Uso indebido del ordenador en la empresa

Usuario ante un ordenador
Desde que se estableció el ordenador como herramienta de trabajo se ha ido perfilando por el Tribunal Supremo (con apoyo en el Tribunal Constitucional) una doctrina que trata de conjugar el derecho de la empresa al control de su uso y el de la intimidad d

Alusión a la reciente sentencia de la Sala Primera del Tribunal Constitucional del 7 de octubre de 2013

Desde que se estableció el ordenador como herramienta de trabajo se ha ido perfilando por el Tribunal Supremo (con apoyo en el Tribunal Constitucional) una doctrina que trata de conjugar el derecho de la empresa al control de su uso y el de la intimidad del trabajador.

El Tribunal Supremo (sentencia de 8 de marzo de 2011) establece que en el uso por el trabajador de los medios informáticos facilitados por la empresa pueden producirse conflictos que afectan a la intimidad de los trabajadores tanto en el correo electrónico (en el que la implicación se extiende también al secreto de las comunicaciones) como en la navegación por Internet y en el acceso a determinados archivos personales del ordenador.

Estos conflictos surgen debido a las dificultades prácticas de establecer una prohibición absoluta del empleo personal del ordenador y de la generalización de cierta tolerancia con el uso moderado de los medios de la empresa.

Hay que tener en cuenta que se trata de medios que son propiedad de la empresa y que facilita al trabajador para utilizarlos en el cumplimiento de la prestación laboral, por lo que la utilización queda dentro del ámbito del poder de vigilancia del empresario, que (como precisa el art. 20,3 del Estatuto de los Trabajadores) implica que éste podrá adoptar las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales, siempre que respete la dignidad del trabajador.

Lo que debe hacer la empresa (de acuerdo con las exigencias de buena fe) es establecer previamente las reglas de uso de esos medios e informar a los trabajadores de que va a existir control y de las medidas que van a aplicarse. Si el ordenador se utiliza para usos privados en contra de las prohibiciones, con conocimiento de los controles y medidas aplicables, no podrá entenderse que al realizarse el control se ha vulnerado una expectativa razonable de intimidad en los términos que establece el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

El Tribunal Constitucional, en su sentencia de 7 de octubre de 2013, da un paso mas y establece que el control de la empresa de las comunicaciones mantenidas por el trabajador a través de la cuenta de correo proporcionada por la empresa y que habían quedado registradas en el ordenador no vulnera el derecho a la intimidad, ya que conforme a las previsiones legales y convencionales tipificaban como falta leve la utilización de los medios informáticos propiedad de la empresa (correo electrónico, Intranet, Internet, etc.) para fines distintos de los relacionados con el contenido de la prestación laboral.

Por tanto, el trabajador no cuenta con una expectativa razonable de privacidad respecto a los correos electrónicos registrados en el ordenador de la entidad empresarial y en conclusión no se vulnera el derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones en el control del correo electrónico corporativo por una empresa.

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