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Voitures, cars, coches, macchinas, autos... Todos contaminan nuestro aire

Voitures, cars, coches, macchinas, autos... Todos contaminan nuestro aire
Contaminación atmosférica. Leyes, programas de actuación y necesidades para combatir los niveles de alta contaminación en las zonas de aglomeración urbana.

Crecimiento urbano

El desarrollo industrial y el crecimiento de las ciudades ha dado lugar a un contexto urbano cargado de elementos contaminantes y nocivos para la salud. El tráfico denso da como resultado un escenario en el que se hace necesario tomar medidas para paliar esta situación. Los metales y gases contaminantes inciden directamente en el crecimiento de enfermedades relacionadas sobre todo con el aparato respiratorio.

La constante exposición a este ambiente puede convertir afecciones puntuales en enfermedades crónicas.

Ámbito legal en España

La Ley 34/2007 relativa a la Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera, pretende establecer una serie de principios rectores y sistemas de acción preventiva en el ámbito local. Los ayuntamientos de más de 100.000 habitantes deben disponer de instalaciones y redes que permitan evaluar el impacto sobre la calidad del aire por un lado, e informar a la población sobre los niveles de calidad del aire por otro.

Es necesario establecer programas encaminados a mejorar las condiciones ambientales integrando aspectos relativos a la protección atmosférica y si es necesario, a la reducción del tráfico o su restricción parcial o total.

De esta forma la Ley 6/2014 modifica el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Este texto traspasa a los municipios las competencias en materia de restricción vial por motivos ambientales.

El Real Decreto 102/2011 va encaminado también a la mejora en la calidad del aire, identifica tres contaminantes principales sobre los que se deben establecer mecanismos de control: dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y ozono. El Real Decreto especifica a partir de qué niveles de inmisión resulta un riesgo la exposición a estos elementos.

La inmisión es la trasferencia de contaminantes desde la atmósfera libre a un receptor (humanos, plantas o edificios). Este factor se calcula midiendo las inmisiones durante un intervalo de tiempo determinado para calcular la cantidad total de contaminantes aspirados o absorbidos.

Para el dióxido de nitrógeno, por ejemplo, el umbral se establece en 400 microgramos/m3 durante tres horas consecutivas. El límite en cuanto a la inmisión de dióxido de nitrógeno especifica que un nivel de 200 microgramos/m3 no debe mantenerse durante más de 18 horas al año.    

Según el marco legislativo como se decía, son los municipios los que deben controlar la calidad del aire en las ciudades a través de sistemas de vigilancia y predicción que permitan conocer en tiempo real el nivel de concentración de elementos contaminantes. Es necesario proteger la salud de los ciudadanos y la mejor forma de hacerlo es reducir en la medida de lo posible cualquier situación de riesgo.

Generalmente las situaciones de peligro se producen en días de aglomeración de tráfico y condiciones meteorológicas poco favorables para la dispersión de partículas contaminantes.

Contradicciones entre problemática, concienciación e implementación de protocolos

La ciudadanía es consciente de los riesgos que la polución en aire atmosférico puede originar sobre la salud sin embargo no reciben bien la aplicación de protocolos orientados a situaciones donde la calidad del aire supone un verdadero riesgo. El dióxido de nitrógeno es uno de los mayores elementos tóxicos de las ciudades, resulta altamente nocivo y preocupa mucho a las autoridades sanitarias. Su aparición depende de la combustión de vehículos a motor e industrias eléctricas. El dióxido de nitrógeno es un compuesto químico que todo el mundo respira en pequeñas cantidades a través del humo del tabaco o las cocinas de gas, sin embargo, los mayores emisores de este elemento son por un lado los vehículos y por otro las emisiones que se desprenden de la combustión industrial de carbón, petróleo y gas. Perjudican a sus habitantes y cada vez más están en el punto de mira de las autoridades políticas y sanitarias. El dióxido de nitrógeno surge en la combustión de los coches y otros vehículos a motor y, además, de las plantas eléctricas.

Los problemas derivados de una exposición prolongada pueden desencadenar enfermedades propias de un alto consumo de tabaco como un enfisema.

Las personas asmáticas o individuos que tengan problemas respiratorios previos ven agravada su situación. Una persona sana también notará los efectos de la contaminación por nitrógeno: sensación de ahogo, irritación de los ojos, la nariz o la garganta, náuseas, cansancio, y en el peor de los casos incluso puede desencadenar infecciones pulmonares.

La combinación de lluvia durante momentos en los que el nivel de dióxido de nitrógeno sea elevado y combinado con otros gases que se liberan a la atmósfera puede provocar incluso fenómenos de lluvia ácida. Esto supone un problema no solo de salud, si no también ambiental ya que su precipitación contamina el agua y los espacios boscosos.

