificación externa de los mismos. Si se desea inscribir el alcance 3, esta validación por tercera parte es imprescindible debiéndose llevar a cabo mediante una entidad independiente. El hecho de registrarse conlleva adicionalmente la necesidad de que la organización disponga de un Plan de reducción de HC en el que deben  detallarse las medidas a aplicar, siendo conveniente, en este sentido, el planteamiento de objetivos cuantitativos, la asignación de personal responsable y la comunicación interna para lograr el compromiso de los empleados en relación a este particular. Con carácter periódico deberá llevarse a cabo una revisión del citado Plan para objetivos no alcanzados y para la detección de nuevas áreas de mejora una vez hayan sido logrados. Pueden ser de carácter general, tales como el adecuado mantenimiento de las instalaciones, la automatización y domotización de los espacios siempre y cuando sea posible así como las buenas prácticas entre los empleados que incluyen aspectos como el teletrabajo, la limitación de reuniones presenciales a las indispensables o el uso de vestimenta adecuada y adaptada a las condiciones térmicas del entorno. Otras consideraciones a tener en cuenta aplican a otros ámbitos tales como los relativos a la edificación, con la mejora de la evolvente y la iluminación/climatización, medidas de generación eléctrica o las aplicables a medios de transporte que resultan fundamentales dado el uso sistemático que se hace de los mismos.

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