El Ayuntamiento de Madrid ha tenido que poner en marcha protocolos y medidas contra la contaminación debido a la combinación de los factores que se mencionaban al principio: tráfico denso y condiciones meteorológicas desfavorables. La actuación ha obligado a reducir a 70 km/h la velocidad de circulación en las circunvalaciones y el veto o restricción total a vehículos de matrícula par. Esto ha originado gran controversia entre los ciudadanos, incluso cuando son conscientes de los riesgos que entraña la concentración de materiales contaminantes que además son claramente visibles sobre el cielo madrileño.

Protocolos de actuación necesarios

Independientemente de las reticencias de determinados sectores de la sociedad es imprescindible establecer acciones de prevención y actuación que permitan paliar esta situación a la par que se fomenta un desarrollo urbano sostenible.

En el caso de Madrid se ha optado por dividir la ciudad en zonas y definir los niveles de actuación en función del nivel de concentración de dióxido de nitrógeno. Se han implantado sistemas de preaviso y alerta para mantener a la población al tanto. En función de que se encadenen varios días superando los umbrales permitidos se establecen 5 escenarios de actuación:

1. ESCENARIO 1: 1 día con superación del nivel de preaviso   

  • Reducción de la velocidad a 70 km/h en la M‐30 y accesos.
  • Promoción del Transporte Público.

2. ESCENARIO 2: Medidas anteriores más:

Prohibición del estacionamiento de vehículos en las plazas y horario del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) en el interior de la M‐30.

3. ESCENARIO 3: Medidas anteriores más:

Restricción de la circulación en el interior de la almendra central (área interior de la M‐30) del 50% de todos los vehículos.  

Se aconseja que los taxis libres no circulen, excepto los Ecotaxis y los Eurotaxis, en el interior de la almendra central (área interior de la M‐30).

4. ESCENARIO 4: Medidas anteriores más:

  • Prohibición del estacionamiento de vehículos en las plazas y horario del SER en el interior de la M‐30 5.
  • Restricción de la circulación en el interior de la almendra central (área interior de la M‐30) del 50% de todos los vehículos.   
  • Restricción de la circulación por la M‐30 del 50% de todos los vehículos.   
  • Restricción de la circulación de taxis libres, excepto Ecotaxis y Eurotaxis, en el interior de la almendra central.

Un problema de ámbito europeo

La problemática acerca de la contaminación del aire en las zonas de desarrollo urbano no es exclusivo del territorio español. El programa Air cuality in Europe pretende crear un marco de actuación encaminado a solucionar este problema a través de todo tipo de medidas que consigan reducir los niveles de polución.

Muchas ciudades han sido un ejemplo de gestión tomando medidas pioneras.

Roma.

En esta ciudad han optado por la reducción del tráfico sobre vehículos con mayor nivel de emisión de contaminantes.

La implantación de los domingos ecológicos prevé la prohibición de circulación a vehículos de motor por franjas horarias, entre las 7.30 y las 20.30, se va a realizar en cuatro fechas concretas y solo podrán circular vehículos eléctricos, híbridos y de gas metano.

Otras ciudades italianas están siguiendo el ejemplo de la capital en la misma línea de actuación con muy buenos resultados.

Berlín.

En la capital alemana el eje de actuación se encamina a la expansión del tranvía como medio de transporte público y el fomento del uso de la bicicleta para reducir paulatinamente el tráfico rodado. Se prevé la incorporación de un gran número de carriles bici para hacer posible su expansión, que actualmente ya forma parte del ecosistema de movilidad de la ciudad.

Londres.

La contaminación atmosférica es uno de los mayores problemas de la capital financiera de Europa. La ciudad le ha declarado la guerra aplicando protocolos agresivos. Hace ya 9 años que se prohibió la circulación de vehículos contaminantes en la mayor parte del área metropolitana, siendo obligatorio pagar un peaje para acceder a ella. se tomó muy en serio su batalla contra la contaminación hace unos años.

El caso de esta ciudad es especial ya que cada año se estima que 9.500 personas mueren por enfermedades derivadas de los altos niveles de contaminación por NOx (óxidos de Nitrógeno).

Conclusiones:

Protocolo medidas contaminación.

La forma de actuar debe ser la implantación de sistemas de análisis del aire y el establecimiento de zonas de actuación y medios para avisar a la población. Es necesario proteger la salud de los ciudadanos y llevar a cabo una labor de sensibilización de la opinión pública.

Contar con su colaboración es tan necesario para reducir la contaminación como lo es aplicar medidas restrictivas, por mucho que no gusten y generen situaciones de cierto descontrol. Poco a poco y con la colaboración de todos los agentes sociales es posible convertir las ciudades en un entorno saludable en el que se pueda respirar con tranquilidad.

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